Los chips Exynos de Samsung son los protagonistas de una de las polémicas con más recorrido del gran mercado de smartphones. Con Samsung equipando algunas regiones con sus chips propios y otras con procesadores Snapdragon, la comparación era inevitable y alguien saldrá siempre perdiendo.
El problema es que hasta ahora, los procesadores Exynos tenían serios problemas para aguantarle el tipo a los de Qualcomm, algo que por suerte ha cambiado y mejorado mucho en los Galaxy S26. Sus chips Exynos 2600 han demostrado ser un SoC muy capaz, con mejoras importantes en eficiencia energética y gestión térmica, que eran los puntos débiles principales que tenían hasta la fecha. Sin embargo, aún hay margen de mejora.
Exynos no se rinde y sigue mejorando
En el Exynos 2600 del Galaxy S26, la firma coreana usó un Heat Path Block, un sistema de refrigeración con disipador de calor aplicado al chip de forma directa para conseguir enfriarlo. Esto mejora el rendimiento térmico hasta en un 16 %, con beneficios claros incluso en el uso cotidiano: el móvil aguanta mucho mejor las tareas exigentes o la multitarea.
Porque si tarda más en calentarse, quiere decir que el termal throttling también tarda más en hacer acto de presencia. Este efecto hace que el procesador, cuando alcanza ciertas temperaturas, reduce su rendimiento para así no generar más calor del que puede disipar… lo que se traduce en que el móvil va más lento para no quemarse.
Es cierto que el Snapdragon 8 Elite Gen 5 del Galaxy S26 Ultra en algunas versiones sigue siendo muy superior en eficiencia y consumo de energía, proporcionando mayor rendimiento, pero esta vez Samsung ha hecho mejor sus deberes.
Según ha informado Sammobile, el Galaxy S27 equiparía un Exynos 2700 con un diseño diferente, usando una arquitectura SBS en que la RAM y el SoC van uno junto al otro en vez de apilarse, lo que reduce en buena medida la capacidad de gestión térmica de todo el chip. Esto supone nuevas posibilidades tanto de gestión térmica como de comunicación interna del chip, que podría mejorar su ancho de banda hasta en un 40 % según las estimaciones.
Es de esperar que veamos este procesador en los nuevos dispositivos de la gama más alta de Samsung que se lancen en el próximo 2027, lo que supone buenas noticias para las regiones en las que nos llega el móvil con chips de la marca y no de Qualcomm.
Aún queda camino para alcanzar a Qualcomm
El Exynos 2600 del Galaxy S26 ha sido una mejora importante, pero aún así, el hecho de que Samsung no lo incorporara en su buque insignia sigue siendo revelador. Mientras que el Galaxy S26 y el S26+ han incorporado Exynos o Qualcomm dependiendo de la región de venta, el Galaxy S26 Ultra ha llegado a todos los mercados con el Snapdragon 8 Elite Gen 5, el procesador más potente del momento.
Sin embargo, si quieres un Galaxy S26 en España con este procesador, tienes que irte directo a por el modelo más completo: no hay otra opción. La razón es clara: aunque el Exynos 2600 ha mejorado, sigue lejos de poder medirse con la bestia de Qualcomm, lo que ha provocado que en las pruebas comparativas se demuestre que los móviles con Snapdragon ofrecían una autonomía muy superior.
Eso podría cambiar con el próximo Exynos 2700 y su diseño SBS, que ofrecería mejor rendimiento térmico y energético, dándole a la divisón Exynos el empujón que merece y necesita. Al fin y al cabo, los monopolios nunca benefician al consumidor en ningún mercado: cuanto más fiera sea la competencia entre los grandes fabricantes, incluidos los de componentes como los chips, mejores productos recibiremos nosotros.
