Cuando se habla de monitores para gaming, las palabras Samsung Odyssey son sinónimo de suspiros y ojillos brillantes entre los aficionados al mundillo. Hoy te ponemos ante uno de sus dispositivos más ambiciosos y completos: el espectacular Odyssey OLED G8 G81SF.
Y es que se trata de un monitor que trae todo lo que cualquier gamer exigente podría pensar en pedir en su carta a los Reyes Magos. Una nitidez que se sale de gráfica, un panel a la última y una tasa de refresco de infarto, todo ello con los negros puros y contraste infinito del OLED, así como una diagonal impresionante que, actualmente, se considera el techo del formato estándar de 16:9.
Pero dejémonos de rodeos y vamos con lo que importa.
| Categoría | Especificación |
|---|---|
| Panel | QD-OLED 4ª Gen, 32" |
| Resolución | 3840 x 2160 (4K UHD) |
| Tasa de Refresco | 240 Hz nativos |
| Tiempo de Respuesta | 0.03 ms (GtG) |
| HDMI | 2 x HDMI 2.1 |
| DisplayPort | 1 x DP 1.4 (con DSC) |
| USB-C | NO disponible |
| Sincronización | AMD FreeSync Premium Pro |
| Altavoces | NO integrados |
Una bestia en todos los aspectos
Empezamos por sus especificaciones básicas, que a la vez son el punto más fuerte de este monitor, pues brilla por fuerza bruta en todo lo importante.
Tenemod un panel QD-OLED de cuarta generación de 32 pulgadas de diagonal, con una resolución nativa de 4K UHD que es, en definitiva, la pareja perfecta para cualquier tarjeta gráfica actual de gama alta.
Si tienes un PC potente y quieres sacarle todo el partido, o una PS5 Pro, este es el monitor ideal para que cada juego ofrezca lo mejor de sí a unos niveles totalmente nuevos.
Sus 240 Hz de frecuencia de actualización brillan especialmente de la mano de las tarjetas gráficas NVIDIA de última generación, donde el DLSS 4.5 permite poner los juegos más exigentes a calidad máxima y en esos framerates, sacándole el máximo partido a la fluidez de la pantalla.
Luego tenemos, cómo no, la gozada que es un panel QD-OLED actual, con negros puros, contraste infinito, colores vibrantes y una experiencia que resulta, en definitiva, de la mejor tecnología de imagen actual. No se puede pedir más para jugar, cine o multimedia en general.
Despídete del miedo a los quemados
El G81SF llega además con sistema de enfriamiento dinámico, reduciendo al máximo el riesgo de quemados que a tantos usuarios echa para atrás a la hora de pasarse a uno de estos monitores. Utilizando un sistema de tuberías de calor por pulsaciones, el panel se mantiene más frío y los píxeles ven prolongada su vida útil, manteniendo los quemados a raya durante más tiempo.
Los reflejos, el otro gran enemigo de las pantallas OLED, tampoco son un problema gracias al acabado OLED Glare Free de Samsung, un recubrimiento mate con una eficiencia espectacular incluso cuando la fuente de luz está junto al propio monitor o frente a este.
Diseño y ergonomía
No podemos olvidarnos de hablar de un diseño que sabe a premium por los cuatro costados. Con un chasis ultrafino de cubierta metálica, lejos del plástico que vemos en casi todos los modelos más baratos, y con la iluminación trasera Core Lightning+ que resulta más depurada y elegante que nunca, salta a la vista que esto es la gama más alta.
Además, el soporte permite una regulación tanto de altura como de inclinación y rotación, ajustando la ergonomía al máximo para cada escritorio y usuario.
Lo mejor y lo peor de este monitor
Esto es lo mejor del Odyssey OLED G8:
- Imagen espectacular gracias a sus 32 pulgadas y resolución 4K UHD, a la que hay que sumar el panel OLED. Lo mejor actualmente.
- El procesador de IA permite una mejora inteligente de la imagen de gran capacidad y se nota.
- Diseño premium de gran ergonomía que incluye hasta altavoces de sorprendente audio.
Sin embargo, no es perfecto:
- Es necesaria una tarjeta gráfica de muy alto nivel para poder sacarle todo el partido.
- Sin USB-C Power Delivery: no tiene puerto para cargar el móvil u otros dispositivos.
- El sistema operativo Tizen OS sigue sin ser el más intuitivo.
Para quién es este Odyssey OLED G8
Este monitor tiene muy claro su público objetivo: los gamers más entusiastas que poseen un PC equipado a la última y quieren sacarle todo el partido. No es barato, no es sencillo de aprovechar y necesita de una gráfica de mil euros, pero cuando todas esas condiciones se cumplen, la experiencia es sencillamente lo mejor del mercado actual.

