La Unión Europea va a cambiar las reglas del juego de todas las tiendas online a partir de mañana, 19 de junio. Porque no solo comprar debe ser rápido e intuitivo, sino también devolver un producto cuando este no encaje con nuestras necesidades. Y es justo esto lo que tendrá que cambiar.
Comprar online se ha hecho cada vez más fácil. Es más, desde Amazon ya ofrecen la opción de «Comprar en 1 clic» con muchos productos, que te permite evitar el tener que pasar por el carro de la compra incluso.
Pero desde la Unión Europea lo tienen claro: devolver es un derecho de todo comprador, y debe ser sencillo. Se debe cumplir con el derecho de desistimiento del comprador, que en tiendas físicas está muy claro… Pero en la vía digital parece que no. Nada de tener que navegar por infinidad de pestañas para que podamos cancelar nuestro pedido: ahora debe ser mucho más fácil.
Las tiendas online tendrán que simplificar los pasos
Con la nueva Directiva de la Unión Europea 2023/2673, todo el comercio online pasará a estar obligado a mostrar el derecho al desistimiento de forma mucho más intuitiva para el comprador. Es decir: que si tú has podido comprar dándole a un clic, deberías poder devolver el producto de la misma forma.
Hay plataformas, como Amazon, en las que devolver los productos es muy sencillo. No tienes más que entrar a tus pedidos, seleccionar el que quieras devolver y explicar los motivos (o no). Pero es cierto que hay muchas páginas en las que no es fácil.
Con esta nueva ley, lo que se busca es que el consumidor pueda hacerlo de forma mucho más intuitiva. Debe ser intuitivo, con un botón que se vea de forma clara y que, además, te solicite siempre una confirmación por si pudieras haberle dado sin querer. Cuando finalice todo el proceso, el comprador debe recibir un correo electrónico o un SMS con toda la información.
Una de las claves de esta normativa es que no solo afecta a la compra de un producto físico, que es cierto que suele tener una devolución más intuitiva, sino también a suscripciones. Porque a todos nos ha pasado alguna vez que hemos probado una plataforma de pago y, a la hora de querer darnos de baja, hemos tenido que navegar durante interminables minutos para encontrar el apartado correspondiente. Pues bien: esto se acaba.
Facilitar el desistimiento al comprador
El objetivo es permitirnos hacer eso que tan fácil resulta hacer en las tiendas físicas: devolver un producto, o un servicio, con el que no nos sentimos satisfechos. Habrá excepciones, como los productos personalizados o artículos que hayan sido desprecintados y que, por motivos de higiene, ya no se puedan devolver. O incluso servicios que ya hayan sido ejecutados y que el usuario haya dado su consentimiento de forma clara.
Hay un plazo estándar de 14 días para ejercer este derecho, que es el habitual que se mantenía en España.
La Unión Europa no ha fijado una multa concreta para aquellas tiendas que no cumplan con esa nueva normativa, pero sí que obliga a los Estados miembros a establecer sanciones. Estas deberán ser efectivas, proporcionadas y disuasorias, lo que se podría traducir en multas muy elevadas.
No hay libre albedrío con lo que respecta a las compras online, puesto que no todas serán cancelables. Aunque todas esas que sí pudieran ser susceptibles de cancelarse ahora podrás hacerlo de forma mucho más sencilla. Un punto muy positivo para esos casos en los que contratas sin querer algo, y te arrepientes prácticamente al minuto.
