Waze, la aplicación de navegación que no deja de ganar adeptos y que ya ha destronado en muchos móviles y coches a Google Maps, recibe una nueva funcionalidad que mejora aún más su servicio y desempeño.
La novedad llega de la mano de la colaboración entre estas dos empresas, ambas propiedad de Alphabet, y que por tanto resulta completamente lógica cuando miramos desde un poco más lejos.
El anuncio se ha hecho hoy mismo, en que ambas han dado a conocer un programa piloto de intercambio de datos entre ambas, de modo que la flota de robotaxis de Waymo une fuerzas con el software de Waze para dar lugar a una fuerza a tener muy en cuenta. Desde aquí, nos da que esta no es la última vez que ambas colaboran.
Waymo no ha dejado de crecer
Lo que ofrece Waymo no es poca cosa: hablamos de la que probablemente sea la mayor flota de robotaxis actualmente en todo el mundo, o al menos en occidente, capaces de operar de forma autónoma.
Estos taxis operan sin conductor en el asiento delantero, una estampa que todavía nos provoca un fuerte choque a muchos, y circulan mediante sensores, radares y cámaras distribuidas por todo el vehículo. Eso sí, los clientes no están completamente abandonados en su interior ni mucho menos: los taxis están monitoreados y además pueden recibir asistencia remota en cualquier momento en que sea necesario, ante posibles emergencias o fallos de software.
Los robotaxis de Waymo operan ya en 11 ciudades y están expandiéndose a toda velocidad a muchas más, aunque por ahora la colaboración con Waze despega en solo cinco de ellas: Austin, Atlanta, Los Ángeles, Phoenix y la Bahía de San Francisco.
De hecho, a estas alturas los robotaxis han identificado ya más de 500 baches en esta última zona, con lo que queda claro que se trata de un éxito que no tardará en extenderse a muchos más puntos.
Waze ya permitía identificar baches
Waze es una app de navegación que confía en buena parte en sus usuarios para así poder identificar numerosos obstáculos o elementos de la carretera mediante un funcionamiento simplemente humano: cuando vemos algo conduciendo podemos notificarlo (mediante asistente de voz o mediante la mano del copiloto) y esto se va confirmando cuando otros pasan por el punto, hasta que se avisa de que ya se ha retirado/solucionado.
Se trata de un método sencillo en su planteamiento, pero de desempeño bastante impecable a la práctica, gracias en parte a que, al tratarse la carretera de un tema serio, el compromiso de los usuarios es grande.
La aplicación ya permitía identificar baches en las carreteras y vías, pero los robotaxis de Waymo están cargados hasta las cejas de sensores para poder hacer su trabajo, y notificar de ese tipo de elementos no les impide seguir haciendo su labor sin perjuicio en su desempeño, por lo que se convierten en usuarios perfectos de Waze, que además circulan durante horas y horas mapeando las carreteras incansablemente.
De hecho Waze no es la primera empresa que utiliza automóviles con sensores para este tipo de labores, pero Waymo sí es la primera en hacerlo con robotaxis. Un avance al que probablemente seguirán otros muchos.
Y es que la navegación inteligente no deja de avanzar a pasos agigantados, estrechamente ligada también a la conducción. Noticias como esta, o el reciente caso del uso de los datos de posicionamiento de Pokémon GO, dejan claro que la tecnología en este ámbito tiene mucho por ofrecer.
