Samsung es una de las marcas más sólidas cuando se trata de tecnología de última generación en nuestros hogares en todo tipo de dispositivos. Móviles, televisores, relojes, sonido y, por supuesto, también en la cocina.
Los frigoríficos Bespoke de Samsung son ese gran desconocido para muchos usuarios. El término anglosajón, que se ha utilizado tradicionalmente para referirse a dispositivos hechos a medida, especialmente cuando se habla de muebles o electrodomésticos, cobra un sentido distinto cuando se trata de frigoríficos de la marca coreana.
Aquí, Samsung lo ha usado a modo de mensaje. No es que cada usuario pueda personalizar el frigorífico o pedirlo a medida por encargo; es que Samsung los ha diseñado a la medida de las necesidades y preferencias de sus usuarios, ofreciendo además una amplia gama de modelos para cubrir todas esas posibilidades.
Una maniobra de marketing, sí, pero lo cierto es que los refrigeradores Bespoke cuentan con algunas importantes ventajas que vale la pena mencionar.
Frigoríficos inteligentes en tu cocina
La principal diferencia de estos dispositivos es que de verdad son neveras inteligentes, un sector que por otro lado, no ha dejado de crecer en los últimos años. Estos dispositivos pueden equiparse con una pantalla táctil de hasta 32 pulgadas llamada AI Family Hub+ y que permite al refrigerador funciones como reproducir música o vídeos, seguimiento de hora, calendario de eventos e interactuar con cualquier otro dispositivo inteligente del ecosistema de la marca.
Otras funciones como AI Vision Inside parecen venir directamente del futuro, pues el refrigerador sabe lo que tiene dentro y se lo podemos preguntar sin necesidad de abrirlo, así como pedirle recetas con los ingredientes disponibles o sugerencias de cualquier otro tipo. El futuro es ahora.
Dispensador de hielo personalizado
Un frigorífico Bespoke es más caro que un modelo tradicional y por ello Samsung hace que la diferencia se note incluso en los detalles más aparentemente mundanos. Por ejemplo, al hacer cubitos de hielo. Crear cubitos esféricos ha requerido siempre del uso de moldes, que además hay que desmoldar a mano en una tarea que acaba resultando tediosa y frustrante.
Los frigoríficos Bespoke ofrecen dispensadores de hielo, sí, pero además permiten elegir entre hielo de distintas formas: esférico, semiesféricos, en cubos o picado, y puedes pedirle en cada momento de cuál quieres que fabrique.
La zona flexible es calidad de vida
Una de las grandes mejoras de algunos de estos modelos es la posibilidad de elegir entre diferentes diseños de puerta, entre los que se encuentra el modelo de cuatro puertas de estilo francés, una característica que merece mención propia.
Y es que este tipo de diseño permite no solo conseguir una mayor eficiencia térmica y versatilidad, sino que el compartimento de abajo a la derecha se puede configurar tanto como refrigerador como de congelador según necesites. De hecho son cinco las configuraciones posibles, que pueden hacer magia al darte el tipo de espacio que necesitas en cada momento.
Estética de primer orden
La funcionalidad y rendimiento del refrigerador es básica, pero es inútil discutir que se trata también de uno de los electrodomésticos más visibles y de mayor tamaño del hogar, y que por tanto su valor estético es también una prioridad: una cocina recién reformada puede verse arruinada por una nevera fea o anticuada.
Los frigoríficos Samsung Bespoke permiten personalizar en gran medida el aspecto del dispositivo, con las puertas de configuración variable, con bandejas superiores e inferiores configurables y con la función Zero Clearance Fit de Samsung, que equipa el electrodoméstico con bisagras especiales para la línea Bespoke que permite abrir la puerta sin que esta sobresalga lateralmente en el espacio físico que la nevera ocupa.
En pocas palabras: puedes ubicar el frigorífico pegado a la pared o a la encimera y no tendrás problemas para abrirlo, dando una versatilidad de diseños mucho más amplia en tu cocina, que facilita mucho las reformas y rediseños.
