Uno de los apartados que más atrae a gente en el ámbito tecnológico son los productos gaming. Hoy vamos a hacer un repaso de cómo escoger un portátil u ordenador gaming para que no te compres uno que después no te valga para lo que quieras, y os enseñaremos las opciones más recomendables.

No nos vamos a meter en apartados de cómo montar un ordenador gaming o cómo escoger las mejores piezas por separado, ya que es un tipo de producto que no es para todo el mundo. La mayoría de personas que no controlan mucho sobre qué componentes son los mejores, temas de compatibilidad, cuellos de botella…prefieren no complicarse y elegir un ordenador hecho -aunque sea un poco más caro- a tener algún tipo de problema.

Por ello os vamos a enseñar a cómo elegir un ordenador gaming, sea de sobremesa o portátil, para que puedas jugar a todo lo que quieras. Eso sí, dependerá mucho del precio que tengamos de presupuesto el poder escoger un ordenador mejor o peor, no hay milagros. Y también recalcar que el ámbito tecnológico para ordenadores gaming no es nada barato.

Procesador

Empezamos por lo fuerte, lo más importante a la hora de escoger un ordenador. Lo primero que hay que tener en cuento es el nombre del procesador y con ello, la marca que lo fabrica. Tenemos dos procesadores diferentes, AMD o Intel. Empezamos por lo básico: para jugar a un nivel decente, en el caso de Intel, necesitamos un procesador Intel i5 o i7, mientras que para el caso de AMD, necesitamos uno que esté por encima del FX 6300 -este incluido- como lo puede ser el FX 8300, Ryzen o Ryzen Pro.

No solo es el nombre del procesador, sino el modelo de este. Hay varios tipos de Intel i5 o AMD FX 6300 dependiendo del año en el que salió, es decir, su generación. En los dos casos, para jugar a estar alturas, tendríamos que escoger uno que de quinta o sexta generación para adelante, es decir, de 2014 para adelante -eso es un uso básico-.

No nos vamos a meter en apartados más técnicos al ser una guía básica sobre voltaje o memoria caché, pero sí vamos a comentar el uso de los núcleos y su frecuencia de reloj. Podemos disponer de procesador de dos a diez núcleos, pero lo normal es utilizar un procesador de cuatro núcles para adelante. Es mentira que mientras más número de núcleos, mejor procesador, pero sí nos deja orientarnos de cuántos procesos paralelos puede tener el procesador.

Memoria RAM y Discos duros

Vamos a ser claros, para tener un ordenador gaming se necesitan entre 8 y 16 GB de memoria RAM. 4 GB de memoria RAM es un uso muy básico, por lo que fijamos lo mínimo en 8GB. No todo depende de qué memoria RAM tengamos, sino de otros factores cómo qué tipo de memoria RAM hay. De lo que hablamos es de si una RAM es DDR4, DDR3 o DDR2. Recomendamos que para jugar, tengamos cómo mínimo una tipo DDR3, aunque lo aconsejable es DDR4.

Otro factor que tenemos que tener en cuanto a la hora de elegir un ordenador para jugar es la frecuencia máxima, mientras más frecuencia mejor, aunque lo mínimo que podemos exigir a la hora de jugar es una de 1600 MHz.

Junto al procesador y la gráfica, este podríamos decir que hoy en día es algo indispensable en cualquier ordenador gaming. El SSD es otro de los productos a tener en cuanto en un ordenador. Lo primero, tenemos que ver si realmente el ordenador que vayamos a comprar tiene un disco duro SSD, en caso de que no lo tenga, es un punto muy negativo que puede llevar a que no lo compremos.

Lo importante a la hora de ver un disco SSD es el tema de la capacidad, mientras más capacidad tengamos más contenido podremos meter ahí y más rápido irá cualquier programa que hayamos puesto. Eso sí, crecen muy rápido de precio si aumentamos el espacio.

Gráfica

Este seguramente sea el componente más caro de un ordenador gaming. Podemos encontrarnos gráficas de hasta más de 1000 euros, para que podamos tener una experiencia de diez. Lo primero que hay que destacar es lo mismo que en los procesador, tenemos dos marcas distintas: Nvidia y AMD. Por lo general, las AMD suelen tener una mejor relación calidad precio en cuanto a resultados, pero las NVIDIA tienen fama de tener menor consumo energético y menos sobrecalentamiento.

Pues bien, hay que ser contundentes. Para ver si la gráfica que vayamos a escoger nos dará un rendimiento notable, vamos a tener que comprarnos una superior a 200 euros, eso para poder jugar a 60 FPS en algunos juegos con una resolución FullHD y los gráficos sin estar en Ultra. Para ya jugar a más FPS, con más resolución y mejores gráficos, tendremos que aumentar nuestro presupuesto.

Para ir a la mejor gráfica, tendremos que mirar la generación: siempre es mejor ir a la más nueva del mercado, porque son las que más te van a aguantar y las que mejor resultado te van a dar, y no quiere decir que sean las más caras. Hay última generación en NVIDIA de gama media o última generación de la gama TITAN, que son las más caras. Siempre es mejor comprarte la última de la gama que una del año pasado de una gama anterior.

A la hora de leer sus especificaciones, tenemos que tener en cuenta la memoria RAM que tienen, y sí, mientras más memoria RAM mejor resultados nos va a dar. También hay que tener en cuneta el fabricante: por ejemplo, hay varias Nvidia GTX 1080 Ti de diferentes fabricantes como Asus que tienen diferentes sistemas de refrigeración o RAM. Hay que mirarlo al detalle.

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