Si no estás muy metido en el mundillo de los relojes de gama alta, es posible que Casio te suene a calculadoras y a relojes digitales de saldo, todo ello de hace un par de décadas largas. Pues bien, la marca sigue más en forma que nunca y lo ha demostrado con un auténtico coloso de línea premium.
Casio ha anunciado el lanzamiento de su próximo G-Shock Frogman MRG-BF1000EB-1A, o simplemente Frogman para los amigos. Se trata de uno de los relojes G-Shock más caros fabricados nunca hasta la fecha y es que no estamos ante un nuevo buque insignia cualquiera, sino ante una edición limitada y exclusiva que celebra el 30 aniversario de la línea premium MR-G.
Cuando el premium se queda corto
Decir que el Frogman es un reloj premium es como decir que un Ferrari F80 es rápido: no es mentira, desde luego, pero se pierden tantos matices y detalles en la frase, que esta se queda prácticamente sin sentido. La expresión le viene realmente corta.
Casio nos presenta un reloj que, lejos de la producción en masa estándar, viene elaborado en materiales y procesos altamente especializados. Una muestra de ello es su bisel fabricado en cobarion (no, nos hemos inventado la palabra), una aleación de cobalto y cromo que, mucho ojo, es cuatro veces más dura que el titanio.
Por si esto fuera poco, las facetas del bisel no han sido fresadas mecánicamente como habría sido lo normal, si no que nada menos que el maestro artesano Kazuhito Komatsu, experto en gemas, se ha encargado de tallarlas a mano.
Tras ello, el metal se trata con recubrimiento de iones de arco azul para conseguir el efecto final reflectante, que según la propia Casio busca imitar a los brinicles, formaciones de hielo submarinas que se pueden encontrar en el ártico y el antártico.
No faltan los dos zafiros azules que engastan los tornillos frontales, con sus 57 facetas brillantes y que han sido cultivados en laboratorio.
Por dentro tan exclusivo como por fuera
El G-Shock Frogman no se queda solo en su diseño exterior a la hora de sacar músculo: mantiene todas las especificaciones técnicas del más alto nivel del resto de la línea Frogman, con tapa trasera, caja, corona y pulsadores mecanizados en aleación de titanio y recubierto de carburo de titanio para ofrecer una aún mayor resistencia a la abrasión, haciendo del reloj toda una pieza blindada prácticamente inmune a arañazos y marcas.
La resistencia al agua es de hasta 200 metros ISO, como no podía ser de otra forma en un dispositivo de buceo de esta categoría. Esto lo consigue gracias a una estructura Clad Guard de la marca, además de una tapa trasera con cristal de zafiro azul que se ha depositado mediante vapor y un grabado del mítico Frogman.
Estamos además ante una bestia old school: el reloj es totalmente analógico, aunque para mover las manecillas cuenta con tres motores de doble bobina. Cuando se pasa al modo buceo, las manecillas se superponen y pasan a funcionar en conjunto como un claro indicador del tiempo que el usuario lleva sumergido.
Cuenta también con carga Tough Solar de Casio y sigue la hora al día mediante control por Bluetooth y radio Multi-Band 6, pudiendo vincularse con la aplicación de Casio para registrar datos de buceo, elaborar gráficos y ajustar la hora de forma automática.
Precio y disponibilidad
Estanos ante una auténtica pieza de coleccionista que, desde luego, no es para todo el mundo. El lanzamiento del G-Shock Frogman MRG-BF1000EB-1A se prevee para el mes de junio de este mismo año, aunque con dispositivos tan exclusivos siempre hay lugar para posibles retrasos.
Tendrá un precio de nada menos que 1.210.000 yenes, que equivalen a casi 6.500 euros, algo que no es tanto si tenemos en cuenta la calidad de sus materiales y prestaciones y el hecho de que solo se van a fabricar 800 unidades numeradas en todo el mundo.
