Si vives en la costa, o en una zona donde el agua es bastante dura, ya sabrás que beber del agua del grifo es casi un deporte de riesgo: cal, cloro… Pero ¿y si pudieras tener una botella capaz de eliminar sedimentos y sabores metálicos? Tu agua sabrá mejor que la de la Sierra de Guadarrama.
¿Te has planteado alguna vez si tu agua de grifo sirve para beber o para desatascar tuberías? En ese caso, hay una botella de agua que está específicamente diseñada para ti. Es de la firma BRITA, y cuenta con un filtro de carbón activado que es capaz de atrapar todos los microplásticos y el cloro antes de que llegue a tu boca. De esta manera, la sensación es la de estar bebiendo agua de verdad: sin añadidos, sin sabores y sin olores.
La clave de este tipo de botellas es que, además, son muy económicas a largo plazo. Especialmente si eres una persona que bebe mucha agua embotellada. Porque cuesta alrededor de 18€ y tendrás agua ilimitada; estará amortizada cuando hayas bebido 9 litros de agua, si tenemos en cuenta que una garrafa de 5 litros supera los 2€. Y es muy útil en muchos momentos: podrás entrarla vacía en el aeropuerto y rellenarla de agua en las fuentes (gratis, y sin sabor a tubería vieja), llevártela al gimnasio, salir a la calle con ella…
Hoy te contamos todo sobre esta botella en particular, aunque debes saber que hay otras firmas que comercializan con botellas similares. Por ejemplo, Philips tiene una alternativa por 19€, pero tiene peores reseñas, de ahí que no la hayamos seleccionado.
Así es la botella de agua BRITA que elimina olores y sabores
Esta botella de agua está disponible en tres colores distintos: azul, gris y rosa. Además, la encontrarás en tiendas variadas y a distintos precios; se suele mantener en un rango de entre 11€ (en AliExpress con un código de descuento de bienvenida) y los 18€. Y siempre viene con dos filtros MicroDisc, para que puedas usarla sin tener que comprar los filtros por separado desde el primer momento. Aunque es algo que has de tener en cuenta: tendrás que reponer los filtros.
La botella de BRITA tiene un tamaño que es prácticamente perfecto, porque es de 600 ml. Eso hace que puedas llevarla contigo sin problemas a donde desees, puesto que cabe en cualquier mochila. No solo está pensada para usarla en casa, sino para que se mueva contigo.
El filtro se coloca en la parte superior de la botella, y es el encargado de hacer que el sabor desaparezca por completo. El fabricante asevera que hay que cambiarlo cada mes si quieres que realmente tenga un buen funcionamiento, por supuesto. Con los dos filtros que vienen ya incluidos en el pack, lo que conseguirás son 120 litros de agua, como mínimo.
Es la tecnología que se esconde tras esos discos la que te asegurará que te olvides de pesticidas, herbicidas, olores y sabores desagradables, y todo esto sin esfuerzo. Porque un punto positivo de esta botella es que es compatible con el lavavajillas, así que ni siquiera tendrás que lavarla a mano si no quieres.
En cuanto a la botella en sí, debes saber que está fabricada en plástico libre de BPA; al no ser de cristal, no tendrás que temer que se rompa al viajar o al llevarla contigo de una estancia a otra.
Los filtros: cada cuánto se cambian y precio
Como hemos dicho antes, esta botella funciona con filtros y estos tienen una duración aproximada de cuatro semanas. A partir de ahí, es recomendable cambiarlos, porque ya no estarán haciendo su función. Por suerte, son filtros genéricos y hay muchas alternativas en Amazon a precios competitivos.
Aquí arriba te dejamos un ejemplo: 8 discos de filtro se venden por 11,99€. Si cada uno de ellos se puede usar unas cuatro semanas, estamos ante discos que cubrirán fácilmente 8 meses de uso de la botella. La clave es revisar que el filtro que compres sea como este, y que el fabricante asevere que es de carbón activado. Gracias a esto:
- Reduce notablemente el cloro del agua.
- Mantiene en el agua minerales que son importantes para nosotros, como el calcio y el magnesio.
- Elimina las micropartículas de plástico.
- Acaba con todas las impurezas del agua.
Además, son respetuosos con el medioambiente debido a su vida útil. Una gran alternativa a beber agua embotellada, sin duda.
Opiniones de los compradores
Hemos querido echar un vistazo a las reseñas, para así ver si realmente es una buena compra según los usuarios. Y un 75 % de compradores la ha valorado con cinco estrellas (de un total de 3.973 reseñas que tiene ahora mismo), con lo cual nos encontramos con muchas personas que están satisfechas con la compra. La describen como útil, fácil de llevar contigo a cualquier parte y con una filtración realmente buena. La clave es que sí que acaba con el sabor del cloro.
Aunque sí que es cierto que hay quien señala que el sabor no llega a ser el mismo que el de un sistema de filtrado complejo, pero tampoco tiene el mismo coste. Esta es una alternativa barata y, además, fácil de mantener en el tiempo.
¿Merece la pena? Para quién la recomendamos
¿No sabes si es una inversión que pudiera merecer la pena? Lo positivo de esta botella es que, frente a las jarras con filtro, es muy cómoda de transportar a cualquier parte. Y, además, más fácil de limpiar. Pero es cierto que hay un perfil de usuario que le va a sacar mucho más partido:
- Si trabajas en una oficina donde el agua no está buena, o el dispensador de agua siempre está vacío, esta botella es para ti.
- En caso de que estés siempre en constante movimiento, esta botella te acompañará en todos tus viajes. En el aeropuerto, en el metro, en el gimnasio… No conoce límites.
- Si estudias mucho en la biblioteca, por ejemplo, conseguirás que el agua sepa bien y no a tubería de hace cincuenta años.
- En esos casos en los que quieras dejar de consumir plástico, pero no quieres una jarra enorme o instalar un complejo sistema en casa, es muy cómodo.
Pero no es la mejor opción para hacer senderismo real, porque no quita bacterias ni virus ni parásitos: no está pensada para que bebas agua de río con ella, por ejemplo. Y has de tener en cuenta que se debe succionar siempre más fuerte que en una botella normal, porque el agua debe pasar por el disco de carbono. No es un problema, ¡pero no es para todas las personas!
