El momento que muchos usuarios de Samsung han estado esperando podría haber llegado al fin: el próximo Galaxy Ultra podría llegarnos con una batería superior a lo visto hasta la fecha según las últimas informaciones.
Nadie duda de la calidad de los Galaxy Ultra de Samsung: se trata de auténticos buques insignia en cada generación, con unas prestaciones impresionantes en prácticamente todos los aspectos.
Decimos prácticamente y no todos porque es cierto que la línea de topes de gama de Samsung tiene un Talón de Aquiles del que no había conseguido librarse hasta ahora: su batería. Y es que en su afán por ofrecer un diseño de grosor tan contenido como sea posible y no recortar el resto de características, la marca ha ofrecido hasta ahora unos Galaxy Ultra con unas autonomías que si bien no solían ser un problema para acabar el día, sí quedaban notablemente por debajo de la competencia, incluso cuando los comparábamos con smartphones bastante más baratos.
Samsung podría romper al fin la barrera de los 5.000 mAh
El Galaxy Ultra S25 llegó a nuestro mercado con unos correctos pero poco llamativos 5.000 mAh de batería, exactamente igual que todos los otros Galaxy Ultra desde el S20, el primer modelo de la línea en llevar este apellido allá en el lejano 2020.
Si bien es cierto que, como decíamos, 5.000 mAh no son un problema grave y permiten acabar el día casi siempre sin problemas, también es verdad que en pleno boom de las baterías de silicio-carbono que los móviles chinos están integrando, parece una cantidad muy pequeña. Sobre todo teniendo en cuenta que hablamos de los smartphones más completos del gigante surcoreano.
Pero parece que los usuarios de Samsung tienen suerte y la firma al final ha roto esta tendencia de los últimos 6 años, porque según una filtración que vimos en Weibo parece que el Galaxy S26 Ultra ha conseguido ampliar su batería al fin gracias a los esfuerzos de Samsung.
Todo apunta a que el nuevo smartphone tope de gama podría llegar con una batería de 5.200 mAh, que puede parecer un incremento no tan grande pero sí es muy importante si tenemos en cuenta que Samsung ha conseguido además reducir el peso del dispositivo en lugar de aumentarlo, como habría sido lo normal en este caso.
Además es un cambio importante a nivel de concepto: tras seis generaciones de inmovilidad en la capacidad de la batería, la marca da al fin un paso adelante y la amplía, dejando claro que no piensa seguir estancada en ese aspecto. Un cambio tan necesario como bienvenido.
Las dificultades en el aumento de batería
¿Por qué las marcas chinas están adoptando a toda prisa nuevos estándares en capacidades de baterías y gigantes tecnológicos como Samsung o Apple parecen incapaces de seguirles el ritmo? La respuesta, según muchos, está en las regulaciones estadounidenses en cuanto a las baterías de móvil.
Y es que las regulaciones, claramente obsoletas en este sentido, establecen unos límites muy bajos en cuál es la capacidad máxima que puede tener la batería de litio de un móvil al enviarse a EE. UU. sin que este se clasifique como mercancía peligrosa.
Para sortear este problema, las marcas se ven obligadas a ajustarse a estos límites, que no es casualidad que esté marcado en 5.000 mAh: exactamente la cantidad que tanto parece resistirse a superar.
Evidentemente no es un obstáculo infranqueable: hay soluciones como las baterías de múltiples celdas para jugar con la normativa. Además y por desgracia, este límite supone a menudo una excusa perfecta para que algunos fabricantes lancen sus móviles con la capacidad recortada al mercado global, como las marcas chinas suelen hacer a menudo.
