Ante una situación internacional tan incierta como oscura, el banco nacional sueco ha lanzado una serie de recomendaciones para sus ciudadanos que asegure el sistema de pagos en el peor de los casos.
Primero fue la guerra de Rusia en Ucrania y ahora el reciente conflicto con EE. UU. e Israel atacando a Irán: la economía mundial lleva años resintiéndose a causa de la inestabilidad y, desgraciadamente, todo apunta a que podría ir a peor.
Para colmo, el cierre del estrecho de Ormuz ha provocado la subida tanto del petróleo como del gas en territorio europeo y toda esta convulsión en geopolítica acaba por cobrarse su precio, también, en los bolsillos de los ciudadanos comunes de a pie.
El banco de Suecia no depender por completo del dinero digital
Ante un panorama así, los gobiernos y distintas entidades luchan por mantener la situación tan controlada como sea posible. En este caso ha sido el banco nacional sueco quien ha lanzado una serie de recomendaciones para su población, adelantándose a la hora de evitar un posible colapso del sistema de pagos.
Y es que al hablar de Suecia, estamos refiriéndonos a un país con un alto grado de digitalización, donde la tendencia global a usar cada vez menos el dinero físico es aún más marcada. Todos hemos ido renunciando cada vez más, de forma casi inconsciente, a nuestras monedas y billetes a favor primero de la tarjeta y luego del móvil, por no hablar de sistemas de pagos online como Paypal.
Es normal, se trata de sistemas seguros y muy cómodos, que una vez superado el rechazo inicial fruto del desconocimiento, rápidamente demuestran sus numerosas ventajas. Su único problema real es que todos los movimientos realizados con estos métodos dejan rastro y tienen un alto grado de trazabilidad, pero eso y sus consecuencias ya son harina de otro costal.
Según el comunicado oficial del mismo, la situación actual podría generar vulnerabilidades en el sistema de pagos, y por tanto es importante que la población se asegure de disponer de distintos métodos de pago, desde el mismo efectivo a tarjetas y servicios online o a través del móvil.
«Tener acceso a distintos métodos de pago mejora la capacidad de la población para efectuar pagos en caso de interrupciones temporales, crisis y, en el peor de los casos, guerra», dice el banco nacional sueco, que además recuerda lo conveniente de contar con nuestro dinero en distintas entidades, entre las que recomienda Visa y Mastercard.
100 euros en efectivo por adulto
El propio Ritsbank va más allá en su anuncio y recomendaciones, especificando que una suma de 1.000 coronas suecas en efectivo en casa por adulto es muy recomendable.
Esta cantidad equivale a poco más de 90 euros y el organismo la usa como referencia para poder comprar, en caso de emergencia, el equivalente a una semana de las compras más esenciales, aunque evidentemente, esta cantidad puede variar en función de las características de cada hogar y de la situación en concreto en cada zona.
Aún así, hace especial incidencia en mantener disponibles tantos métodos de pago como sea posible para que, en caso de que uno de ellos falle, poder confiar en los demás. Por supuesto, en estos casos el metálico es siempre el método más confiable, que no pierde su valor en prácticamente ningún escenario, con la única limitación de que no nos sirve para hacer compras online, algo que tampoco puede infravalorarse: en algunas situaciones pueden ser clave.
