¿Te parece que la batería de tu móvil dura mucho menos que cuando lo compraste? Es muy posible que no sea solo una sensación: las baterías se degradan con su uso de forma inevitable, pero no ocurre siempre igual ni a la misma velocidad para todo el mundo.
Probablemente te hayas preguntado por qué parece que la batería de tus móviles siempre aguanta menos tiempo que la de algunos de tus conocidos, o quizás sea al contrario y las tuyas suelen degradarse menos.
Lo cierto es que, aunque la degradación de las baterías de litio es inevitable con la tecnología actual, hay multitud de factores que pueden acelerarla. No puedes hacer que la batería de tu móvil aguante veinte años, pero que haya que cambiarla a los tres años o a los cinco sí está en tu mano.
Por qué se degradan las baterías de litio
La degradación de las baterías de litio, es decir, el hecho de que su capacidad de carga se vaya reduciendo con el tiempo, no es consecuencia de un mal uso o un defecto de fabricación: su propio diseño implica este problema de forma inevitable.
Casi la totalidad de las baterías que se usan actualmente a nivel de gran mercado están hechas de litio: es un material muy usado porque hace su trabajo durante mucho tiempo y además permite la creación de baterías bastante ligeras, al menos si lo comparamos con otros.
Simplificando el proceso, la batería funciona mediante el intercambio de iones entre ánodo y cátodo. Este proceso implica la entrega de energía en un sentido y la carga en el otro. Lo que ocurre es que esta reacción química tiene un efecto marcado de erosión sobre los materiales, un efecto que como la oxidación, provoca que la batería se vaya dañando de forma imparable: tus flamantes 5.000 mAh de fábrica acaban volviéndose 4.500, 4.000 y eventualmente tienes 2.500 mAh y tu móvil las pasa canutas para llegar a la tarde sin una carga.
Factores que afectan a la degradación de la batería
Para colmo, este deterioro ocurre tanto al cargar la batería como al usarla para alimentar el dispositivo en cuestión. Sin embargo, aunque es inevitable en última instancia, el efecto depende de varios factores:
- Los ciclos de carga son el factor más importante. Un ciclo de carga se considera cada vez que se carga un 100 % de su capacidad tras haberlo consumido y no importa si lo llevamos a cabo de una sola vez o en varias partes: sigue considerándose un ciclo. Actualmente, la mayoría de baterías de móvil soportan sin problemas entre 300 y 500 ciclos antes de empezar a dar señales de degradación.
- Temperaturas extremas. Cada vez que tu móvil se pone a más de 35 ºC, la batería puede llegar a sufrir daños permanentes. Esto es lo que ocurre cuando usamos cargadores de mala calidad o si cargamos el móvil a la vez que jugamos con él, por poner un ejemplo. Del mismo modo, el frío tampoco es bueno: a temperaturas muy bajas las baterías se descargan más rápidamente y por tanto el móvil pasa antes por más ciclos de carga.
- Estados de carga extremos. Si eres de los que siempre tiene el móvil al 10 % de batería o al 100 %, tenemos malas noticias. Agotar la batería hasta el mínimo no es recomendable porque supone un estrés adicional, del mismo modo que cargarla al 100 %: cuanta más carga tiene, más cuesta llenar esos últimos porcentajes. Lo ideal para que tu batería dure mucho es mantenerla entre el 20 y el 80 %.
Qué pasa con las baterías de silicio-carbono
Las baterías de silicio-carbono suponen una nueva tecnología que muchos fabricantes chinos incorporan incluso en sus modelos de gama media. Su adopción permite disfrutar de baterías de capacidad mucho mayor con menos espacio y peso que con las tradicionales de litio, consiguiendo así móviles con baterías de más de 7.000 mAh.
Estas baterías también se degradan, aunque no de forma exactamente igual. En la batería de silicio-carbono el ánodo es de silicio, aunque está cubierto de grafito para controlar su expansión térmica.
Esto significa que pueden proporcionar mayores capacidades y cargas rápidas más altas, pero sus esperanzas todavía son algo más cortas que las de las baterías de litio tradicionales, pese a que se está avanzando mucho en esta tecnología.
Una batería de silicio-carbono actual de móvil está diseñada para durar casi los 3-5 años que las de litio proporcionan, aunque a la práctica habrá que ver qué tal envejecen los dispositivos recién lanzados al mercado con esta tecnología.
| Característica | Ion de Litio (Tradicional) | Silicio-Carbono (Nueva Generación) |
|---|---|---|
| Densidad energética | ~250-300 Wh/L | ~500-917 Wh/L (permite más mAh en menos espacio) |
| Ciclos de vida (aprox.) | 300-500 antes de degradación notable | 250-400 (aún en evolución, más sensible a la expansión) |
| Sensibilidad al calor (>35°C) | Alta | Muy Alta (la expansión del silicio es un reto) |
| Modelos representativos | La mayoría de smartphones del mercado | Honor Magic V5, Honor X9d, Honor Power 2 |
