¿Te ha pasado alguna vez de conectar tu compresor portátil de 12 V a la toma del coche y ver cómo, cuando queda poco para alcanzar la presión correcta, esta se detiene por completo? No, no es una avería, y ni el motor se ha quemado: es más fácil de lo que parece.
No, tu compresor no se ha roto (ni tu coche). Es más, esto que sucede tiene una explicación más sencilla de lo que suele parecer, puesto que este apagado es, en el 95 % de los casos, un mecanismo de seguridad. La mayoría de compresores están pensados para que integren un sistema de protección térmica que hace que el equipo no se destruya si hay un exceso de calor. Y es justo lo que hace, pese a que tú no hayas sentido esa subida real de la temperatura.
Por qué se apaga mi compresor
Un compresor portátil de coche es un pequeño motor eléctrico que mueve un pistón dentro de un cilindro y, gracias a eso, consigue comprimir aire a gran velocidad. A diferencia de otros compresores industriales de taller, que son mucho más potentes, los que nosotros usamos en nuestro día a día no tienen grandes sistemas de refrigeración.
Y la clave de este problema reside en algo tan sencillo como su ciclo de trabajo. Es el porcentaje de tiempo que un compresor puede operar de forma continua antes de sobrecalentarse y, por ende, necesitar parar para así enfriarse. El estándar de estos 12 V es bastante bajo: están diseñados para funcionar de 10 a 15 minutos de forma continua, requiriendo un descanso obligatorio tras esto. Y ese descanso suele ser de alrededor de 10 – 20 minutos.
En caso de que superes ese tiempo de trabajo, el protector térmico que trae consigo el motor hará que se corte la corriente para evitar que haya un problema.
Qué factores aceleran ese apagado de seguridad
No siempre influye el hecho de que hayas usado el compresor durante mucho tiempo; en ocasiones, hay técnicas o formas de usar el compresor que hacen que este se apague.
| Motivo | Por qué sucede | Cuál es la solución recomendada |
|---|---|---|
| Alta presión | Cuanta más presión haya dentro de la rueda, más fuerza tendrá que hacer el pistón y, por ende, más calor generará | Inflar en tandas más cortas |
| Uso en neumáticos de SUV | Se ve obligado a desplazar un volumen masivo de aire con un caudal bajo, y eso hace que el motor esté encendido demasiado tiempo | Usar compresores de mayor caudal |
| Superficies de apoyo calientes | Se deja el compresor sobre el asfalto a pleno sol durante el verano, impidiendo así que la carcasa disipe el calor | Colocar el equipo a la sombra |
| Conexión a 12V con motor apagado | En caso de que la batería del coche caiga de voltaje, el compresor necesitará más amperaje y eso elevará la temperatura | Mantener siempre el motor del coche encendido al inflar |
Cómo prevenir el paro térmico y qué hacer si se apaga
En caso de que tu compresor ya se haya apagado solo, o si lo que buscas es que no te pase más, te dejamos un paso a paso que podrás seguir:
- Desconecta el equipo de forma inmediata.
- Respeta el tiempo de reposo, como mínimo 15 – 20 minutos. No intentes forzar el interruptor, puesto que el protector térmico no armará el contacto de nuevo hasta que la temperatura esté a un nivel seguro.
- Planifica previamente tu inflado, siempre que sea posible. En caso de que vayas a inflar las 4 ruedas del vehículo, infla dos y apaga el compresor al menos 5 minutos antes de continuar con las otras dos.
- Verifica siempre la relación caudal tiempo. En caso de que suelas inflar ruedas grandes, asegúrate de tener un modelo que sea capaz de funcionar al menos a 35 – 45 litros por minuto.
