Si echamos la vista atrás, hasta hace unos las pantallas de muchos móviles era de unos 60Hz. Sin embargo, con el paso del tiempo la industria ha ido evolucionando hasta dar el salto a los 120 Hz, lo que se traduce en una experiencia mucho más fluida a la hora de navegar ágilmente entre aplicaciones y por la web. Ahora bien, hay algunos fabricantes que han decidido ir un paso más allá y aumentar esta cifra hasta los 144, 165 e incluso los 185 Hz para ofrecer una experiencia aún más rápida, donde prácticamente se elimina toda latencia, por pequeña que sea.
Pero, la verdadera pregunta que surge alrededor de todo esto es, ¿merece realmente la pena dar el salto? La repuesta, como casi siempre, depende del tipo de uso que quieras hacer. Si bien para la mayoría de personas 120 Hz es suficiente para el día a día, hay excepciones. Un jugador habitual o alguien que quiera disfrutar del máximo nivel de suavidad posible podría encontrar aquí una nueva necesidad resuelta que quizá desconocía.
Mucho más que una cifra en la ficha técnica
Aunque la tasa de refresco suele medirse únicamente en hercios (Hz), la experiencia final depende también del procesador, la optimización del software y la velocidad de respuesta táctil. Un móvil con 165 Hz mal optimizado puede sentirse menos fluido que otro de 120 Hz bien ajustado. Como ves, no todo se resume en “cifras más altas siempre es mejor”.
No es casualidad que los fabricantes que más han apostado por este apartado suelen ser aquellos especializados en gaming, aunque cada vez más modelos premium incorporan paneles de alta frecuencia para conseguir una experiencia superior, tanto en videojuegos como en el resto de formas de usarlo.
Cinco móviles que llevan la fluidez al límite
El primero de la lista a considerar es el ASUS ROG Phone 9 Pro, probablemente el mayor referente dentro del gaming en móviles. Su pantalla AMOLED LTPO de 6,78 pulgadas alcanza 165 Hz de forma nativa y puede llegar hasta los 185 Hz en juegos compatibles mediante su función Game Genie. Además, lo combina con una respuesta táctil de 720 Hz y un hardware muy potente, por lo que se ha convertido en uno de los móviles más rápidos del mercado.
El siguiente es el OnePlus 15, un móvil con el que la marca ha querido dar un golpe sobre la mesa incorporando un panel OLED de 165 Hz, manteniendo al mismo tiempo una gran calidad de imagen y un rendimiento sobresaliente gracias a su procesador Snapdragon de última generación. Es uno de los pocos móviles convencionales capaces de competir con los modelos especialmente diseñados para jugar.
Si hablamos de teléfonos gaming, tampoco podía faltar en la lista el REDMAGIC 10 Pro. Su pantalla AMOLED es de 144 Hz, que junto con su sistema de refrigeración activa y al potente Snapdragon 8 Elite, lo convierten en una auténtica bestia capaz de mover cualquier título con mucha fluidez. Además, mantiene un precio bastante competitivo frente a otros rivales que intentan competir con él.
En una línea algo más equilibrada encontramos el Motorola Edge 50 Ultra, uno de los móviles premium más completos de Motorola. Su panel pOLED de 144 Hz ofrece una experiencia extremadamente fluida sin renunciar a un diseño elegante, buenas cámaras y una autonomía muy competente, demostrando que una alta tasa de refresco no tiene por qué estar reservada únicamente a los móviles con enfoque gaming.
La quinta y última posición es para el iQOO 13, un móvil que puede que no sea tan conocido en Europa, pero que destaca por combinar una pantalla AMOLED de 144 Hz, un hardware ambicioso y un muy buen sistema de refrigeración para evitar sobrecalentamientos. Poco a poco se está convirtiendo en una de las alternativas favoritas para todos aquellos que buscan un rendimiento top sin disparar el presupuesto.
| Modelo | Destacamos | Precio |
![]() REDMAGIC 10 Pro
| 144 Hz | |
![]() Motorola Edge 50 Ultra
| 144 Hz | |
![]() ASUS ROG Phone 9 Pro
| 185 Hz | |
![]() OnePlus 15
| 165 Hz |
¿Merece la pena buscar más de 120 Hz?
La realidad es que sí… pero se trata de casos bastante específicos. Para navegar por redes sociales, utilizar WhatsApp o ver vídeos, la diferencia entre 120 y 144 Hz es bastante difícil de apreciar. En cambio, en videojuegos más exigentes, (especialmente títulos competitivos) sí puede aportar una sensación de mayor suavidad, sin nada de latencia y con una respuesta más inmediata a cada movimiento.
Sin embargo, aunque estos cinco smartphones representan lo mejor del mercado en este apartado, la tasa de refresco no debería ser la única razón de compra. El procesador, la autonomía, la calidad del panel o el software siguen siendo igual o incluso más importantes. Aun así, si buscas disfrutar de la máxima fluidez posible, cualquiera de estos modelos que hemos mencionado demuestra que todavía hay margen para seguir mejorando mucho más allá de los 120 Hz que conforman el estándar actual.




