A diferencia de lo que muchas personas piensan, hay formas muy útiles de poder controlar tus dispositivos de casa desde el móvil sin demasiadas dificultades, lo que es toda una ventaja en verano para controlar aparatos como el aire acondicionado, sobre todo si no estás en casa por trabajo.
Imagina llegar a casa después de una dura jornada de mañana y tener que poner en marcha el aire acondicionado con una casa que te recibe recalentada en lugar de ya llevar horas fresca para hacer que tu estancia sea lo más cómoda posible cuando más lo necesitas. Si te interesa la idea, sigue leyendo, porque vamos a darte todas las claves para que lo consigas no sólo con el aire acondicionado.
Tu aire acondicionado puede ser más “inteligente” de lo que imaginas
Lo primero que merece la pena mencionar es que algunos de los modelos más nuevos, ya incorporan WiFi integrado, lo que te da la oportunidad de controlarlos mediante una app dedicada en la comodidad de tu teléfono móvil. Sin embargo, lo que probablemente desconocías es que también puedes hacerlo con los modelos más antiguos, y mucho más fácil de lo que piensas.
Una de las formas más interesantes de conseguirlo es mediante controladores inteligentes por infrarrojos, como este modelo, que permiten controlar un modelo antiguo mediante una app aprovechando el modo de funcionar que tienen con el mando a distancia del aparato, pero desde la comodidad de una app y aprovechando el WiFi de casa. Una chulada que te permite actualizar a los tiempos modernos cualquier aparato de aire acondicionado que no sea tan nuevo.
De un modo similar al anterior, puedes instalar un termostato inteligente compatible con sistemas de climatización, lo que ayuda a que la propia vivienda gestione la temperatura del hogar por si sola. Los más avanzados, como este de Leroy Merlin, incluso pueden imitar tus rutinas para hacerlas por ti a las horas a las que normalmente lo harías.
Las posibilidades de este tipo de dispositivos
Debes saber que las funciones de estos aparatos no solo se limitan a “enciéndete a x hora y apágate de nuevo al cabo de tanto tiempo”, sino que permiten opciones más amplias como calcular y encender el aire dos o tres horas antes de que llegues de trabajar a casa para que las habitaciones ya estén frescas.
O hacer que se apague solo cuando no haya nadie en casa, adaptar la temperatura según la hora que sea o activar de forma habitual el modo ahorro para mantener a raya la factura de la luz.
El complemento perfecto, la inteligencia artificial y los asistentes
Si además combinas estos aparatos con un asistente como Alexa o el asistente de Google con un Echo Dot, por ejemplo, y colocas sensores de movimiento, de temperatura y humedad, el resultado es una casa que prácticamente se gestiona sola mientras no estás, poniéndote las cosas muy fáciles. Además, puedes confiar en que el modo de funcionamiento será eficiente cuando no estés dentro, ya que evitará hacer sobrecostos innecesarios o tener funcionando innecesariamente los dispositivos, a menos que tú se lo pidas.



