¿Tienes que comprar un bozal para tu perro porque tienes que ir en transporte público? ¿O por adiestramiento? Uno de los mayores temores de cualquier tutor de mascota es causarle dolor o estrés, pero eso no tiene por qué ser así. Los bozales no tienen por qué ser elementos de castigo, siempre y cuando sepas elegir bien el modelo.
Pese a que en ocasiones asociemos el bozal con incomodidad (y es cierto que requiere un proceso de adaptación), hay bozales para perros que son ergonómicos y muy seguros. La clave a la hora de elegir es que permitan a los animales jadear para termorregularse, beber agua o incluso recibir premios. Aunque lo segundo y lo tercero puede no ser importante en tramos cortos, lo primero siempre es esencial.
Para acertar en la elección sin que malgastes tu dinero, y sin que pongas el riesgo el bienestar de tu animal, hay ciertos parámetros clave: material, tipo de estructura y ajuste exacto.
Bozal de rejilla o de tela
Uno de los grandes errores que cometen muchos tutores de perros es creer que el bozal de tela es más cómodo. No obstante, hay una diferencia técnica entre ambos formatos que hará que entiendas por qué el de rejilla suele ser mejor para el animal.
| Criterio | Bozal de rejilla | Bozal de tela |
|---|---|---|
| Apertura de boca | Permite abrirla por completo, pudiendo así jadear o beber sin problema | Mantiene el hocico cerrado |
| Uso recomendado | Paseos Viajes Adiestramiento | Intervenciones médicas de menos de 3 minutos |
| Riesgo para la salud | Ninguno, aunque puede generar heridas en perros con piel sensible si no se atina con la talla | Peligro de golpe de calor |
| Seguridad de mordida | Alta | Media |
Como podrás comprobar, el bozal de tela no debe ser una herramienta de adiestramiento. Está pensado para ser algo veterinario, de forma puntual. Para cualquier actividad del día a día, el bozal tipo Baskerville o de rejilla de plástico es una mejor opción.
Recuerda que siempre has de revisar bien las tallas, consiguiendo así que se ajuste mejor al contorno del hocico de tu perro. Evitarás que sufra heridas y, sobre todo, que se quite el bozal en el momento más inoportuno.
Materiales: silicona, plástico, Biothane o cuero
La elección del material va a depender sobre todo de la reactividad de tu perro y de para qué vayas a usar exactamente el bozal.
- La silicona de alta resistencia es la más recomendada por adiestradores. Tiene el plus de ser ligera, resistente y fácil de manejar. Además, hay algunos que permiten moldearlos con agua caliente para así ajustarlo mejor a la anchura del hocico de tu perro.
- El Biothane es higiénico, impermeable y fácil de limpiar. Si paseas mucho por zonas húmedas o por el campo, es algo que agradecerás.
- El plástico es el más económico y ligero, una buena compra para cachorros que estén creciendo o para uso más o menos breve.
- El cuero es cómodo, pero el mantenimiento es mucho más complejo para evitar que no sufra con la saliva. Además, si no se mantiene bien puede provocar rozaduras.
Cómo medir bien el hocico para dar con la talla
No compres un bozal basándote en la raza o en el tamaño que se indica en la caja, especialmente si tu perro es una mezcla de varias. Lo mejor es usar una cinta métrica flexible que te permita tomar tres medidas clave:
- La longitud del hocico desde la punta de la trufa hasta 2 cm por debajo de los ojos. Jamás debe ser demasiado corto, porque presionaría la trufa; ni demasiado largo, porque chocaría con los ojos.
- La circunferencia del hocico en jadeo, siempre en la parte más ancha. Si tu perro no está jadeando, añade entre 3 – 6 cm al espacio que hayas obtenido, para así asegurarte de que la cesta tenga suficiente profundidad.
- La correa de sujeción debe ser una tira de seguridad que pase por la frente, y que evite que el perro se quite el bozal con las patas. Porque no es una habilidad propia únicamente de gatos, sino también de perros.
Cuál es el mejor bozal para tu perro
El mejor bozal será siempre el que tu perro apenas note que lleva puesto. Prioriza modelos de cesta, busca que sean ergonómicos y, además, verifica que los remaches interiores estén acolchados. De esta manera, evitarás fricción en la zona del puente nasal. Lo ideal es que uses un tiempo (días o incluso semanas) en positivizarlo mediante refuerzo positivo antes de usarlo en la calle.
