Los patinetes eléctricos o scooter han acabado por imponerse como una de las opciones más sólidas e interesantes a la hora de hacer desplazamientos de corta y media distancia, especialmente si son urbanos. Poder contar con independencia del transporte público y hacerlo por un coste y mantenimiento muy reducidos son sus principales puntos fuertes, aunque su asignatura pendiente suele ser la autonomía.
Hay una opción para los muchos usuarios que se encuentran con que su scooter a duras penas tiene autonomía suficiente para desplazarles cada día hasta donde necesitan o que se quedan directamente cortos y necesitan un poco más: instalar una batería externa para patinete eléctrico. Pese a que pudiera parecer algo novedoso, o casi inexistente, lo cierto es que ya es mucho más común. Porque son muchas las personas que viajan día a día en patinete eléctrico, y era una necesidad cada vez más acuciante.
Si disfrutas como un niño al moverte por la ciudad o el pueblo con tu patinete, una buena batería externa te permitirá ampliar su autonomía en una buena cantidad de km, dándote ese margen de seguridad para cuando la batería interna del aparato empiece a perder capacidad, permitiéndote ir más tranquilo sabiendo que tienes margen de sobras.
Beneficios de una batería externa para patinete eléctrico
Estos son los puntos más importantes en los que tu experiencia de conducción mejorará al usar uno de estos dispositivos:
Mayor capacidad de recorrer distancias
Esto puede parecer muy evidente, pero es el beneficio clave por el que la mayoría recurren a la batería externa: poder hacer más km sin necesidad de cargar el patinete. Y es que no siempre es posible cargar el patinete una vez llegados al destino: en las ocasiones en que necesitamos autonomía suficiente para ir y volver cada día, uno de estos accesorios puede resultar indispensable. O incluso puede que nos encontremos en una situación de emergencia en la que no hemos calculado bien la distancia real, y nos quedemos sin batería. En estos casos, tener a mano una batería externa marca por completo la diferencia.
Alarga la vida de la batería interna
Al usar una batería externa como accesorio a la batería principal, necesitarás cargar esta última con menos frecuencia. Esto puede ayudar a alargar la vida de la batería interna del scooter, además de retrasar la necesidad de comprar una batería de mayor duración o de renovar el propio patinete eléctrico por uno de mayor capacidad.
Máxima comodidad
La batería externa es la única forma que tenemos de recargar el patinete eléctrico mientras lo conducimos. Al poder conectarla y desconectarla cuando queramos, bastará con parar un momento a conectarla en cuanto veamos que la batería baja de cierto nivel y podremos seguir circulando hasta nuestro destino. Porque, efectivamente, podrás seguir conduciendo mientras la estás usando. Es un punto que juega a su favor, ya que no tendrás ni siquiera que parar para «repostar».
Son fáciles de transportar
Estas baterías no son demasiado grandes ni pesadas; a fin de cuentas, no deja de tratarse de una batería. Si bien no podrás llevarla en el bolsillo del pantalón, apenas ocupará espacio en cualquier mochila y cuando está instalada puede transportarse en el mástil del propio patinete con total seguridad y de forma muy cómoda. Muchos usuarios apuestan por instalarla de forma fija en el patinete y recargarla una vez que están en casa, como si de una recarga del patín se tratara.
Esta es la batería externa para patinete eléctrico que más recomendamos
Si te hemos convencido, te estarás preguntando dónde puedes hacerte con uno de estos accesorios para ampliar desde ya la autonomía de tu patinete. Aunque la mayoría de modelos se venden en tiendas especializadas y en los propios talleres, también podemos encontrar baterías externas a la venta para el gran público como esta de Pilipane que Amazon tiene a la venta.
Se trata de una batería de 36,8 V y con una capacidad de 5.000 mAh, diseñada para su uso en patinetes eléctricos ES2 y ES4.
La carcasa está fabricada en ABS, con una construcción robusta preparada para aguantar el castigo de la rutina que estos vehículos sufren inevitablemente: vibraciones, viento y lluvia e incluso caídas ocasionales forman parte de su uso diario, al fin y al cabo.
Está protegida con control de temperatura para evitar el sobrecalentamiento y los cambios de temperatura demasiado acentuados, garantizando así un funcionamiento seguro y que no produzca un desgaste prematuro. Además, tiene la ventaja de que no pesa demasiado, con lo cual es sencilla de transportar.
