Los tocadiscos llevan un tiempo de boom continuado. Si en plena década de los 90 nos hubiesen dicho a alguno que los discos de vinilo iban a sobrevivir no solo a las cintas de casete, sino también a los CD, lo habríamos tomado como una mala broma… y, sin embargo, aquí estamos.
Y es que no se puede negar que el sonido de un tocadiscos tiene un toque único. Puede que no ofrezca sonido de la más alta fidelidad o que no abarque el espectro más completo de audio, pero es innegable que ese toque cálido y su característico «ruido» son unas señas de identidad que ninguno de los formatos posteriores ha podido igualar. La popularización del lo-fi en los últimos años no es más que otra prueba de ello.
Si a esto le añadimos el efecto nostalgia, más poderoso conforme cumplimos años, es fácil de entender por qué ante un panorama cada vez más digitalizado, vuelve el amor por un formato físico y palpable, satisfactorio en el ritual de sacar el disco de su estuche, ponerlo manualmente y sentarse a disfrutar de su sonido.
En esta misma línea de tendencias, Sony Europe B.V. acaba de lanzar sus dos nuevos modelos de tocadiscos, el PS-LX3BT y el PS-LX5BT. Se trata de dispositivos diseñados con un amplio público en mente, idóneos tanto para el audiófilo empedernido como para el usuario que simplemente quiere desempolvar sus discos más clásicos sin demasiadas complicaciones.
PS-LX3BT: una puerta de entrada perfecta al mundo del vinilo
De entrada o de vuelta, y es que muchos de los usuarios de estos nuevos tocadiscos somos personas que ya tuvimos la ocasión de cruzarnos con versiones mucho más grandes y aparatosas de estos dispositivos en nuestra juventud o infancia.
El PS-LXB3T es la propuesta de Sony para los usuarios que quieren tener un tocadiscos de calidad en casa, pero manteniendo la sencillez. Se trata de un dispositivo elegante y de diseño muy atractivo, pero que se adapta con facilidad al ritmo de vida rápido y sin complicaciones que muchas veces la rutina actual impone.
Usarlo es tan sencillo como darle al play, y es que es de funcionamiento completamente automático, sin que tengas que colocar el brazo del tocadiscos ni levantarlo: el aparato lo hará por ti con la máxima sencillez. Además, su conectividad Bluetooth facilita el escuchar música de forma inalámbrica: vincúlalo con tus altavoces, auriculares o barra de sonido y limítate a disfrutar de la música.
Además, está equipado con Hi-Res Wireless Audio, o audio de alta resolución inalámbrico, para reproducir tus discos de vinilo sin perder un solo matiz al llevar el audio a tus cascos o altavoces.
PS-LX5BT: un paso más allá para los audiófilos
El PS-LX5BT es una gama más alta que su hermano menor, ofreciendo una mayor precisión en su sonido y varios elementos a la altura de los audiófilos más exigentes.
Está equipado con una cápsula MM de alta precisión que produce un paisaje sonoro de gran amplitud, perfecto para perderse en los matices de nuestros vinilos favoritos. Además, cuenta con un chasis diseñado para minimizar la vibración, consiguiendo así un sonido más estable y con una distorsión mínima.
Con brazo de aluminio, alfombrilla de goma de gran grosor para absorber las vibraciones y plato de aluminio para un giro fluido y estabilizado. Con el cartucho de alta calidad, se consigue así un sonido a la altura de las sesiones más concentradas y dedicadas, para aquellos gourmets del sonido que realmente quieran detener su ritmo unos minutos y sumergirse de pleno en la música.
Cuenta además con un conector de audio chapado en oro para una conexión por cable de la más alta calidad, aunque no renuncia por ello a la funcionalidad de la conectividad inalámbrica.
Precio y disponibilidad
Ambos modelos están disponibles desde ya en la tienda oficial de Sony, donde puedes llevártelos con un 25 % de descuento en los ya legendarios auriculares WH-1000XM5 de la marca, o en los altavoces portátiles ULT FIELD 3 o ULT Field 5.
Sus precios de lanzamiento son los siguientes:
- PS-LX3BT: 299 €
- PS-LX5BT: 399 €
Por qué los tocadiscos vuelven a triunfar
Que los discos de vinilo vuelvan a estar de moda no obedece simplemente a cuestión de estética o nostalgia:
- Su audio analógico es un sonido marcadamente más cálido y auténtico, más rico, ya que las leves distorsiones armónicas que se producen al reproducirlos son agradables para el oído humano: es una imperfección que nuestros oídos aprecian positivamente.
- De nuevo, a causa de ser un formato analógico, no hay compresión de datos en ningún momento del proceso. El sonido no pierde fidelidad como en los formatos digitales, manteniendo un audio más rico en sus matices originales.
- La falta de todas estas cosas en el formato digital crea una sensación de esterilidad o dureza que no aparece aquí, donde además podemos personalizar el audio al ajustar componentes como la aguja, para conseguir el efecto que más vaya con nuestros gustos.
Por todos estos motivos, los tocadiscos han recuperado el lugar que nunca debieron perder, y van a tardar mucho en marcharse de nuevo.
