Uno de los pilares de WhatsApp, y una de las claves que aparece en la política de privacidad, es que los mensajes están cifrados de extremo a extremo. Y, por ende, nadie los lee. Pero ¿es esto así? Una demanda reciente señala que podríamos no estar tan seguros como creemos.
WhatsApp, la aplicación de mensajería más usada del mundo, está de nuevo en el eje de la polémica. Meta, que es su empresa matriz, se enfrenta ahora mismo a una demanda internacional que pone en tela de juicio ese cifrado de extremo a extremo que se nos promete a los compradores.
La denuncia se ha presentado en un tribunal federal de Estados Unidos, donde un grupo de usuarios (de países variados, como Australia, Brasil, India o México) explica que Meta podría estar almacenando, analizando y accediendo a los mensajes privados de la app. Y esto apunta de forma directa a algo que desde la empresa llevan defendiendo décadas: nadie, ni siquiera ellos mismos, pueden leer los mensajes.
Qué pasa con el cifrado de extremo a extremo
Desde el año 2016, hace ahora mismo diez años, WhatsApp asevera que usa el cifrado de extremo a extremo en todas las conversaciones. Esto significa, para nosotros como usuarios, que solo emisor y receptor tienen acceso a esos mensajes. Es más, la aplicación lo recuerda en todas y cada una de las conversaciones: «Solo las personas de este chat pueden leer, escuchar o compartir mensajes».
Ha sido uno de los pilares fundamentales que ha conseguido que WhatsApp se mantenga como una de las apps más usadas del mundo. Ahora mismo, cuenta con 2.000 millones de usuarios activos. Pero esta nueva demanda pone en jaque uno de sus puntos fuertes.
Al parecer, Meta podría haber hecho declaraciones incompletas sobre la seguridad de nuestros mensajes. La demanda alude que sí que tendría capacidad para acceder a nuestros mensajes en algunas circunstancias. Y, según los demandantes, hay denunciantes internos de la propia Meta que son los que habrían revelado estas prácticas. Por el momento, no se han hecho públicos sus nombres ni se han dado pruebas concretas de que esto sea así. Pero es una acusación grave, sobre todo si se demuestra su veracidad.
Qué dice la demanda
Según ha publicado el medio Bloomberg, en esta denuncia se afirma que Meta es capaz de recopilar, almacenar y analizar todos nuestros mensajes. Incluso aunque se asevere que estos están cifrados de extremo a extremo. En este documento, lo que buscan los demandantes es que se certifique como demanda colectiva; de esta manera, millones de usuarios de WhatsApp podrían sumarse a la acción. Y en caso de que el tribunal aceptase, hablaríamos de uno de los casos más grandes de litigio de privacidad digital de los últimos años.
Meta lo niega y cataloga la demanda de «falsa y absurda»
Por supuesto, ya ha habido una respuesta por parte de la empresa. Un portavoz de Meta ha explicado que es una demanda frívola, y que la empresa no dudará en tomar medidas legales contra los abogados de las personas que han demandado. Sus declaraciones han sido las siguientes:
«Cualquier afirmación de que los mensajes de WhatsApp no están cifrados es categóricamente falsa y absurda. WhatsApp lleva una década usando cifrado de extremo a extremo con el protocolo Signal. Esta demanda es una obra de ciencia ficción».
La empresa insiste en que ni ellos ni terceros pueden tener acceso a estos mensajes y que, por supuesto, su sistema de cifrado es uno de los mejores del mundo.
Si este caso avanza, podríamos encontrar detalles técnicos sobre cómo se gestionan realmente estos mensajes. Y esto ha sido, hasta ahora, un secreto para el público en general. Por ahora, todo queda en manos de los tribunales, con lo cual tendremos que esperar a ver cuál es la decisión que toman al respecto.
