Google lo tiene claro: tu próximo monitor de frecuencia cardíaca ya no va a ser tu reloj, ni tu pulsera, ni siquiera un anillo. Su idea es que no dependes de más objetos aparte de tu móvil. Y es por eso por lo que ha desarrollado un nuevo sistema totalmente innovador. Te lo contamos.
Si hay una marca que está continuamente innovando, sin duda esa es Google. Es más, la firma cree que el futuro está en que tu monitor de frecuencia deje de estar en tu muñeca o en tu dedo, y pase a estar en tu bolsillo. Es una idea que es a la par muy sencilla y muy potente, porque los smartphones se encuentran en absolutamente todas partes. Y podría ayudar a democratizar esta preocupación por la salud que todos tenemos.
Por lo que ha señalado la compañía en su última investigación, el futuro está mucho más cerca de lo que pudiera parecer. Al parecer, la precisión se acerca ya mucho a la de un wearable. Tanto es así que la estimación del pulso en reposo se queda a unos 5 latidos por minuto de la que haría un Fitbit Charge 6.
Tu móvil será tu sensor de salud
Tras recientes investigaciones realizadas por la compañía, creen que han encontrado el sistema que permite estimar tu frecuencia cardíaca usando la cámara frontal de tu smartphone. Este sistema nuevo se llama Passive Heart Rate Monitoring (PHRM), y usa esa cámara selfie para ir analizando todos los cambios en la piel que el flujo sanguíneo provoca.
¿Qué cambios?, puede que te preguntes. Lo cierto es que no los puedes apreciar con el ojo humano, puesto que son prácticamente invisibles, pero tanto la cámara del móvil como los modelos de IA sí que pueden detectarlos.
No es algo totalmente nuevo, puesto que ya existía en algunos terminales, aunque usando la cámara trasera o el flash, o incluso las huellas dactilares. La diferencia radical en este caso es que es mucho más pasivo por tu parte.
Cómo funciona y cuáles son los resultados
Según ha explicado Google, el proceso sería de la siguiente manera:
- Tú desbloqueas el móvil mediante reconocimiento facial.
- El sistema hace una captura de vídeo de alrededor de 8 segundos
- Una IA se encarga de analizar el vídeo.
- Se estima la frecuencia cardíaca a partir de los datos obtenidos.
Por ahora, Google señala que ha usado ya más de 350.000 vídeos de alrededor de 700 participantes. Y ha incluido distintos tonos de piel, para así garantizar que sea preciso más allá de los posibles sesgos.
Y los resultados son bastante prometedores:
- La precisión es la misma en todos los tonos de piel.
- El error medio frente a un Fitbit Charge 6 es de solo 5 latidos por minuto.
- El rendimiento es bueno, incluso en condiciones reales fuera del laboratorio.
Qué limitaciones tiene por ahora
Pese a que todo esté yendo bien, no es perfecto. Por ejemplo, se ha detectado que el sistema tiene dificultados con algunos tonos de piel más oscuros, con los que obtiene datos que son precisos, pero con una mayor variabilidad. Además, si hablas o gesticulas mientras se hace la medición, estas se pueden ver afectadas. Y, además, surge el problema de la privacidad, puesto que implica dejar que la IA analice tu vídeo facial.
Qué supone esto para el futuro
De momento, este sistema PHRM continúa en plena investigación. En caso de que llegase a ser un producto final, sí que podría ser un game changer, porque estaríamos hablando de que millones de móviles podrían pasar a ser herramientas básicas de monitorización de frecuencia cardíaca. Sin extras, sin añadidos, sin que tengas que pagar de más. Es una idea que, sin duda, resulta interesante.
