Uno de los principales atractivos y de las mayores fuentes de gozo para los aficionados al hardware consiste en montar sus nuevas builds o configuraciones. Elegir los componentes ideales para conseguir el máximo rendimiento dentro de nuestro presupuesto tiene mucho de optimización digna de videojuego.
Sin embargo, preparar una configuración al completo, con todos sus componentes, exige de unos conocimientos profundos que no se adquieren en dos días: son años chupando del bote del hardware y las últimas noticias para aprender lo suficiente, además de ser necesario curtirse a base de dolorosos errores.
¿Qué ocurre si optamos por una vía más fácil y le preguntamos al asistente de IA de moda? Hoy he decidido poner a prueba a Gemini en su modo Razonamiento y pedirle que me monte una configuración «potente y barata» para jugar en el mercado actual. Esto es lo que me ha aconsejado.
Procesador y placa base
Gemini ha atinado llamativamente bien y me dice que me haga con un procesador Ryzen 5 9600X, un chip de AMD del socket AM5, que me obligará a instalar RAM DDR5, ahora mismo aún muy cara, pero que aguantará muy bien el paso del tiempo y me permitirá actualizarme a chips más potentes más adelante si es que lo necesitara.
Aunque, ya lo adelanto, en una configuración para QHD hecha con la cabeza, no será necesario hacerlo: los 6 núcleos de este Ryzen 5 ya rinden muy bien para gaming y deberían tirar sin el menor problema al menos durante unos 4 años. Es cierto que no es un 9800X3D, pero por los 190 euros que podemos encontrarlo, se trata de una compra muy inteligente.
Para la placa base me dice que me vaya de cabeza a por un modelo B850, que son actualmente los más económicos y que podemos encontrar en opciones tan interesantes como esta de ASUS Prime, por 159 € y con WiFi y BT.
RAM y almacenamiento
Sabiamente, el asistente nos dice que necesitamos un kit de 2×16 GB DDR5, idealmente a 6000 MHz por tratarse de un PC gaming. Aquí no hay forma de esquivar la bala y esto, hoy en día, se traduce en los casi 430 € de estas Forgeon Cyclone PRO. Tal y como están las cosas, es lo que hay. Además, pasarse a DDR4 ya no es ni siquiera tan rentable y el ahorro no llega a compensar demasiado.
Respecto al almacenamiento, 1 TB SSD debería ser suficiente al menos para empezar, y más adelante comprar más si fuese necesario. El Kingston NV3 puede encontrarse por unos 160 euros y ofrece velocidades de hasta 6000 MB/s, siendo más que suficiente para gaming y un uso común.
Tarjeta gráfica
Este es probablemente el punto más conflictivo de la selección de Gemini, que nos recomienda una Intel Arc B580. Es cierto que se trata de una GPU con muy buena calidad-precio sobre el papel, con un rendimiento equiparable al de una 4060 Ti de NVIDIA y 12 GB de memoria VRAM.
Sin embargo, a la práctica no es una decisión adecuada para la mayoría de usuarios. Estas GPU aún no están a la altura de AMD y NVIDIA y suelen presentar problemas de optimización o compatibilidad, que pueden dejar a un usuario sin muchos conocimientos indefenso ante multitud de posibles errores. Podemos encontrarla por unos 300 euros como aquí.
Sin embargo, a título personal y teniendo en cuenta la diferencia de precio, yo me decantaría por una RTX 5060 como esta, mucho más capaz y universal, que además cuenta con todas las ventajas del DLSS 4.5 y, aunque solo tiene 8 GB de memoria VRAM, puedes actualizar más adelante o cruzar los dedos para que la nueva tecnología de NVIDIA reduzca pronto los requisitos de memoria en los juegos.
Otros
Gemini nos recomienda además un disipador de CPU DeepCool AK400, una solución de refrigeración muy efectiva por apenas 40 euros y que cumplirá con su cometido sin el menor problema en el Ryzen 5 9600X.
Para la PSU recomienda un modelo Corsair o MSI de 650W con certificación al menos 80+ Bronze, con lo que aquí no ahorramos de más por ser un componente realmente importante y nos vamos a por una Corsair RM850e que nos permitirá actualizar sin limitaciones en el futuro, tanto CPU como GPU, sin miedo a quedarnos cortos. El precio es de unos 90 euros.
Para la torre no da sugerencias, así que nos quedamos con la Tempest Umbra RGB, una ATX que por unos 55 euros incluye ventiladores frontales y trasero y ofrece todo lo necesario.
Queda así un presupuesto final de algo más de 1400 euros para un equipo con sus más y sus menos, justito en cuanto a gráfica pero con grandes posibilidades de ampliación, y en el que una parte muy considerable del presupuesto se ha ido en la RAM, para sorpresa de nadie. Son tiempos duros para el gaming, pero es una configuración a tener en cuenta.
