Samsung ha puesto el mercado de los móviles plegables patas arriba con el anuncio del lanzamiento del Galaxy Z TriFold, toda una revolución que, si bien no es el primer plegable en tres dimensiones del mercado, sí es el primero que intenta acercar este tipo de diseño al gran público, al menos dentro de lo que es el nicho de una gama tan alta.
El Galaxy Z TriFold no es un móvil para todo el mundo, eso es evidente. Pero para empezar, ningún plegable lo es: todos los dispositivos de este tipo son smartphones de nicho en cierto grado, con precios de cuatro cifras y a menudo especificaciones punteras, diseñados para los usuarios más exigentes en cuanto a multimedia y espectacularidad.
El móvil llegará a occidente, concretamente a Estados Unidos, en el primer trimestre de este 2026, con un lanzamiento en la Unión Europea que no debería postergarse demasiado. ¿Vale la pena prepararse para este nuevo terminal si lo comparamos con el actual Galaxy Z Fold 7, la actual bestia de Samsung?
Pantalla: el salto más evidente
El Galaxy Z TriFold sorprende primero y sobre todo por su pantalla. Cómo no hacerlo con un panel Dynamic AMOLED que alcanza la friolera de 10 pulgadas una vez desplegado por completo: es una tablet por derecho propio, solo que puedes llevarlo en el bolsillo y usar una pantalla más pequeña y manejable siempre que quieras.
En formato plegado, su pantalla cubierta es de 6,5 pulgadas, mucho más adecuada para consultas rápidas o usos sencillos. El Galaxy Z Fold 7, por su parte, nos da una diagonal máxima de 8 pulgadas, impresionante pero claramente inferior, aunque a cambio resulta el plegable más fino del mercado actualmente.
Aquí el TriFold es más grande y más pesado, aunque si estás buscando un móvil de estas características es porque una pantalla espectacular te pesa más, así que el nuevo TriFold gana por goleada, siendo mucho más recomendable para el consumo de multimedia.
La ausencia del Flex Mode
Aunque la pantalla del Galaxy Z TriFold es claramente superior, y por una diferencia muy grande además, hay un detalle que no se puede pasar por alto y que puede ser muy importante para algunos perfiles de usuarios: aquí no tenemos Flex Mode, la función que nos permitía abrir la pantalla solo a medias para conseguir un efecto de soporte más natural.
El Z TriFold se despliega en dos fases y debes llevar a cabo el despliegue por completo o no hacerlo en absoluto, sin puntos intermedios, afectando más de lo que parece a muchos escenarios de uso cotidiano y rutinario en que simplemente abrirías una de sus dos pantallas, o quizás incluso lo harías solo un poco.
Es cierto que el nuevo sistema de bisagras de Samsung transmite mucha más confianza al tacto y es más fluido en general, pero a cambio se ha llevado por delante los puntos intermedios de plegado que tan a menudo utilizaban algunos usuarios.
Ya no podemos hacer videollamadas sin soporte externo, ver vídeos con el móvil apoyado a noventa grados o pasar entre modos sin interrupción en la pantalla.
Rendimiento y autonomía
Los plegables de Samsung han venido todos hasta ahora acusando el mismo talón de Aquiles: su autonomía. Y es algo más que entendible: en un móvil que debe ser lo más fino posible para poder plegarse, una batería de grandes dimensiones no es posible, con lo que se enfrentan desafíos técnicos muy parecidos a los de los móviles ultrafinos como los Galaxy Edge.
El TriFold en cambio parece llegar con una importante mejora en este sentido, pues su batería de tres celdas proporciona nada menos que 5.600 mAh, una cantidad muy superior a los 4400 mAh del Z Fold 7, probablemente gracias a que el doble pliegue deja un mayor espacio para estos componentes. Así, el nuevo plegable vuelve a salir claro venceder aquí, mucho más preparado para cargas de trabajo más serias.
| Característica | Galaxy Z TriFold | Galaxy Z Fold 7 | Diferencia |
|---|---|---|---|
| Peso | 309 g | ~263 g | +46 g (+17,5%) |
| Alto x Ancho x Grosor (plegado) | 159,2 x 75,0 x 12,9 mm | ~154 x 71 x 12,3 mm | Ligeramente más voluminoso |
| Alto x Ancho x Grosor (desplegado) | 159,2 x 214,1 x 3,9-4,2 mm | ~154 x 155 x 5,2 mm | Más alargado, más delgado |
| Pantalla desplegada | 10 pulgadas (2.160 x 1.584 px) | 8 pulgadas (2.208 x 1.768 px) | +2 pulgadas de diagonal |
| Batería | 5.600 mAh | ~4.400 mAh | +1.200 mAh |
Y hablando de cargas serias llegamos a sus procesadores, donde ambos incorporan los mejor de lo mejor: un Qualcomm Snapdragon 8 Elite, con toda la potencia necesaria para que sus pantallas de gran tamaño disfruten de toda la fluidez que merecen incluso con los juegos y aplicaciones más exigentes.
Este procesador es prácticamente el más potente del mercado actualmente, superado solo por su nueva versión en forma de Snapdragon 8 Elite Gen 5, que aún muy pocos dispositivos incorporan. En cualquier caso se trata de un chipset no solo agradecido sino necesario en un móvil tan orientado a ofrecer una pantalla grande y de la mejor calidad, pues una resolución como esa requiere de mucha potencia para moverse a altas tasas de fotogramas por segundo.
Gracias a él podremos aprovechar todas esas pulgadas de diagonal con una fluidez sin rival, haciendo que nuestros juegos favoritos o las apps multimedia no pierdan rendimiento de forma notable al exigir al móvil un esfuerzo tan considerable como es el manejarse con esas resoluciones tan grandes. Aquí al final ocurre como en cualquier otra plataforma: más píxels implican mucha mayor calidad de imagen, pero también más potencia requerida para moverlos.
Precio y usos prácticos
Llegamos al principal punto débil del Galaxy Z TriFold: un precio oficial de lanzamiento de 2500 $ en su lanzamiento oficial en Corea del Sur, que con toda probabilidad se traducirá en precios ligeramente más altos en EE. UU. y aún más altos en la Unión Europea, lo que lo pone en clara desventaja frente a los 1.900 € que el Galaxy Z Fold 7 tiene actualmente, aunque a menudo es posible encontrarlo por menos.
Es una diferencia que a la práctica será de casi 1.000 €, un salto enorme en otros segmentos de mercado pero que aquí podría no ser tan importante pese a todo si tenemos en cuenta las novedades que incorpora.
Una pantalla enorme, atractiva y espectacular para contenidos multimedia, aunque despojada de la funcionalidad del Flex Mode que otros plegables ofrecen para funcionar solo a medio desplegar. Se trata así de decidir entre comodidad y practicidad o la experiencia más impresionante… y hacerlo por un precio.
Desde aquí, nosotros valoramos que el salto vale la pena y mucho si eres un usuario de ese perfil exigente y centrado en el contenido multimedia y, sobre todo, si tu presupuesto lo permite.
| Pros (Según Nuestro Análisis de Información Pública) | Contras (Según Nuestro Análisis de Información Pública) |
|---|---|
| ✅ Pantalla de 10 pulgadas. Ofrece un espacio de trabajo y visualización sin precedentes en un smartphone, ideal para la multitarea de tres apps que permite One UI 8. | ❌ Precio muy elevado. Su coste de lanzamiento lo posiciona en un nicho de mercado ultra-premium, inaccesible para la mayoría de usuarios. |
| ✅ Batería de 5.600 mAh. La mayor capacidad vista en un plegable de Samsung, lo que teóricamente le otorga una autonomía superior para aguantar jornadas de trabajo intensivas. | ❌ Peso y volumen considerables. Con 309 gramos y 12.9 mm de grosor plegado, es un dispositivo notablemente más pesado y voluminoso que alternativas como el Fold 7, afectando la comodidad en el bolsillo. |
| ✅ Potencia asegurada. El chip Snapdragon 8 Elite garantiza un rendimiento de primer nivel para cualquier aplicación o juego exigente, según benchmarks públicos de este procesador. | ❌ Funcionalidad Flex Mode limitada. A diferencia de otros plegables, su diseño de triple pliegue podría limitar los modos de uso a medio desplegar, según análisis preliminares de su estructura. |
