En estos últimos años y especialmente en los últimos meses, hemos podido ver cómo las tecnologías de imagen de nuestros televisores no dejan de mejorar a la vez que sus diagonales crecen y sus precios bajan: vivimos una auténtica era dorada de la imagen. Desgraciadamente, los diseños actuales se han cobrado su precio en el sonido.
Es un mal inevitable y una ironía agridulce: vivimos una de las mejores épocas que ha habido a la hora de comprar televisores, con una oferta enorme de dispositivos en todas las gamas y pudiendo llevarnos a casa productos que en otra época habrían sido exclusivos de los más ricos con solo aumentar un poco más allá de la gama de entrada o media nuestra inversión. Y sin embargo, el sonido es directamente malo, o con suerte regular, incluso en los modelos más caros.
Por qué el sonido de tu televisor es tan malo
No se trata de una cuestión de ajustar el presupuesto ni de recortar costes: en la inmensa mayoría de casos, es una simple cuestión de limitación de diseño. Antes de la popularización del LCD, los televisores eran aparatos enormes, con un fondo que rivalizaba con sus otras dimensiones y que dejaba espacio de sobras para instalar buenos altavoces en su interior.
Hoy en día, en cambio, las exigencias de los diseños ultrafinos obligan a recortar el volumen al máximo. Y no es ningún secreto que un subwoofer ocupa espacio. No importa si acabas de gastarte más de 1.000 euros en la última maravilla de 65 pulgadas que has visto en el mercado, porque sigue siendo un modelo ultrafino y los fabricantes no pueden hacer magia: en ese espacio no entran buenos altavoces.
Sin capacidad para mover el aire de forma adecuada entre sus cajas, las frecuencias se hacen más pobres y el sonido pierde profundidad. Es algo que se paga desde la gama más baja hasta la alta, aunque en los modelos más económicos resulta especialmente sangrante para cualquier aficionado al cine de oído entrenado. Sólo unos pocos televisores de gama alta y precios bien abultados consigue llegar a ofrecer audio integrado decente. Ojo, decente, que no espectacular.
Necesitas un altavoz externo
A estas alturas queda claro que lo mejor es darle siempre a tu televisor un compañero externo de audio, pero las posibilidades son muchas.
Altavoz Bluetooth
Si te has comprado un televisor por 200 o 300 euros, es normal que no quieras gastarte 100 euros más en una barra de sonido. Pero incluso en estos casos, puedes mejorar exponencialmente el sonido de serie de tu televisor con algo tan sencillo como un altavoz Bluetooth.
No lo creerás, pero un simple altavoz BT de calidad en torno a los 30 € tiene capacidad de sobra para mejorar el audio incluso de televisores de 50 pulgadas o más, pues cuenta con ese espacio para transductores de que el televisor no dispone. No necesitas gastar una fortuna, solo elegir bien, como esta propuesta que te dejamos aquí:
Y si quieres algo un poco más completo, puedes encontrar altavoces realmente competentes por algo menos de 100 euros, pero lo cierto es que en esta horquilla de precios ya tenemos soluciones mucho más indicadas para disfrutar del cine, las series o lo que más te guste ver en tu televisor, como una barra de sonido.
Barra de sonido
Si te has gastado un poco más en tu nueva joya para el salón y tienes una bestia de gran diagonal con pantalla OLED o mini LED, lo ideal es subir un poco la apuesta e irnos a por una barra de sonido a la altura.
Estas ofrecen una experiencia de otro nivel, con sonido envolvente y unos bajos de gran pegada cuando cuentan con subwoofer dedicado, y no necesitas gastarte 300 euros para conseguir un buen modelo, aunque si eres un auténtico sibarita quizás quieras hacerlo.
Alrededor de los 100 euros podemos encontrar dispositivos realmente capaces y con todo lo necesario para llevar el sonido en el salón a una nueva dimensión, como ocurre con la Poseidon M30 de Ultimea, una barra 2.1 con subwoofer inalámbrico y una potencia espectacular de 240 W, que además puedes manejar desde el móvil y ofrece conectividad tanto HDMI como por cable óptico.
Si tienes un televisor Samsung con Q-Symphony, querrás hacerte con una barra capaz de aprovecharlo, pues esta tecnología permite que el televisor use de forma sincronizada tanto los altavoces de la propia tele como los de la barra conectada, consiguiendo así que sí se conviertan en un elemento que aporta.
Aquí podemos ir a por productos tan tentadores como la B750F, una barra bestial que ya se va al sonido 5.1 y ofrece 400 W de potencia, más de la que vas a necesitar nunca en ningún salón por muy alto que te guste el volumen.
