Google anuncia haber desmantelado una red proxy masiva e invisible que utilizaba una descomunal cantidad de smartphones Android sin que sus dueños tuvieran la menor idea de lo que ocurría.
Se trata de la red operada por Ipidea, empresa china y todo un referente a nivel mundial en el mundo de los ciberdelincuentes a la hora de ocultar sus movimientos y navegación.
Google ha utilizado una orden judicial federal estadounidense para poder tirar del hilo y desmantelar una enorme cantidad de sitio web y sistemas pertenecientes a esta empresa, en lo que era uno de los mayores servicios de proxy residencial de todo el mundo, sino directamente el mayor de ellos.
Una red de alquiler para enmascarar tus movimientos
El Wall Street Journal no lo explica con una comparación que facilita la comprensión de lo que Ipidea ofrecía a los agentes maliciosos y ciberdelincuentes: una suerte de Airbnb para el internet de tu móvil, solo que podría estar ocurriendo en el tuyo sin que lo sepas, pues nunca te registraste en ello de forma consciente y voluntaria.
Este tipo de redes ofrecen un servicio de pago para ciberdelincuentes que les permite navegar por internet redirigiendo el tráfico. De esta forma, parece que sea el dueño del teléfono en la red el que ha navegado por determinados lugares y no el usuario de la red, que habitualmente tendrá intenciones maliciosas, pues son sus principales perfiles.
Al fin y al cabo, los usuarios comunes ya cuentan con alternativas legales y más baratas para enmascarar sus datos de navegación, como las VPN estándar.
¿Cómo pasaba tu móvil a formar parte de la red de Ipidea? Casi siempre ocurría al instalar apps, juegos o software que usaban como gancho. Aplicaciones gratuitas que incluían un caballo de Troya en forma del código proxy oculto en sus tripas digitales. A partir de ahí, la dirección IP del usuario pasaba a estar disponible en alquiler para los clientes de la red y así poder cubrir sus pasos al llevar a cabo actividades delictivas o simplemente sospechosas. Un plan sin fisuras, ¿verdad?
Play Protect protege de esta red
La propia Google informa de que la protección de seguridad que Android lleva de por sí advierte a los usuarios cuando una app incorpora los SDK de Ipidea e incluso los borra automáticamente, bloqueando los posteriores intentos de instalación.
El problema es que se trata de unos SDK de muy fácil acceso e Ipidea paga a los desarrolladores por cada descarga de estos, así que muchos siguen incluyéndolos en apps gratuitas como forma de ingreso de efectivo. El usuario final los instala sin saberlo y la red sigue creciendo.
Esta no es la primera vez que Ipidea suena: el año pasado encontraron una red de dos millones de sistemas integrados en Kimwolf, la botnet de mayor tamaño jamás registrada y que se usaba para realizar ataques DDoS.
Con el movimiento realizado esta vez, Google ha privado a Ipidea de alrededor de 9 millones de dispositivos Android, lo que debería ser un durísimo golpe para la red clandestina. La postura oficial de la empresa, evidentemente, es que se oponen a cualquier tipo de actividad ilegal y que el objetivo de sus servicios es legítimo. Incluso han llegado a reconocer que si bien anteriormente se publicitaban en foros de hackers, ya han abandonado tal práctica.
Los expertos en seguridad recomiendan mantenerse atento y no instalar aplicaciones o juegos de origen desconocido, especialmente si son gratuitos, además de retirar los permisos a cualquier app que no conozcamos o usemos.
