El mercado de las consolas portátiles ha cambiado mucho durante los últimos años. SteamDeck fue la que abrió el camino y fabricantes como ASUS o Lenovo han llevado el concepto mucho más lejos, hasta conseguir auténticos ordenadores gaming que podemos llevar prácticamente a cualquier parte.
La Lenovo LegionGo 2 8AHP2 es una de las propuestas más ambiciosas en varias aspectos. El modelo que vamos a analizar a continuación combina un AMD Ryzen Z2 con 32 GB de RAM, SSD de 512 GB y Windows 11 Home, pero su enorme pantalla OLED y los mandos desmontables dejan claro desde el primer momento que estamos ante algo bastante diferente a un portátil gaming más.
Una pantalla OLED que es difícil pasar por alto
La pantalla es uno de los apartados que más llaman la atención de esta LegionGo 2. Tenemos un enorme panel OLED de 8,8 pulgadas con resolución 1.920 x 1.200 píxeles y una tasa de refresco que alcanza los 144 Hz para que todo funciones súper fluido, incluso en los shooters más frenéticos.
Además, alcanza los 500 nits y cuenta con certificación DisplayHDR True Black 1000. El resultado es especialmente bueno en juegos con escenarios oscuros, donde la tecnología OLED marca diferencias más notables frente a los paneles LCD más tradicionales.
También tenemos una pantalla táctil, algo especialmente útil cuando utilizamos Windows 11. Eso sí, con semejante diagonal tiene una consecuencia inevitable, y es que no estamos ante una consola precisamente pequeña.
Con los mandos instalados pesa alrededor de 920 gramos, unas cifras que se notan durante las sesiones más largas y que es considerablemente más pesada que una SteamDeck OLED. A cambio, tenemos un soporte trasero y controlesTrueStrike desmontables que permiten apoyarla sobre una mesa y jugar de una forma mucho más cómoda.
Ryzen Z2 y 32 GB para jugar sin consultar requisitos
En su interior encontramos el AMD Ryzen Z2, un procesador bastante potente con gráficos Radeon780M que complementa con 32 GB de memoria a 7.500 MHz, lo que se traduce en un margen bastante generoso para los juegos actuales y, sobre todo, para esa memoria compartida que necesitan los gráficos integrados.
El SSD ofrece 512 GB de almacenamiento, que si bien no es una capacidad enorme teniendo en cuenta lo que ocupan actualmente algunos juegos, sí nos permitirá ampliar el almacenamiento más tarde a través de una tarjeta microSD de hasta 2 TB, evitándonos problemas a futuro si decidimos apostar por el modelo más modesto en almacenamiento.
También añadedos USB-C compatibles con USB4, DisplayPort 1.4 y PowerDelivery, lo que permite conectarla a un monitor, añadir periféricos y utilizarla prácticamente como un pequeño ordenador de sobremesa.
Una batería mucho más generosa
Lenovo también ha mejorado uno de los puntos que más preocupan en este tipo de dispositivos, ya que laLegionGo 2 aprovecha su mayor tamaño para incorporaruna batería de 74 Wh, bastante más generosa que los 49,2 Wh de la primera LegionGo.
Evidentemente, la autonomía dependerá muchísimo del juego, el brillo y el perfil de potencia que seleccionemos. Ejecutar un título exigente a máxima potencia no tiene nada que ver con jugar a un indie limitando el consumo, pero la diferencia es notable con respecto a la generación anterior.
Tenemos carga rápida mediante USB-C y un adaptador de 65 W que viene incluido, nada de tener que comprarlo a parte. Como ya hemos mencionado, la batería es generosa, aunque mover una pantalla OLED de 8,8 pulgadas y un hardware de este nivel sigue teniendo un coste energético “relativamente grande”.
SteamOS puede cambiar completamente la experiencia
Una de las novedades más interesantes de los últimos meses ha sido la reciente actualización que tuvo lugar el junio. Aunque esta consola salió de fábrica con Windows 11 Home con la ventaja de poder utilizar Steam, Xbox Game Pass, EpicGames Store y prácticamente cualquier launcher o programa de PC, Windows todavía puede resultar algo incómodo en una consola portátil por sus menús más pequeños, ventanas emergentes y más.
SteamOS puede solucionar buena parte de este problema, ya queSteamOS 3.8 ha añadido soporte específico para LegionGo 2, incluyendo los controladores, actualizaciones de firmware, configuración de la iluminación RGB, mejoras de arranque y varios ajustes concretos para las nuevas APU de AMD.
Además, Lenovo ya ha anunciado una LegionGo 2 que vendrá conSteamOS instalado de fábrica. El hardware mantiene la filosofía del modelo Windows, pero la experiencia promete acercarse aún más a la deencender una consola y comenzar a jugar a los títulos de tu lista de Steam. Ahora bien, Windows continúa siendo mejor si utilizamos servicios o juegos incompatibles con Linux y Proton. SteamOS gana en sencillez, pero Windows lo hace en libertad.
Una portátil enorme, pero también muy versátil
La Lenovo LegionGo 2 no intenta competir siendo la consola más pequeña ni tampoco la más económica, eso está claro. Su apuesta es más bien ofrecer una gran pantalla OLED, 32 GB de RAM, mandos desmontables y las posibilidades de un PC.
Su peso es probablemente uno de los aspectos más complicados a la hora de decidir comprarla, junto con un precio muy superior al de una SteamDeck. Su almacenamiento también es algo escaso teniendo en cuenta el peso habitual de los nuevos juegos de esta generación, aunque es un defecto menor gracias a la posibilidad de ampliarlo vía MicroSD.
No obstante, la combinación es muy potente. El soporte de SteamOS hace que sea todavía más interesante, porque ahora podemos elegir entre la versatilidad absoluta que aporta Windows 11 y una experiencia mucho más cercana a una consola más.
Si buscas simplemente jugar de vez en cuando fuera de casa, existen alternativas más pequeñas y económicas. Pero si quieres uno de los PC portátiles más completos y versátiles del momento, esta LegionGo 2 tiene que estar en tus manos.
