Los meses más cálidos del año se nos echan encima a toda velocidad y lo mejor es empezar a prepararse para un verano que, ya es norma, cada año es más cálido que el anterior. Un ventilador de techo es una solución de primera para refrigerar una habitación o espacio con gran efectividad y sin gastar de más.
Este tipo de dispositivos resulta conveniente por muchos motivos, pues son el punto medio perfecto de capacidad de refrigeración entre un ventilador de pie y un aire acondicionado split tradicional, aunque aunando muchas ventajas que estas dos opciones ofrecen por separado.
Las ventajas de un buen ventilador de techo
Un buen ventilador de techo es uno de los mejores aliados que se pueden tener cuando el calor empieza a apretar. Se trata de dispositivos económicos, que suponen un único desembolso de alrededor de 100 euros en los modelos más interesantes y que hacen su labor durante años desde ese mismo momento, sin necesidad de mantenimiento y sin suponer tener que andar moviendo de un lado para otro un pesado armatoste que ocupa espacio en la habitación.
Claro, a cambio cuentan con la pega de no ser móviles: solo funcionan en el espacio en que se instalan, aunque el proceso de instalación es mucho más rápido y sencillo que el de un aire acondicionado: cualquiera puede hacerlo en cuestión de minutos sin gastar un solo euro en ello.
Pueden aportar valor decorativo a una estancia con sus diseños más actuales y atractivos, apenas consumen energía si los comparamos con un aparato de aire acondicionado y son muy silenciosos, con lo que resultan una opción ideal para dormitorios en verano. Además no resecan el ambiente y pueden reducir la sensación térmica en hasta 5 ºC de forma muy natural.
Nuestro favorito este verano: el Astro Sulion
Leroy Merlin ofrece uno de los ventiladores de techo más interesante de este año, que no es otro que el modelo Astro de la marca Sulion, un ventilador de techo con luz y de aspas retráctiles, ideal para aportar un toque moderno a cualquier estancia y que mantiene la estética minimalista y visualmente recogida.
Con un consumo eléctrico de solo 32 W, una nimiedad si lo comparamos con los entre 900 y 2000 W que un aire acondicionado con compresor consume, cuenta con todo lo necesario para refrescar estancias de hasta 20 metros cuadrados con gran eficiencia gracias a sus 3 aspas retráctiles de 107 cm de diámetro total.
Cuenta con 6 velocidades, que le dan un caudal de aire de hasta 9000 metros cúbicos por hora, y la lámpara ofrece una intensidad luminosa de hasta 4800 lúmenes, con temperatura de color e intensidad regulables con el mando para conseguir siempre el ambiente ideal en cada momento. La temperatura de color puede variar entre los 2700 y los 6500 K, ofreciendo así una amplia gama de tonos más fríos o más cálidos en función de lo que se prefiera.
Nos gusta no solo por su diseño, que desde luego llama la atención para bien con una de las lámparas más modernas y discretas y con sus aspas transparentes, sino también por la enorme versatilidad que ofrece.
La posibilidad de poder aprovecharlo también en los meses fríos con el modo invierno, lo silencioso de su funcionamiento en dormitorios o en cualquier otra estancia y la luz y velocidad totalmente configurables hacen que sea un aliado de gran valor que, para colmo, apenas se notará en la factura de la electricidad a final de mes.
Es más, si vives en una zona con calor realmente extremo, puedes instalarlo en un espacio donde ya haya aire acondicionado y su efecto potenciará el del primero, haciendo que parezca que está puesto a mayor potencia y disparando su eficiencia: tendrás un espacio más fresco gastando menos.
