El Steam Controller 2 lleva entre nosotros desde el 4 de mayo de 2026 y esta vez Valve sí ha dado con la tecla: el nuevo mando de los reyes del gaming en PC ha conseguido la recepción espectacular que su predecesor no tuvo.
Tanto ha sido así, que su lanzamiento ha compartido la mala pata que acompaña a tantos estrenos tecnológicos actualmente: buena parte de las primeras unidades vendidas han caído en manos de especuladores, que no tenían otro objetivo que el de revenderlas más caras.
Por suerte, Valve ha demostrado una vez más que se preocupa por sus usuarios y jugadores, preparando un sistema de lista de espera diseñado para acabar de forma tajante con la especulación. Mientras muchas otras compañías se contentan con seguir vendiendo, a quien sea y como sea, Gabe Newell nos recuerda que tenemos que rezar para que tarde muchos, muchos años en retirarse.
Hoy analizamos el nuevo Steam Controller 2 y te dejamos todo lo que necesitas saber del mando del momento:
Diseño y ergonomía
El nuevo mando de Valve no es revolucionario en su diseño exterior: aunque diferente a todos los otros mandos del mercado, Valve se ha «limitado» a producir una versión más compacta del Steam Deck, quitándole la pantalla y dejando en su lugar los controles y trackpads.
Es un mando contundente, con disposición simétrica como en el mando de Sony, dejando ambos sticks en el centro, algo desplazados hacia arriba respecto a su posición en un DualSense para así hacer hueco a los enormes trackpads de 34,5 mm, una decisión ciertamente arriesgada por su impacto estético pero que ciertamente se agradece, y mucho, en algunos títulos.
Además encontramos 4 botones traseros, los L4/L5 y R4/R5, de accionamiento mecánico y sorprendentemente precisos al tacto. Es, como decíamos, un mando rotundo, que con casi 300 gramos de peso supera al DualSense. Sostenerlo es cómodo, pero si tienes las manos especialmente pequeñas, su gran anchura puede ser un problema en sesiones prolongadas.
Por fin: adiós al drift
Valve ha equipado su nuevo mando con sticks TMR, algo que debería convertirse en el nuevo estándar para todos los mandos de calidad que se lancen en la próxima generación. Sus siglas vienen de Tunneling Magnetoresistance, lo que significa que podemos olvidarnos del hall effect y del maldito drifting que pone fecha de caducidad temprana a la vida de todos nuestros mandos.
Al ser magnéticos, el drifting pasa a ser directamente imposible, pues no hay un rozamiento que pueda desgastarlos. Los sticks son además capacitivos, lo que significa que el Steam Controller 2 es capaz de saber cuándo tenemos los pulgares sobre ellos o no.
El Grip Sense es otra de las novedades con más potencial, pues es capaz de detectar niveles de presión en los cuernos de agarre del mando. Esto posibilita cosas como que el giroscopio se active solo al apretarlos, con lo que ganamos prácticamente un ratón de doble mano y de precisión impecable cuando queramos.
Los niveles de personalización son además estratosféricos gracias a las posibilidades de Steam Input, permitiendo hacer que cada trackpad se comporte de forma diferente para distintos juegos y que permite por primera vez jugar RTS como Age of Empires con toda comodidad desde el mando.
Lo mejor y lo peor del Steam Controller 2
Estos son los puntos fuertes del nuevo mando de Valve:
- Autonomía de más de 35 horas con su batería: todo un mazazo en la mesa.
- Cero drifting gracias a los sticks magnéticos.
- El Grip Sense es toda una experiencia en shooters y juegos de precisión.
Y esto es lo que podría mejorar:
- Su precio no llega al nivel de los mandos Pro, pero no es barato.
- No tiene gatillos adaptativos pese a su alta gama.
- Los usuarios de manos pequeñas pueden encontrarse con problemas por su anchura.
Para quién es este mando
¿Para quién recomendamos la última joya de Gabe Newell? Está claro que el Steam Controller 2 es una maravilla de mando, pero aún así, no es para todo el mundo. Valve ha apuntado, como hace habitualmente, a su sector más hardcore de jugadores.
Sin embargo, no se viene arriba con lujos innecesarios como ocurre a menudo en los mandos Pro del mercado, sino que en su lugar nos ofrece un dispositivo de gama alta, sí, pero centrado en la competitividad, versatilidad y uso práctico, que además se ha librado del drifting y tendrá una vida realmente larga.

