Comprar un televisor es más complejo que nunca. Tenemos una oferta enorme de dispositivos con todo tipo de paneles, con diagonales enorme y a precios de infarto, pero a la vez elegir el modelo que cada usuario necesita se presenta muy difícil.
Hace un par de décadas, cuando uno compraba un televisor, prácticamente lo único que había que mirar eran las pulgadas de diagonal a menos que nos fuéramos a las gamas más altas y exclusivas, prohibitivas en su precio.
Hoy lo tenemos mucho mejor: incluso los usuarios humildes pueden permitirse locuras de 75 pulgadas o paneles de tecnologías premium como el Mini LED o el OLED haciendo un pequeño esfuerzo (mucho más pequeño que antes), pero todo tiene un precio, y por una vez no hablamos de euros. La oferta tecnológica es tan amplia en sus posibilidades que un usuario no experto se puede ver fácilmente perdido.
El lío con los formatos HDR
Uno de los principales causantes de esta complicación ha sido la llegada del formato HDR o de Alto Rango Dinámico, una característica que permite reproducir contenidos con mucha más calidad visual, con más colores, luces más brillantes y sombras más profundas.
¿El problema? Que está lejos de estandarizarse: cada televisor ofrece unas capacidades y resultados distintos aquí y para colmo, tenemos que pelearnos con multitud de formatos y estándares premium que no son compatibles entre sí y entre los que es toda una odisea elegir el mejor: Dolby Vision, HDR10+ y los próximos Dolby Vision 2 y HDR10+ Advanced.
El formato que hoy nos ocupa es Dolby Vision 2, uno recién implementado y con el que algunos televisores ya son compatibles, permitiendo alcanzar picos de brillo de entre hasta 4.000 y 5.000 nits en los contenidos compatibles.
Dolby Vision 2 llegará además disponible en dos versiones distintas: Dolby Vision 2 y Dolby Vision 2 Max, tan en la línea de las últimas tendencias de las grandes tecnológicas a estratificar hasta el infinito.
Dolby Vision 2 será la versión básica, para televisores orientados al gran mercado y que ofrecerá casi todas las tecnologías de este formato, como el Light Sense y el mapeo bidireccional de tonos, aunque otras quedarán reservadas para la versión Max, destinada a buques insignia y televisores de gama premium. Dolby Vision 2 Max dará acceso a Authentic Motion, una función parecida al Modo Filmmaker pero que afecta a la tasa de refresco que el televisor usa en el contenido.
El problema: la compatibilidad
Para poder usar Dolby Vision 2 tienen que cumplirse varios requisitos: que el televisor sea compatible a nivel de hardware, que el contenido reproducido también sea compatible y, por último, que el software del equipo se haya actualizado.
Por el momento y según el informe de FlatpanelsHD, hay tres marcas con planes para explotar este formato que son Hisense, Philips y TCL, que ya han anunciado que preparan actualizaciones de software para este objetivo.
¿Qué pasa con dos gigantes como Samsung y LG? Pues que la primera no trabaja con Dolby Vision en modo alguno, aunque dicen tener planes propios en marcha, y que la segunda no ha hecho anuncios de ningún modelo compatible este año.
Y es que por mucho que la marca actualice software, si tu televisor no cuenta con un procesador MediaTek Pentonic 800 o superior, no hay nada que hacer. A esto hay que sumar la falta de contenido compatible con este formato: actualmente no hay.
Si ya cuesta aprovechar nuestros televisores 4K por culpa de que solo tenemos acceso a contenido en streaming de inferior calidad (o compresión criminal), hacerlo con Dolby Vision 2 será aún más difícil. De hecho, las grandes plataformas aún no se han pronunciado al respecto y no han confirmado su compatibilidad con el formato.
Teniendo todo esto en cuenta, sin duda es muy pronto para elegir un televisor basándose en esta característica: podría quedar todo en un simple detalle de marketing sin aplicación práctica real que no debería decidir qué televisor compras hoy.
