¿Has escuchado en alguna ocasión hablar del sistema Thermoblock, pero no sabes exactamente lo que es? No te preocupes: hoy venimos a solventar todas tus dudas. Así que sigue leyendo, porque es mucho más sencillo de lo que pudieras imaginar.
Las cafeteras son dispositivos mucho más complejos de lo que se pudiera pensar a priori. Además, ¡existen muchos modelos diferentes, con formas de funcionar totalmente dispares! Y guardan en su interior mecanismos que, en ocasiones, se nos escapa un poco cómo funcionan. No obstante, a la hora de elegir una cafetera nueva, es totalmente imprescindible conocer ciertos detalles si queremos acertar con la compra. Es importante saber, por ejemplo:
- Si funciona con cápsulas, con café en grano o con café molido.
- En caso de que sea con cápsulas, con cuáles es compatible.
- La marca, puesto que esto influye en el uso posterior que vayas a hacer de ella.
- Si la bandeja de goteo es ajustable o no.
- El sistema de calentamiento que tenga.
Hoy queremos ahondar en un concepto que hemos visto en muchas ocasiones al hablar de cafeteras: el sistema Thermoblock. Este guarda relación con el último punto que hemos señalado, porque es uno de los métodos de calentamiento de agua que existen en el mercado. Y, además, uno de los más valorados. Pero ¿qué es? ¿Para qué sirve? ¿Por qué es tan bueno? ¡Te lo contamos todo!
Thermoblock o caldera: qué es mejor
| Característica | Sistema Thermoblock | Sistema de Caldera |
|---|---|---|
| Velocidad de calentamiento | 20-25 segundos (Calentamiento instantáneo por flujo) | 3-5 minutos (Requiere calentar depósito completo) |
| Consistencia de temperatura | Variable según molienda/prensado (Sensible a fluctuaciones) | Estabilidad constante (Mantiene temperatura uniforme) |
| Eficiencia energética | Alta (Solo calienta agua necesaria) | Moderada/Baja (Mantiene depósito siempre caliente) |
| Coste aproximado | Más económico (Menor coste de fabricación) | Más elevado (Componentes complejos) |
| Uso recomendado | Doméstico (Ideal para pocas tazas diarias) | Profesional (Óptimo para alto volumen continuo) |
Lo primero que debes saber es que las cafeteras espresso (o automáticas) pueden tener dos sistemas distintos para calentar agua:
- Caldera: es el sistema tradicional que usan muchas cafeteras express, así como otras profesionales. Su funcionamiento es sencillo: tiene un tanque de agua con unas resistencias que calientan el agua y que hacen que esté a la temperatura adecuada. Pueden ser de diferentes materiales: aluminio, acero inoxidable o incluso latón. Los dos últimos son los más populares, puesto que no dejan residuos de ningún tipo y, además, mantienen mejor la temperatura a largo plazo.
- Thermoblock: es un sistema mucho más moderno, y totalmente distinto en su funcionamiento. En este caso, recoge el agua y la hace pasar por un circuito concreto, donde esta se calienta. La principal diferencia es que únicamente calienta el agua que hace falta para un café y, de este modo, tarda mucho menos.
Al ser sistemas tan dispares, lo cierto es que no podemos aseverar que uno sea mejor que otro con rotundidad. Aunque el sistema Thermoblock es popular en el ámbito doméstico, muchas publicaciones especializadas como Hogar Barista señalan que la caldera ofrece una estabilidad térmica superior, manteniendo la temperatura con una variación de apenas un grado en extracciones consecutivas. En contraste, los sistemas Thermoblock pueden fluctuar hasta 5 grados centígrados. Es por datos como este que en un análisis de la Asociación Española de Baristas del 2025, el 78 % de los profesionales prefería calderas para entornos de alto volumen, como pudiera ser la restauración.
Por otro lado, el sistema Thermoblock es uno de los preferidos para cafeteras para casa. Porque es mucho más rápido, ya que el agua pasa a gran velocidad por el circuito, y así consigue una taza en menos tiempo. Además, te permite incluso seleccionar distintas temperaturas, dependiendo del nivel de molienda o del prensado. Pero los baristas le ponen justo esa pega: es menos consistente a nivel de temperatura.
Las ventajas del sistema Thermoblock
Como podrás ver, son sistemas muy diferentes. Es cierto que el sistema Thermoblock se ha popularizado mucho en estos años, sobre todo para cafeteras caseras, pero es sobre todo por su rapidez.
Y es que es innegable que esto es un punto a su favor: en apenas 20 o 25 segundos, una cafetera con este sistema estará lista para dejarte el café perfecto. Esta eficiencia se traduce en cifras concretas: estudios de la Asociación Española del Café indican que un sistema Thermoblock consume aproximadamente 0,03 kWh por taza, frente a las 0,04 kWh de una caldera tradicional. Esto supone un ahorro cercano al 30 %.
Además, su menor complejidad de fabricación, según informes de fabricantes como Krups, reduce el coste de producción en torno a un 40 %. Esto se refleja en precios de venta más accesibles. Es un sistema más barato. De ahí que se haya popularizado en todo tipo de cafeteras para el hogar: el precio de esta es considerablemente más bajo.
Mantenimiento del sistema Thermoblock
La tecnología Thermoblock suele requerir de un mantenimiento específico para garantizar su durabilidad y su funcionamiento. Tras haber revisado manuales de fabricantes como Krups y otras guías especializadas, hay cinco consejos prácticos que te serán de gran ayuda:
- Realiza una descalcificación cada 3 o 4 meses en caso de que el agua tenga dureza media. Si es dura, debería aumentarse la frecuencia a cada 2 o 3 meses. Esto previene la acumulación de cal, que podría ralentizar el flujo de agua y reducir la eficiencia térmica.
- Usa solo descalcificadores recomendados por el fabricante.
- Para prevenir obstrucciones, no dejes que la cal se acumule y acabe llenando los conductos por completo. Esto provoca la pérdida de presión y reduce hasta en 15 grados la temperatura del café.
- Tras cada descalcificación, puedes enjuagar con 2 o 3 ciclos de agua limpia para eliminar todos los residuos químicos. Además, limpia semanalmente las piezas externas.
- Si percibes olores extraños, que se reduce el caudal de agua o que hay una inconsistencia en la temperatura del café, adelanta la descalcificación.
