Hemos probado a hacer té con una cafetera superautomática, y los resultados han sido excepcionales. ¿Quieres saber cómo es, y si puedes hacerlo con tu cafetera? Sigue leyendo.
Dado que la inmensa mayoría tienen una trampilla para el café descafeinado (o en polvo en general, condición indispensable) es posible aprovecharla para hacer otro tipo de bebidas con el mismo sistema «expresso» que el café, lo que da resultados sorprendentes. Siempre que, evidentemente, se trate de algo infusionable, como el té, y lo encontremos molido adecuadamente.
Y como en Topesdegama somos de descubrir por nosotros mismos, dicho y hecho, nos hemos puesto en plan «barista» – y las fotos que acompañan este reportaje dan buena cuenta de ello – probando con una cafetera De’Longhi Magnifica S, una de las más demandadas que suele tener un precio entre 260-300 euros. Podemos adelantar que el resultado es más que satisfactorio, ya que hemos conseguido hacer un té «expresso» o «latte» que de sabor intenso (y hasta con «cremita» como el café) increíble.
Cómo hacer un té latte en una cafetera superautomática
Vayamos al proceso en sí, que es tan sencillo como prepararte un café. De hecho si no tienes una superautomática y lo que tienes a mano es una italiana de toda la vida, puedes probarlo pero claro, la diferencia que da la presión que tienen las primeras marcan la diferencia en intensidad.
Lo primero que debes hacer es asegurarte de tener un té compatible con este tipo de uso (al final del post te daremos algunas recomendaciones), y buscar la trampilla para café en polvo que, habitualmente, se encuentra en la parte superior de la cafetera ya que, realmente, es un conducto de acceso directo al recipiente donde cae el café molido por la propia máquina.
Una vez la tengas ubicada (y te hayas asegurado de que está limpia de café en polvo, para no mezclar sabores), la siguiente clave es introducir una cucharada. No, no necesitas más, dado que podrías dañar la cafetera en caso de echar más de una porque cuando el polvo del té se moja, este es mucho más espeso u opaco; si añades de más, podrías colapsar la máquina y provocar que esta se dañe. El polvo de té se expande más y eso hace que pudiera llegar a crear un tapón en el grupo infusor.
Una vez lleno el depósito, tendrás que colocar el dial en el icono para el café en polvo, que hace que se desactive el molinillo de café. En ese momento, ya dependiendo de la máquina que tengas, podrás elegir cómo te haces el té expresso, si lo quieres solo, si vas a añadir leche – si es que tu cafetera lo permite – etc. En este caso, la Magnifica S solo permite que te hagas una o dos tazas (o uno corto o largo).
Por supuesto, podrás usar el vaporizador para calentar y espumar la leche, consiguiendo así que el resultado sea aún mejor. Pero recuerda que con la leche vegetal no siempre es efectivo. La prueba que nosotros realizamos fue justo con leche vegetal, de ahí que no veas espuma en el vaso.
Ya solo queda esperar y ver como cae un té con un sabor bastante intenso, sobre todo debido a la calidad de la extracción.
No valen todos los tés: debe ser uno especial
Como hemos señalado antes, no todos los tés sirven. Debe estar especialmente preparado para que puedas usarlo con una cafetera superautomática, y debe explicarlo en sus especificaciones. El que nosotros usamos es un Roobios latte (que te dejamos en este enlace) que cuenta con el punto de molienda ideal para conseguir hacerlo en máquina y que tenga el resultado buscado.
Este punto de molienda es clave, porque las cafeteras ejercen una presión de entre 9 y 15 bares de presión. Si el polvo tiene una molienda incorrecta (lo ideal es que se mantenga entre 0,5 y 2 mm), este polvo puede causar dos problemas:
- Si es demasiado grueso, el agua pasará y no será capaz de extraer sabor.
- Si es demasiado fino, puede acabar por compactarse y obstruir el grupo infusor.
Pese a que te pueda parecer caro, lo cierto es que tiene un plus que juega a su favor: cunde mucho. Porque con apenas 100 gramos te prepararás alrededor de 10 o 12 tazas, ofreciendo así un precio bastante similar al que obtendríamos con las cápsulas de café. Este en concreto no tiene teína, así que es una buena alternativa para sustituir tu descafeinado pero si quieres despertarte, puedes ir más a por un té Chai (para hacerte un «chaipuccino») y usarlo para convencer al resto de la familia de lo «útil» que es una cafetera superautomática en casa 😀 (true story).
