Xiaomi demuestra que la tecnología Mini-LED puede estar al alcance de cualquiera con un monitor que generó mucha expectación en su lanzamiento debido a lo ajustado de su precio y a la incorporación del panel Mini-LED. Meses después, ¿está a la altura de lo esperado?
Cuando hablamos de Mini-LED, lo más habitual es referirnos siempre a televisores de gama alta. Este tipo de tecnología ha llegado como una muy buena alternativa a aquellos que quieren disfrutar de la mejor calidad de imagen pero necesitan más brillo que el que un OLED generalmente puede ofrecer, sobre todo si vamos a instalarlos en espacios y habitaciones luminosas.
Sin embargo, el Mini-LED cobra un protagonismo aún más importante en ocasiones como la de hoy, cuando hablamos de monitores para PC. Y es que actualmente los quemados y retención de imágenes de los paneles OLED ya no son un problema en televisores si seguimos unas medidas básicas, pero en un ordenador en el que trabajas a diario con determinadas configuraciones siguen siendo un riesgo importante.
¿Qué opciones tenemos entonces para disfrutar de negros puros (o que se acerquen a ello) y la mejor calidad de imagen? Modelos como el Xiaomi G Pro 27i vienen a demostrarnos que no necesitamos renunciar a todo esto y que para ello ni siquiera tendremos que gastar una fortuna.
Xiaomi G Pro 27i: ficha técnica y características
| Panel | 27 pulgadas Fast IPS Mini-LED |
| Colores | 1070 millones de colores |
| Resolución | QHD 2560 x 1440 píxeles |
| Frecuencia de actualización | Hasta 180 Hz |
| HDR | HDR 1000 |
| Conectividad | 2 x DP 2 x HDMI Audio Jack |
Lo primero que vemos en este monitor es su diseño claramente futurista, con una peana que, aunque de plástico, sabe a gama alta en todos los aspectos y recuerda poderosamente a modelos mucho más caros como las de Alienware o incluso los Odyssey.
Es totalmente regulable tanto en altura como girando en todos los ejes, permitiendo incluso poner el monitor en vertical o horizontal con un simple gesto, además de inclinarlo verticalmente y con un gran ángulo de giro también en horizontal. Además en la parte posterior tenemos un círculo de iluminación RGB muy estético, totalmente configurable desde los ajustes del monitor.
Pero llegando a la pantalla, tenemos un acabado mate con una muy buena respuesta antirreflejos que, aunque siempre hay usuarios que prefieren los acabados glossy, realmente da muy buenos resultados y no atenúa apenas los colores.
Hablando de colores, tiene una cobertura total de la gama DCI P3 y con unas coberturas de gama muy altas, gracias sobre todo a la incorporación de Quantum Dots en el panel. De hecho, es un monitor que viene con una muy buena calibración de color de fábrica, que no necesita de calibración de color a menos que necesites darle un uso profesional o simplemente quieras darte el lujo de hacerlo. Y si quieres descargar un perfil ICC calibrado por profesionales, siempre puedes usar el que los expertos de Rtings recomiendan en su análisis.
Donde más brilla el monitor, y nunca mejor dicho, en el brillo y contraste. El G Pro 27i cuenta con 1152 zonas, lo que teniendo en cuenta sus 27 pulgadas permite una gran precisión a la hora de iluminar. Un panel Mini-LED no puede apagar cada pixel por separado como hacen los OLED, pero sí puede apagar y encender de forma independiente cualquiera de estas más de 1.150 zonas, aportando una precisión que nos hace disfrutar de negros puros en muchas partes de la pantalla, a la vez que no renunciamos al color y brillo de un panel IPS como el que nos ocupa. Con un brillo máximo por encima de los 800 nits y un contraste de 1270:1, estamos ante un monitor Fast IPS de muy alto nivel.
El Local Dimming es espectacular para contenidos multimedia como videojuegos, películas y series, especialmente si lo usamos en contenido compatible con HDR. Eso sí, desde aquí recomendamos desactivarlo en su uso de escritorio, pues puede dar lugar a algo de blooming en pantallas oscuras. Al ponerlo al máximo en juegos y películas, nos encontramos ante un monitor que se acerca mucho a los resultados del OLED y que además lo hace por muy poco dinero.
Nuestra opinión: ¿vale la pena?
Normalmente no es fácil atreverse a recomendar o no directamente un producto de estas características y solemos entrar en detalles y circunstancias de cada usuario. Sin embargo, esta vez hacemos una excepción y vamos de frente: el Xiaomi G Pro 27i vale la pena, y mucho. Para todo tipo de usuarios incluso.
Y es que encontrar esta calidad de imagen, este contraste e incluso un soporte con tantas posibilidades en un dispositivo que a menudo puede conseguirse por menos de 300 € simplemente rompe la relación calidad-precio a la que estamos acostumbrados y catapulta el listón hasta lo más alto.
Si buscas un buen monitor QHD de 27 pulgadas, no vas a encontrar nada mejor por este precio, especialmente para gaming y multimedia.
| Perfil de Usuario | ¿Es una buena opción? | Justificación (Basada en sus características investigadas) |
|---|---|---|
| El Gamer Competitivo (PC) | Sí, excelente. | La combinación de 180Hz, 1ms GTG y FreeSync Premium ofrece la fluidez y tiempo de respuesta necesarios para eSports. Su resolución QHD es el punto dulce para la mayoría de tarjetas gráficas actuales. |
| El Creador de Contenido / Fotógrafo Amateur | Muy buena, con matices. | Su excelente cobertura de color (97% DCI-P3) y buena calibración de fábrica lo hacen muy válido. Profesionales que requieran calibración por hardware o cobertura Adobe RGB completa podrían necesitar opciones más específicas (y caras). |
| El Cinéfilo y Consumidor Multimedia | Excepcional por su precio. | La tecnología Mini-LED con HDR1000 brilla aquí, ofreciendo un impacto visual en películas y series muy superior a cualquier monitor IPS convencional. Es lo más cercano a un OLED sin su coste ni riesgo de quemado. |
| El Usuario de Ofimática / Programador | Buena, desactivando el Local Dimming. | La resolución QHD en 27" ofrece un gran espacio de trabajo y textos nítidos. Sin embargo, es crucial desactivar la atenuación local para evitar el 'blooming' en el uso diario de escritorio. |
