A día de hoy, es cada vez más sencillo tener un ordenador portátil con unas prestaciones más que completas. Gracias a las ofertas disponibles en Amazon, podemos conseguir soluciones completas a precios de derribo. El problema es que, por muy potente que sea, a veces tu portátil con Windows 10 va lento. ¿Cómo solucionarlo?

Hay muchas razones por las que un ordenador portátil con Windows 10, o cualquier otra versión del sistema operativo de Microsoft, sufra problemas de rendimiento. La cosa es que, hay un buen número de razones por las que tu dispositivo va más lento de lo que debería. Vamos a ver las principales soluciones.

Antivirus

¿Y si tienes un virus en tu portátil con Windows 10?

Una de las principales razones por las que tu portátil sufre problemas de rendimiento es que tenga algún tipo de malware. Si bien es cierto que Windows Defender es un antivirus realmente completo, puede que lo hayas desactivado por el motivo que sea, hayas instalado una aplicación que no deberías o que, por el motivo que sea, algún amigo de lo ajeno haya conseguido esquivar al sistema de protección integrado en Windows 10 para infectar tu dispositivo.

¿Tu ordenador con Windows 10 está infectado? 3 antivirus online muy recomendables

Por suerte, la solución es realmente sencilla: utiliza un antivirus para limpiar tu portátil de malware. ¿Lo mejor? Hay algunas soluciones gratuitas que puedes utilizar para ver si tu dispositivo está infectado.

Disco duro SSD

Problemas con el disco duro: demasiadas aplicaciones en segundo plano, poco espacio o problemas en este componente

Vamos a suponer que el problema no es un virus, por lo tanto, es muy probable que los problemas de rendimiento tengan que ver con tu disco duro. Vamos a ver las principales razones por las que tu disco ralentiza el rendimiento de tu portátil.

Cierra aplicaciones que se ejecutan al inicio

Es una de las razones más habituales por las que tu portátil va lento: tienes demasiadas aplicaciones abiertas, que se están ejecutando en segundo plano, ralentizando notablemente el rendimiento de tu ordenador. Por suerte, tiene fácil solución. Tan solo tienes que buscar qué aplicaciones ralentizan Windows 10 para desactivarlas.

Trucos para no desesperarse al iniciar Windows 10

Para ello, pulsa la combinación de teclas Control + Alt + Suprimir. Ahora, escoge la opción Administrador de Tareas. Pulsa en Más detalles y busca la fila Inicio. Fíjate que, dentro de los parámetros que te ofrece la interfaz, hay una opción que pone Impacto de inicio. Aquellas que tengan un impacto medio o alto, son las que más ralentizan tu ordenador. Tan solo tienes que ir marcándolas y pulsar en la opción Deshabilitar. Ahora, solo se ejecutará cuando lo hagas tú de forma manual.

Tienes poco espacio en tu disco duro, o está dañado

Aquí entramos en la última posibilidad: o tu disco duro está saturado de aplicaciones, o posiblemente esté dañado. En cuanto a la primera opción, si tienes demasiadas apps instaladas, el probable que estén ralentizando tu ordenador. Por suerte, es bastante sencillo hacer limpieza para ganar espacio en el disco duro de tu portátil para mejorar su rendimiento.

Aunque, también puedes tener problemas de rendimiento porque tu disco duro está dañado. Esta es una opción bastante posible si tienes un HDD con más de 5 años de antigüedad. ¿La mejor opción? Apostar por un disco SSD. Además, este tipo de componente ofrece un excelente rendimiento, por lo que ganarás en velocidad, mejorando el rendimiento de tu portátil con Windows 10.

Y si tenemos en cuenta que, por solo 30 euros, puedes tener un SSD Kingston de 240 GB, más que suficiente instalar el sistema operativo y los programas y juegos que más utilices, es una excelente compra para hacer que tu ordenador vaya más rápido.