Cada vez que buscamos un nuevo televisor o miramos monitores para ordenador, hay tres letras que las marcas enarbolan como arma de marketing como si fueran una fórmula mágica: HDR. Las vemos incluso en las tablas de especificaciones de pantallas de tablets y smartphones, pero pocos saben interpretar realmente lo que significan.
Hoy venimos a intentar aclarar las preguntas más habituales respecto a este tipo de tecnologías, y a la vez enseñarte a sacarles el mayor partido.
Qué es el HDR (High Dynamic Range)
Las siglas HDR significan High Dynamic Range, o Alto Rango Dinámico en nuestro idioma. Se refieren a un formato de contenidos en los que se puede disfrutar de un mayor rango de brillo, contraste y color, aunque para ello tanto el contenido como la pantalla tienen que ser compatibles con este formato.
Los contenidos que vemos habitualmente, como los canales normales de televisión, se emiten casi siempre en SDR o Standard Dynamic Range, que es el formato al que estamos acostumbrados, más limitado.
Así, si tu televisor tiene HDR y ves una película o pones un juego que se emiten en ese formato, podrás disfrutar, al menos en teoría, de un aspecto más realista, con más diferencia entre luces y sombras, colores más auténticos y un aspecto, en general, mucho más natural.
Además, conviene tener en cuenta que el HDR se ha convertido en una de las características más importantes a la hora de elegir un televisor o monitor, por encima incluso de la resolución en algunos casos. Muchos fabricantes destacan la compatibilidad con HDR10, HDR10+ o Dolby Vision, ya que estos estándares determinan la calidad real de la imagen. Por eso, cuando hablamos de televisores HDR, no solo importa que incluyan esta tecnología, sino también cómo la implementan. Un buen HDR puede marcar una gran diferencia en la experiencia visual, especialmente en películas, series y videojuegos compatibles.
Cómo funciona el HDR en televisores y monitores
Esta tecnología se consigue gracias al uso de metadatos, una información contenida en lo que estamos reproduciendo que le dice a la pantalla cómo debe configurarse en cada momento a la hora de aportar brillo y color a las zonas.
Además tenemos que diferenciar metadatos estáticos de dinámicos:
- Los metadatos estáticos dan la misma información durante toda la película, metraje o lo que dure el tipo de contenido.
- Los metadatos dinámicos se ajustan entre cada escena o fotograma, con lo que pueden entregar una adaptabilidad superior.
Evidentemente, lo ideal es que la pantalla cuente con capacidad de metadatos dinámicos y un brillo muy alto para aprovechar todo esto al máximo, aunque de esto hablaremos más adelante.
Aquí es donde entran en juego los distintos HDR, ya que no todos funcionan igual ni ofrecen la misma calidad. Tecnologías como Dolby Vision o HDR10+ aprovechan los metadatos dinámicos para mejorar la imagen en tiempo real, mientras que otras opciones más básicas pueden quedarse algo limitadas. Por este motivo, es importante revisar las especificaciones del dispositivo antes de comprar, especialmente si buscas un monitos HDR o televisor HDR de calidad.
Tipos de HDR
Con lo dicho anteriormente, hay que tener en cuenta que el HDR no es cuestión de blanco o negro: existen distintos formatos y categorías que lo usan, algunos de ellos siendo muy ambiguos en su clasificación:
- El HDR o HDR10 normal es el formato base y el más común en televisores y monitores de gama media o económica. Usa metadatos estáticos.
- El HDR10+ es una versión más completa del anterior, que usa metadatos dinámicos y fue desarrollado por Samsung en el año 2017, lanzándose al mercado un año después. Tiene una versión llamada HDR10+ Gaming, mucho más reciente, que se centra en el uso en videojuegos.
- Dolby Vision: es un formato de Dolby Labs que, a diferencia de HDR10+, es cerrado y de pago para los fabricantes. Algunas plataformas de streaming con Netflix y Disney+ le dan soporte y ofrece una idea parecida a la del HDR10+, es decir, un mayor rango dinámico con 12 bits de profundidad de color y un brillo máximo de hasta 10.000 nits. Su evolución es el Dolby Vision IQ, con metadatos dinámicos.
- HLG: el estándar creado por las cadenas BBC y NHK no usa metadatos para ampliar el rango dinámico, sino que toma la señal SDR y añade encima una capa de información HDR, permitiendo así que los televisores SDR muestren el contenido de forma normal. Se incluye en muchos dispositivos porque el programa de certificación es bastante asequible.
Además, conocer estos formatos es clave si estás pensando en comprar un nuevo televisor, ya que no todos los modelos son compatibles con todas las tecnologías. Elegir bien entre HDR10, HDR10+ o Dolby Vision puede marcar la diferencia en la calidad final de imagen, especialmente en contenidos de plataformas de streaming o videojuegos de última generación.
Cuándo usar HDR y cuándo no
Aquí viene lo más importante de todo: ¿cuándo es mejor usar el formato HDR y cuándo no? Como hemos visto, se trata de una herramienta con un gran potencial, pero no tiene por qué significar nada de por sí.
Son muchos los usuarios que creían que la función del HDR era dar más brillo al contenido emitido y la realidad es que, a la práctica, puede hacer incluso lo contrario. El objetivo de este formato es mostrar una imagen más natural y realista, con lo que los usuarios acostumbrados a tener siempre brillos muy altos y los colores muy subidos o en modo vívido, pueden encontrar la imagen HDR «sosa», por mucho que el rango dinámico sea mayor.
Así, es importante tener en cuenta que es cuestión de gustos y, si no te gusta cómo tu televisor o monitor responden a los contenidos HDR, no tienes por qué usarlos.
Además, la calidad de la pantalla es clave aquí: muchos televisores muestran la etiqueta HDR pero tienen unos niveles de brillo muy limitados, que no les permiten mostrar el contenido HDR de forma fidedigna. Al comprimirlos para ajustarlos a sus posibilidades, el resultado final bien podría ser una imagen objetivamente peor que la de un contenido normal en SDR, y esto pasa a menudo con dispositivos de gama de entrada o media-baja.
Si quieres asegurarte de probar el HDR en todo su esplendor, hazte con un televisor con un gran nivel de brillo y compatible con los formatos más avanzados, como HDR10+ o Dolby Vision IQ. Los paneles OLED suelen ofrecer aquí un rendimiento bastante superior, pues su contraste infinito ayuda mucho a mantener la imagen a la altura.
