El nuevo invento de Reino Unido ha sorprendido a toda Europa. Para dejar de depender del gas, una empresa tecnológica llamada Thermify está intentando aprovechar ese calor residual que provocan los centros de datos en calefacción para el hogar.
En Reino Unido son muchos los hogares que aún tienen como fuente de calor una caldera de gas. Estas son costosas y, en muchos casos, se encuentran tan obsoletas que requieren de un fuerte mantenimiento previo a poder usarlo. Y hay hogares con bajos ingresos que ven imposible hacer frente a esto.
La empresa Thermify, junto con UK Power Networks, han lanzado una iniciativa: aprovechar los miniordenadores Raspberry Pi para conseguir calentar viviendas.
HeatHubs: pequeños centros de datos
Los británicos podrían tener, dentro de muy poco una alternativa más moderna que cualquier radiador o cualquier caldera: lo que se conoce como HeatHubs. Estos son pequeños centros de datos que están compuestos de alrededor de 500 módulos Raspberry Pi CM4 o CM5.
Por si no habías escuchado nunca el concepto, un Raspberry Pi es un mini PC que cuenta con una placa única. Su particularidad es que esta tiene un tamaño inferior al de un smartphone, y su precio es muy económico. El objetivo inicial de estos dispositivos era democratizar el acceso a la informática, la programación y la electrónica. No obstante, parece que ahora en Reino Unido han descubierto cómo sacarle un partido extra.
Los dispositivos en concreto que se quieren usar para calentar se encargan de realizar tareas de computación en la nube. Es decir, son las que están ahora mismo procesando todos los datos de los clientes de la empresa Thermify. Y producen calor en el proceso. En algún punto, la empresa decidió que ese calor no debía desaprovecharse y comenzaron a usarlo para calentar o bien el agua o bien el aire de las viviendas.
¿Cómo? Es más sencillo de lo que parece. Estos módulos Raspberry Pi se sumergen en un aceite dieléctrico que es capaz de absorber de forma eficaz todo ese calor residual. Este fluido va circulando por una bomba hacia un intercambiador de calor, y es ahí donde transfiere toda la energía térmica que ha obtenido al circuito de agua caliente o al sistema de calefacción central de la vivienda.
La magia de las ideas sencillas
Lo cierto es que, en sí misma, la idea es muy sencilla. Tenemos un calor que nadie está aprovechando, viene una época en la que en Reino Unido las temperaturas son bastante bajas (en algunas zonas, oscilan entre los 0 y los 7 grados centígrados).
Además, lo que se consigue es aliviar el gasto de muchos hogares. Thermify ha hecho una previsión inicial de gastos. Según el comunicado oficial del proyecto, todos los hogares participantes tendrán que pagar una tasa fija de 6,60 € al mes por sus servicios. A cambio, verán cómo su factura energética baja entre un 20 % y un 40 %. Es un programa piloto que, por ahora, se encuentra financiado por el regulador energético de Reino Unido (Strategic Innovation Fund de Ofgem).
Por ahora, es un proyecto que se encuentra en fase piloto, pero ya son más de 300 los hogares que van a estar probándolo durante los siguientes años. Y, por ahora, todos ellos con resultados bastante positivos. Porque el calor que genera estos servidores es más que suficiente para mantener una buena temperatura. Depende, por supuesto, del tamaño del apartamento y de lo bien aislado que se encuentre. Pero es una alternativa muy interesante para aquellos hogares que cuentan con calderas antiguas y que, además, ven cómo cada año el gasto en gas se ve incrementado.
En caso de que todo prosiga como debe hacerlo, se aproxima que en 2030 habrá alrededor de 100.000 HeatHubs instalados en Reino Unido. Más allá de lo que esto implica a nivel climático, es una forma de luchar contra la pobreza energética. Pese a que suene como un concepto teórico, es una realidad para muchas personas que no pueden acceder a calefacción o aire acondicionado en sus hogares.
Una vuelta de tuerca a la calefacción
Lo realmente interesante de esta idea no es solo el ahorro que trae consigo, o la cultura del aprovechamiento, sino también cómo se entiende el calor. De ser positivo el proyecto, el calor ya no será algo que habrá que generar de forma independiente. Los hogares que lo necesiten podrían pasar a ser parte de una especie de nube de almacenamiento gigante y, de esta forma, calentar el salón de su casa.
Una de las preocupaciones que ha surgido es qué podría suceder con la seguridad al instalar un centro de datos en una vivienda. Según explican en el proyecto, cada HeatHub tendrá su propia conexión de red independiente: no interfiere con el ancho de banda doméstico. No obstante, aún queda por conocer los protocolos de encriptación de datos, puesto que Thermify no los ha presentado.
¿Llegará esta forma de calentar a nuestro hogar? ¿Se exportará a otros países?
