En ocasiones las peores situaciones nos traen anécdotas capaces de devolverle la sonrisa a cualquiera, al menos por unos minutos.
Que Libia lleva muchos años sufriendo por el conflicto civil no es ningún secreto para nadie, con una situación que ha mantenido incluso los servicios más elementales del país en jaque durante casi dos décadas ya.
Sin embargo, hoy venimos con una historia de su territorio que está resonando en las redes porque es imposible no tomársela con algo de humor.
Una bolsa de reliquias 16 años después
El protagonista del día es un empresario libio residente de Trípoli. Dedicado a la compraventa de móviles, el vendedor (todavía anónimo) muestra en un vídeo que se ha viralizado cómo acaba de recibir un envío que desde luego no se esperaba en absoluto, ante la inevitable hilaridad del compañero que le graba.
Y es que se trata de nada menos que un pedido realizado en el año 2010… y que acaba de llegar ahora. ¿En qué consistía? Ahí va lo mejor: móviles Nokia. Unos dispositivos que, como cualquiera podrá imaginarse, no están precisamente muy equipados para competir contra los últimos lanzamientos de Samsung, Xiaomi y compañía.
Lo llamativo de la situación es que tanto el comprador como el vendedor están en Trípoli, a una distancia notablemente corta, pero la guerra civil mantuvo el pedido congelado durante más de 15 años, acumulando polvo en las estanterías de algún almacén. Debió darse la suerte de que algún empleado debió descubrirlos recientemente y decidió dar fin al viaje de los móviles, resultando en la divertida frustración de un comprador que ya se había más que despedido de su inversión.
Hay que decir, sin embargo, que es muy probable que nuestro héroe anónimo encuentre salida para esos teléfonos, especialmente después de la viralización del vídeo. Como se puede observar en este, se trata de terminales totalmente nuevos y en buen estado, que teniendo en cuenta la marca a la que pertenecen son auténticas reliquias de historia de los móviles.
De hecho, se trata de dispositivos de gama alta de Nokia allá por finales de los 2000, con esos elegantes diseños de tapa y deslizantes que tanto echan de menos muchos fanáticos de los móviles clásicos actualmente. Se distinguen entre los modelos algunas leyendas como el Communicator, que actualmente pueden estar realmente valoradas frente al comprador adecuado y superar los 500 € de valor sin mucha dificultad.
En cualquier caso, esperamos que encuentre salida para ellos y que pueda al menos resarcirse.
| Modelo | Valor de Mercado (2026) | Fuente |
|---|---|---|
| Nokia Communicator 9000 | 500€ - 700€ | Informe de Catawiki |
| Nokia N95 | 300€ - 450€ | Promedio en eBay Coleccionables |
| Nokia E72 | 200€ - 350€ | Subastas especializadas (Retrotech) |
Nokia: la caída del símbolo de una época
El caso de la caída de Nokia es uno que todavía se estudia en las universidades y entre los fans de la tecnología. El que fuera líder mundial indiscutible del mercado de los móviles, que había conseguido colocarnos a todos uno de sus dispositivos en el bolsillo y que nos tuvo horas y horas enganchados a los SMS, el snake y las llamadas perdidas como forma de comunicación, un día simplemente desapareció del mapa.
Lo que pasó en realidad no tiene misterio ni secreto: fue exactamente lo mismo que ocurre a tantas empresas. Se acomodó en su éxito y esto, en el mercado tecnológico, nunca es buena idea.
La llegada de los teléfonos inteligentes cogió a la marca tan fuera de juego que no fue capaz de adaptarse, con la llegada de iPhone en 2007 abanderando una revolución en el mercado a la que Nokia no consiguió adaptarse, siendo vendida poco después la división móvil a Microsoft en 2013.
Y es que los 3310 son a día de hoy ampliamente reconocidos como el icono de una época, un móvil legendariamente resistente que bien podría considerarse a nivel legal como arma blanca o de asedio: unos ladrillos a prueba de cualquier castigo imaginable.
Pero pese a sus avances en batería y hardware, no supo dar la experiencia de usuario y posibilidades que los nuevos smartphones ofrecían, además de tener que lidiar con un Symbian, su sistema operativo, que quedó obsoleto y se convirtió en toda una fuente de dolores de cabeza.
Hoy, los Nokia quedan en los museos públicos y personales como un símbolo de los 90 y los 2000, que todos los que los vivimos recordamos con inevitable cariño y nostalgia.
