¿No estás muy seguro de si es mejor apostar por un taladro con cable o uno sin cable? ¿No sabes bien las diferencias? No te preocupes, porque te las contamos todas para que te resulte fácil tomar la mejor decisión.
A la hora de comprar un taladro, son muchos los parámetros que se han de tener en cuenta. Su potencia, si tiene distintas velocidades o no, si es percutor, si funciona como atornillador… ¡Son muchas las variables! Pero hoy queremos centrarnos únicamente en una de ellas: si es inalámbrico o no. Porque esta marca por completo la usabilidad del taladro, sin lugar a duda.
Para ayudarte a elegir, te vamos a hablar tanto de las ventajas como de las desventajas de cada uno de estos modelos de taladro. Y, además, te especificaremos también cuál es el mejor en función del perfil de usuario en el que encajes.
Taladro con cable: ventajas y desventajas
Comencemos con los taladros convencionales, que son aquellos que tienen cable. Y que han quedado relegados en muchas ocasiones, pese a que son un acierto en multitud de trabajos. ¿Cuáles son sus ventajas? Las más importantes son las siguientes:
- Ofrecen una potencia de salida constante, sin caídas, algo crucial para materiales duros. Y, gracias a eso, es capaz de mantener la fuerza de trabajo durante todo el tiempo. Esta es una limitación técnica documentada de los modelos inalámbricos: una caída de rendimiento conforme la batería se va descargando. La potencia puede ir disminuyendo a medida que se agota la batería; es más, se puede ver modelos que pierden hasta un 30 % de su fuerza de torque (o de giro), que es algo crucial para usarlo en materiales más duros.
- Son ideales para trabajos pesados como perforar hormigón, ladrillo duro… E incluso para tareas sin interrupciones.
- Son más baratos. Dentro de la misma gama, siempre tendrás que pagar más por tener un taladro inalámbrico.
- No tienen tiempos de carga. Bastará con enchufarlo, ¡y listo!
Como podrás imaginar, esto tiene tanto sus luces como sus sombras. Porque es cierto que tienes menos movilidad, puesto que dependes o bien de un enchufe o bien de un alargador, limitando así su uso en exteriores. El cable, además, puede ser molesto o limitante, dificultando los movimientos. Y el peso puede llegar a ser mayor, ya que tienden a ser más robustos.
Lo mejor y lo peor del taladro inalámbrico
Pero pasemos ahora a hablar de los taladros inalámbricos, que son los más vendidos ahora mismo, especialmente entre aquellos que no son profesionales. Sus puntos fuertes son:
- La libertad de movimiento, permitiéndote trabajar donde quieras, independientemente de si tienes un enchufe o no. Incluso en el exterior.
- Es más cómodo de usar, puesto que no dependes de ningún cable que pueda estorbar.
- Son muy versátiles, puesto que la mayoría de los modelos permiten tanto atornillar como taladrar. Y, gracias a eso, acabas sacándole mucho más partido.
- Su diseño es más compacto y ligero en la gran mayoría de los casos. Con su maletín, podrás llevarlo a todas partes.
No todo son ventajas, porque también tienen limitaciones. La autonomía, por ejemplo, es la gran pega que siempre mencionan de estos dispositivos. Porque suele agotarse en trabajos largos, y te hace o bien tener que comprar más baterías o bien obligarte a esperar. Además, puede haber una pérdida de potencia cuando la batería se vaya descargando. Y esto sin obviar que son más caros, y que el precio se encarece aún más si quieres una batería extra.
Cuál es la mejor alternativa
No hay una respuesta fija a esto, por desgracia. Porque va a depender mucho del uso real que quieras hacer del taladro.
- Si quieres hacer trabajos intensivos en casa, o si buscas para un trabajo profesional, es mejor con cable. Son la mejor alternativa para trabajos que requieran una potencia constante sin interrupciones.
- En caso de que quieras hacer pequeñas reparaciones o trabajos en exteriores, es mucho más cómodo el inalámbrico. Son perfectos cuando se busca un buen manejo y la comodidad de no tener cables.
Por ejemplo, si quieres montar muebles como los de IKEA, lo mejor será apostar por un taladro atornillador inalámbrico, porque requerirá sobre todo un control de torque muy preciso. De esta manera, te asegurarás de que no te pasas de rosca al atornillar. Lo ideal es que tenga una batería de 12 V, ya que esta ofrece suficiente potencia sin ser excesivo.
En el caso de instalar muebles en paredes de ladrillo, por ejemplo, sí que sería más recomendable apostar por un taladro percutor de potencia media. Al fin y al cabo, se ha de tener en cuenta siempre que el ladrillo es un material de dureza media.
Por hacerte alguna recomendación, debes saber que este taladro Makita es uno de los mejor valorados de aquellos que tienen cable; y, por otro lado, este modelo de Parkside es uno de los más vendidos entre aquellos que lo buscan inalámbrico.
