Seguro que si tienes una cafetera espresso desde hace unos años ya has sufrido los problemas de la cal que se va acumulando silenciosamente, reduciendo el caudal y afectando al funcionamiento de la máquina. Aunque evitarlo no es difícil como tal, sí que debes hacerlo de bien para evitar agravar aún más el problema.
Por un lado, existen varios productos concretos que pueden ayudarte a hacer desaparecer la cal de tu cafetera, pero además, los fabricantes también recomiendan seguir las indicaciones en cada modelo, ya que en la mayoría bien especificado en el folleto. No obstante, si ya no conservas el folleto original de tu modelo o simplemente quieres algún producto eficaz, puedes revisar el EQM – ECO-212, un descalcificar natural y compatible con todas las máquinas que puedes encontrar en Amazon a buen precio.
Qué necesitas antes de empezar
Lo primero es consultar el manual de la cafetera si lo tienes a mano, ya que es habitual que cada modelo utilice una cantidad y un procedimiento diferentes. Philips, por ejemplo, indica utilizar su solución específica y retirar el filtro de agua antes de iniciar el ciclo, mientras que DeLonghi también recomienda emplear su producto y seguir el programa de descalcificación correspondiente. Antes de comenzar, vacía la bandeja de goteo, retira el filtro de agua si la lleva y coloca un recipiente grande justo debajo de las salidas, de esa manera, recogerás la solución que expulse la cafetera durante el proceso.
La mezcla correcta es la clave
Uno de los errores más habituales consiste en pensar que una solución más concentrada eliminará mejor la cal, y no es así. Hay que respetar exactamente la proporción de agua y descalcificador que indica el fabricante. DeLonghi, por ejemplo, establece en algunos modelos una mezcla de 100 ml de producto con un litro de agua, mientras que otros aparatos utilizan cantidades diferentes.
Tampoco conviene improvisar con productos caseros. Aunque el vinagre aparece con frecuencia como remedio para la cal, algunos fabricantes indican expresamente que no debe utilizarse en sus cafeteras. Una solución inadecuada puede afectar a materiales internos y dejar olores o sabores persistentes.
Deja que la cafetera haga el trabajo
Una vez preparada la solución, activa el programa de descalcificación y deja que complete el ciclo. No conviene apagarla ni interrumpir el proceso a la mitad. Mientras funcione, la máquina hará circular el líquido por las diferentes partes del circuito para eliminar progresivamente los depósitos.
En cafeteras manuales, el procedimiento requiere abrir y cerrar la salida de vapor en intervalos precisos, por lo que debes seguir las instrucciones del modelo sin mantenerlo abierto más tiempo del indicado.
El aclarado es tan importante como descalcificar
El aclarado es una de las partes más importantes para evitar problemas posteriores, así que realiza siempre el proceso de aclarado completo y sin interrumpirlo. Cuando termine la descalcificación, vacía el depósito, enjuágalo y llénalo de agua limpia. Después, deja que la cafetera expulse el agua según lo indiquen las instrucciones. No prepares café inmediatamente después sin haber realizado este paso, ya que el ciclo de enjuague elimina una buena parte de los restos de solución del interior del circuito.
¿Cada cuánto tiempo hay que hacerlo?
La frecuencia depende de la dureza del agua y del uso, pero cada marca estipula sus propios tiempos. Siguiendo con el caso deDeLonghi, señala que en zonas con agua dura puede ser necesario descalcificar cada uno o dos meses, mientras que con agua blanda puede bastar con hacerlo cada tres o seis meses. Si la cafetera avisa mediante un indicador, esa señal debe tener prioridad. Además, un filtro antical compatible puede reducir la acumulación de depósitos. Así, una descalcificación correcta no solo mejora el café: también ayuda a prolongar la vida útil de la cafetera. Recuerda que puedes conseguir el EQM – ECO-212 en Amazon, un descalcificador natural compatible con todas las máquinas y a buen precio.
