Hace ya tiempo que los robots aspiradores dejaron de ser un simple electrodoméstico para convertirse en uno de los pilares de la limpieza del hogar. Lo que empezó siendo una solución cómoda para recoger el polvo del día a día ha evolucionado hasta ofrecer funciones que hace apenas unos años parecían reservadas a modelos profesionales: navegación inteligente, fregado automático, estaciones capaces de vaciar el depósito o lavar las mopas por sí solas e, incluso, sistemas capaces de reconocer obstáculos y adaptar la limpieza en tiempo real.
El Roborock Qrevo Edge 2 es, precisamente, uno de esos robots que se ha diseñado a mimo para cumplir con todas estas tareas del hogar. Al contrario de lo que hacen otros fabricantes, que se centran exclusivamente en aumentar la fuerza de aspiración (ojo, que este también lo hace, alcanzando hasta 25.000 Pa HyperForce), este modelo incorpora una serie de mejoras pensadas para resolver algunos de los problemas más habituales de los robots aspiradores: los enredos de pelo en los cepillos, la limpieza de esquinas, el acceso bajo muebles bajos o la necesidad de intervenir constantemente para mantener el sistema de fregado en buenas condiciones.
Así es el Roborock Qrevo Edge 2
El Qrevo Edge 2 se coloca en la gama alta del catálogo de Roborock, y eso se nota rápidamente al repasar su ficha técnica. Además de sus 25.000 Pa, encontramos soluciones específicas para lidiar con mascotas, alfombras, muebles bajos y, sobre todo, para reducir todo lo posible el mantenimiento.
| Característica | Detalle |
|---|---|
| Potencia de aspiración | 18.500 Pa HyperForce |
| Sistema de navegación | RetractSense con LiDAR retráctil |
| Altura del robot | 79.8 mm |
| Reconocimiento de obstáculos | Reactive AI con cámara RGB y luz estructurada |
| Cepillo principal | DuoDivide antienredos |
| Cepillo lateral | FlexiArm Arc extensible |
| Sistema de fregado | Doble mopa giratoria con presión de 8 N |
| Lavado de mopas | Agua caliente hasta 80 °C |
| Secado | Aire caliente a 55 °C |
| Vaciado automático | Sí |
| Autorrelleno de agua | Sí |
| Compatibilidad | Alexa, Google Home, Siri Shortcuts y Matter |
| Asistente de voz | Hello Rocky integrado |
Con 25.000 Pa de potencia de aspiración, el Qrevo Edge 2 se coloca entre los modelos más potentes del catálogo de Roborock. Aunque el número de pascales no lo es todo (la eficacia depende también del diseño del cepillo, el flujo de aire y la navegación), disponer de un margen de potencia tan elevado resulta especialmente útil en alfombras, juntas del suelo o viviendas donde se acumula pelo de mascotas.
Un diseño pensado para llegar donde otros no llegan
La principal novedad técnica del Qrevo Edge 2 es el sistema RetractSense. En lugar de mantener fija la clásica torre LiDAR sobre la parte superior del robot, esta puede retraerse automáticamente cuando detecta que necesita pasar bajo un mueble con poca altura. Gracias a ello, el robot reduce su perfil hasta 79,8 mm, pudiendo acceder a zonas donde muchos modelos convencionales simplemente no caben, sin renunciar al mapeado láser cuando vuelve a espacios abiertos.
A esto se suma el sistema Reactive AI, que combina una cámara RGB con sensores de luz estructurada para identificar más de 280 tipos de objetos diferentes. En la práctica, esto permite esquivar zapatillas, cables, juguetes o comederos sin necesidad de recoger toda la casa antes de iniciar una limpieza, algo especialmente útil en hogares con niños o mascotas.
Cepillos diseñados para olvidarse de los pelos enredados
Roborock también ha trabajado especialmente en reducir el mantenimiento, sobre todo cuando hablamos de los inevitables pelos que terminan en los cepillos. El Qrevo Edge 2 incorpora el sistema Dual Anti-Tangle, formado por el cepillo principal DuoDivide y el cepillo lateral FlexiArm Arc.
El primero divide el flujo de pelo hacia ambos extremos del rodillo para facilitar que termine siendo aspirado en lugar de enrollarse alrededor del eje.
El segundo, además de extenderse automáticamente para limpiar mejor las esquinas, está diseñado para minimizar los enredos incluso con cabellos largos o pelo de mascotas, dos de los grandes enemigos de cualquier robot aspirador.
Una estación que busca olvidarse del mantenimiento
La estación multifunción también evoluciona respecto a generaciones anteriores. Esta no solo vacía automáticamente el depósito de polvo, sino que lava las mopas con agua caliente de hasta 80 °C, las seca posteriormente con aire caliente a 55 °C, rellena automáticamente el depósito de agua limpia del robot y cuenta con un sistema de autolimpieza de la propia base para reducir el mantenimiento periódico.
Roborock afirma que la bolsa para el polvo puede durar hasta 65 días antes de necesitar un reemplazo, siempre dependiendo del tamaño de la vivienda y de la frecuencia de limpieza.
Puesta en marcha: listo para limpiar en pocos minutos
Poner en marcha el Qrevo Edge 2 no tiene demasiado misterio. El proceso de instalación es bastante sencillo y, salvo pequeños ajustes para adaptar la limpieza a cada vivienda, en cuestión de unos minutos está preparado para empezar a trabajar.
Lo primero es encontrar una ubicación adecuada para la base. Conviene colocarla sobre un suelo firme, con espacio libre a ambos lados y en la parte frontal para facilitar tanto el acoplamiento del robot como las maniobras de salida. Además, al tratarse de una estación que vacía el depósito, lava las mopas y rellena el agua automáticamente, lo habitual es dejarla instalada de forma permanente en un lugar donde no estorbe el paso.
La aplicación sigue siendo uno de los puntos fuertes de Roborock
Como ocurre con el resto de modelos recientes de la marca, toda la configuración se realiza desde la aplicación Roborock, disponible para Android e iOS. Basta con descargarla, crear una cuenta (o iniciar sesión si ya utilizamos otro dispositivo de la marca) y añadir el robot siguiendo el asistente. La conexión se realiza mediante Wi-Fi, un requisito habitual en este tipo de dispositivos.
Una vez conectado podemos realizar el primer mapeado. El Qrevo Edge 2 utiliza su sistema de navegación láser para recorrer toda la vivienda y generar un plano bastante detallado. Durante este proceso no limpia en profundidad; su objetivo es identificar paredes, puertas, muebles y la distribución general de las habitaciones para que, a partir de ese momento, pueda planificar rutas mucho más eficientes.
El robot se mueve con decisión, evita recorrer dos veces la misma zona sin necesidad y va dibujando el plano prácticamente en tiempo real dentro de la aplicación. Al terminar, normalmente identifica de forma automática las distintas estancias, aunque nos permite modificar fácilmente el resultado si alguna habitación ha quedado unida con otra o si preferimos dividir determinados espacios.
La aplicación permite cambiar el nombre de cada habitación, dividir o fusionar estancias, establecer zonas prohibidas, crear áreas donde únicamente aspire o únicamente friegue, indicar el tipo de suelo e incluso configurar diferentes parámetros de limpieza para cada habitación de forma independiente. Hay bastantes opciones disponibles, pero están bien organizadas y no cuesta encontrar los ajustes que utilizaremos con más frecuencia.
Aspirado: potencia de sobra, y muy bien aprovechada
Con 25.000 Pa disponibles, potencia para aspirar no le falta. Su sistema HyperForce lo sitúa entre los robots aspiradores más potentes de la marca hasta la fecha, una cifra que duplica ampliamente la que ofrecían muchos modelos de gama alta hace apenas unos años. Sin embargo, reducir el rendimiento únicamente a los pascales sería simplificar demasiado el trabajo que realiza un robot de este nivel.
En lugar de utilizar un único rodillo continuo, Roborock apuesta por dos secciones independientes que canalizan el pelo hacia la abertura central de aspiración. El funcionamiento es sencillo: los cabellos y pelos largos se dirigen hacia la entrada del depósito en lugar de quedarse enrollados alrededor del eje. De esta forma, el sistema es capaz de eliminar completamente los pelos recogidos durante la limpieza y mantener una tasa de enredos prácticamente nula.
Las esquinas y los rodapiés siempre han sido complicados para un robot circular, y aquí entra en juego el cepillo lateral FlexiArm Arc. Este cepillo permanece recogido durante buena parte de la limpieza, pero cuando el robot detecta una esquina, una pata de mueble o un rodapié, se desplaza hacia el exterior para barrer la suciedad hasta el recorrido del cepillo principal. De esta forma consigue acercarse más al borde sin necesidad de aumentar el tamaño del robot.
La elevada potencia de aspiración también juega un papel importante cuando el robot pasa de un suelo duro a una alfombra. El Qrevo Edge 2 detecta automáticamente este cambio de superficie y aumenta la potencia cuando resulta necesario. La combinación de esa mayor succión con el cepillo DuoDivide permite levantar con mayor facilidad polvo fino, migas, arena o pelo incrustado entre las fibras, uno de los escenarios donde más sufren los robots de gamas inferiores.
La navegación no sirve únicamente para que el robot sepa por dónde tiene que ir. El Qrevo Edge 2 también utiliza sus sensores para decidir cómo actuar ante lo que encuentra durante la limpieza. El sistema Reactive AI identifica más de 280 tipos de objetos distintos mediante una combinación de cámara RGB y luz estructurada. Esto permite rodear zapatillas, juguetes, cables o comederos sin quedarse atrapado y sin dejar de limpiar el resto de la habitación.
Aquí también interviene DirTect, que permite al robot reaccionar de forma diferente dependiendo de la suciedad que encuentra. Cuando detecta una acumulación importante de polvo seco, incrementa automáticamente la potencia de aspiración y adapta la estrategia de limpieza. Si identifica suciedad húmeda, modifica el funcionamiento para evitar mezclar residuos secos y mojados durante el mismo recorrido.
Cada vez se parece más a un suelo recién fregado
El robot utiliza dos mopas circulares que giran durante la limpieza aplicando una presión constante de 8 N sobre el suelo. Esta presión, combinada con el movimiento rotatorio, permite despegar suciedad que una mopa estática difícilmente conseguiría eliminar. Este sistema es especialmente eficaz retirando polvo fino, huellas recientes, pequeñas salpicaduras o la suciedad que se acumula de forma natural en zonas de mucho paso como cocinas, pasillos o salones.
Las mopas circulares tienen un problema evidente: llegar hasta el rodapié. Para solucionarlo, Roborock utiliza el sistema FlexiArm Edge Mopping que, cuando el robot detecta una pared o una esquina, una de las mopas se desplaza ligeramente hacia el exterior para acercarse mucho más al borde de la habitación. De esta forma consigue cubrir zonas que normalmente quedarían fuera del alcance del sistema de fregado.
Estación multifunción: el verdadero corazón del Qrevo Edge 2
De poco serviría contar con un robot capaz de aspirar y fregar de forma autónoma si después de cada limpieza hubiera que vaciar el depósito, lavar las mopas a mano o rellenar continuamente el agua limpia. La misión de esta base es precisamente eliminar la mayor parte de esas tareas para que el mantenimiento semanal se reduzca al mínimo.
Cada vez que el robot termina una limpieza (o durante ella, si así se ha configurado) vuelve automáticamente a la base. Allí comienza una secuencia completamente automática que incluye el vaciado del depósito de polvo, el lavado de las mopas, el rellenado del depósito de agua limpia del robot y, finalmente, el secado de las mopas antes de quedar preparado para la siguiente tarea.
Lavado con agua caliente y secado automático
La limpieza de las mopas también ha mejorado, especialmente por la temperatura que alcanza el agua utilizada por la estación. Esta utiliza agua caliente de hasta 80 °C para eliminar restos de suciedad, grasa y otras partículas adheridas durante el fregado. Posteriormente, un sistema de aire caliente a 55 °C seca completamente las mopas antes de que el robot vuelva a quedar en reposo.
Y no son solo las mopas las que reciben este tratamiento: la propia bandeja de lavado cuenta con un sistema de autolimpieza que ayuda a eliminar parte de los residuos acumulados durante el proceso. Aunque sigue siendo recomendable desmontarla y aclararla periódicamente, la cantidad de suciedad que termina acumulándose es bastante menor que en generaciones anteriores.
Aplicación móvil: uno de los grandes argumentos de compra de Roborock
El hardware es solo una parte de la experiencia. Roborock lleva varias generaciones cuidando también su aplicación, y en el Qrevo Edge 2 vuelve a ser una pieza fundamental. Mientras algunos fabricantes siguen ofreciendo aplicaciones algo confusas o con funciones limitadas, Roborock ofrece una aplicación muy completa sin que eso implique tener que navegar constantemente entre menús y ajustes.
Una vez finalizado el primer recorrido, el mapa pasa a ser el centro de toda la experiencia. Desde él podemos seleccionar habitaciones concretas, establecer el orden en el que queremos que se limpien, crear zonas temporales, dividir o unir estancias y definir áreas restringidas donde el robot no debe entrar.
Podemos programar limpiezas automáticas por días y horas, elegir únicamente determinadas habitaciones o hacer que el robot repita varias pasadas en zonas especialmente transitadas. Incluso es posible combinar distintos modos dentro de una misma tarea, por ejemplo aspirando primero toda la vivienda y fregando después únicamente la cocina y el baño.
Las opciones de control tampoco terminan en la aplicación de Roborock. El robot es compatible con Amazon Alexa, Google Home y Apple Siri Shortcuts, permitiendo iniciar limpiezas o enviar el robot a la base mediante comandos de voz. Además, incorpora el asistente integrado Hello Rocky, que puede ejecutar órdenes básicas directamente mediante la voz incluso cuando no hay conexión a Internet.
También cuenta con compatibilidad con Matter, el estándar que busca unificar los dispositivos de domótica independientemente del ecosistema utilizado. Esto facilita integrarlo en automatizaciones junto con otros dispositivos inteligentes de la vivienda. Eso sí, conviene tener presente que Matter todavía ofrece un conjunto de funciones más limitado que la propia aplicación de Roborock, por lo que para aprovechar todas las capacidades del robot seguirá siendo recomendable utilizar la app oficial.
El aspirador que llevaba mucho tiempo esperando
En una casa con dos adultos, dos niños pequeños y un perro, mantener el suelo limpio todos los días no es precisamente sencillo. Veníamos de un robot aspirador que, aunque se vendía como «ideal para mascotas», en el día a día dejaba bastante que desear: era propenso a los atascos, los pelos terminaban enredados en los cepillos y obligaba a estar pendiente de él con demasiada frecuencia.
Sin embargo, el Roborock Qrevo Edge 2 es un mundo totalmente diferente.
El fregado también ayuda bastante a mantener esa sensación de limpieza durante más tiempo. Es cierto que, en este punto, no sustituye por completo a un fregado manual, que seguimos haciendo periódicamente cuando queremos limpiar el suelo más a fondo. Pero tampoco creo que ese sea su objetivo. Para las huellas, pequeñas manchas y suciedad que aparecen durante el día, las dos mopas giratorias hacen un buen trabajo y permiten espaciar bastante esas limpiezas más profundas.
Y posiblemente eso sea lo que más me ha gustado del Qrevo Edge 2: no hay que estar pendiente de él. Podemos programarlo para que salga a limpiar por la mañana y, salvo que haya que rellenar el depósito de agua limpia, vaciar el de agua sucia o realizar algún mantenimiento puntual, se encarga prácticamente de todo. Aspira, friega, esquiva lo que encuentra por el camino, vuelve a la base, vacía el depósito y deja las mopas limpias y secas para la siguiente sesión.
También hay detalles que pueden parecer secundarios a primera vista, pero que después de varias semanas terminan siendo de los que más se agradecen. Que pueda meterse debajo de muebles bajos gracias a RetractSense, que llegue mejor a los rodapiés con FlexiArm o, especialmente, que no tengamos que sacar continuamente una maraña de pelos de los cepillos son mejoras que solucionan problemas reales que habíamos tenido con nuestro anterior robot.
Por supuesto, no es un robot barato. Estamos ante un modelo de gama alta y eso se refleja en el precio. Tampoco elimina por completo el mantenimiento ni hace innecesaria una limpieza manual de vez en cuando. Pero después de convivir con él, creo que la diferencia está precisamente en cuánto trabajo consigue quitarnos de encima y no solamente en que aspire con 25.000 Pa o tenga una lista enorme de tecnologías.
El Qrevo Edge 2 ha conseguido algo que nuestro anterior robot nunca terminó de lograr: que podamos ponerlo a limpiar todos los días sin tener que preocuparnos antes de si va a quedarse atascado, si tendremos que desenredar el cepillo después o si habrá dejado media habitación sin limpiar. Lo programas, sale, hace su trabajo y vuelve a la base.
Y teniendo dos niños pequeños y un perro en casa, pocas cosas puedo pedirle que sean más útiles que esa.
