Aunque Samsung es muy conocida por tus teléfonos móviles, también ha dominado el mercado de los relojes inteligentes para Android, aunque lo cierto es que sus últimos modelos habían caído en una tendencia quizá demasiado continuista. Un buen ejemplo son los Galaxy Watch 7 y 8, que aunque son excelentes dispositivos, no estaba del todo justificado el aumento de precio.
Por suerte, con el Galaxy Watch 9 cambia la dinámica, ya que esta vez tenemos varios aspectos más pulidos con respecto a sus predecesores. El resultado es un smartwatch más refinado, con mejor autonomía, un nuevo procesador y una clara apuesta por la inteligencia artificial aplicada a la salud. Entonces, ¿es suficiente para convertirse en el nuevo referente? Echemos un vistazo más de cerca a cada uno de sus apartados.
Diseño continuista, pero con retoques
A simple vista, el Galaxy Watch 9 apenas parece cambiar con respecto a su predecesor, ya que mantiene un diseño circular muy clásico, con cajas de 40 y 44 milímetros y con una construcción en aluminio que sigue transmitiendo sensación de calidad. En ese sentido, resulta todo un acierto, ya que era uno de los puntos fuertes de la familia Galaxy Watch y continúa siendo uno de los relojes inteligentes más elegantes para utilizar tanto haciendo deporte como con ropa más formal.
Su resistencia también se ha mantenido intacta, con resistencia al agua de 5 ATM, certificación IP68 y el estándar militar MIL-STD-810H, por lo que no tendrás que preocuparte demasiado por el en el día a día. Las pequeñas diferencias son realmente sutiles, con una pantalla ligeramente más amplia, un perfil algo más fino y un diseño general un poco más refinado.
Pantalla brillante y mejor autonomía
Llegamos a la pantalla, una Super AMOLED de 1,34 pulgadas, con una resolución de 438 × 438 píxeles en la versión de 40 mm, mientras que para la versión de 44 mm su pantalla es de 1,47 pulgadas con una resolución de 480 × 480 píxeles. Sin embargo, la verdadera novedad está en su brillo, que se ha incrementado para alcanzar los 3.000 nits, lo que facilita muchísimo la lectura bajo la luz directa del sol.
En cuanto a la batería, se ha incrementado hasta los 390 mAh en el modelo de 40 mm y 445 mAh en el de 44 mm, que combinado con su nuevo procesador le permite acercarse a los dos días de autonomía con un uso medio, un aspecto que hasta hace poco era el gran punto débil de los Galaxy Watch. No llega a competir con relojes deportivos especializados de Garmin, pero sí supone unabuena mejora que notarás en el día a día.
Un flamante procesador nuevo
Probablemente la mayor novedad del Galaxy Watch 9 sea el salto al SnapdragonbWear Elite, abandonando los procesadores Exynos utilizados durante las últimas generaciones, lo que se traduce en una navegación más fluida, tiempos de carga más rápidos y una mejor gestión energética. También mejora el rendimiento de las funciones basadas en inteligencia artificial, que empiezan a tener un papel protagonista dentro del ecosistema de Samsung.
Este salto de procesador también puede ser importante de cara al futuro, ya que un chip más potente no solo mejora la fluidez actual del Galaxy Watch 9, sino que ofrece un mayor margen para las próximas funciones de Galaxy AI y las futuras actualizaciones de Wear OS. En un smartwatch que puede utilizarse durante varios años, contar con un hardware más preparado puede marcar una diferencia importante a largo plazo.
Salud, deporte e inteligencia artificial
Samsung sigue haciendo más y más cómoda la experiencia tanto para los más deportistas como para los que busquen controlar su salud. Gracias al sensor BioActive, es capaz de monitorizar frecuencia cardíaca, oxígeno en sangre, temperatura de la piel, y la calidad del sueño. A todo esto, hay que añadir las nuevas funciones introducidas por Galaxy AI, como métricas avanzadas de salud, indicadores cardiovasculares, datos sobre la condición física y un análisis más completo del descanso nocturno.
Además, es compatible con un gran número modos deportivos, estrenando funciones como Running Coach para adaptar los entrenamientos a tu nivel, sumando además la integración con plataformas como Strava e iFIT, facilitando el seguimiento de los entrenamientos tanto para usuarios ocasionales como para quienes practican deporte con mayor frecuencia.
A diferencia de otros modelos, el Galaxy Watch 9 no solo muestra estos datos, sino que los interpreta para ofrecer recomendaciones más útiles para quien lo utilice, acercándose poco a poco a la filosofía que llevan tiempo siguiendo otras marcas más especializadas.
Aspectos mejorables
Una de las pegas es que muchas funciones avanzadas de salud y determinadas características de Galaxy AI ofrecen su mejor experiencia cuando se utilizan junto a un smartphone Galaxy, por lo que quienes tengan móviles de otros fabricantes podrían no aprovechar todos sus beneficios. Además, aunque la autonomía mejora, todavía está lejos de la que ofrecen algunos relojes deportivos centrados exclusivamente en entrenamiento más intensivo o rutas al aire libre. También se ha echado de menos que el diseño fuera algo más novedoso y rompedor, ya que visualmente cuesta distinguirlo del Galaxy Watch 8.
