Hay ocasiones en que, cuando quieres una tablet nueva, no necesitas una pantalla OLED ni una potencia digna de una PlayStation 5: basta con que tenga una buena pantalla, responda bien y te salga tan barata como sea posible. De eso venimos hoy precisamente a hablar: una tablet que cumple con las tres Bs.
Y es que por desgracia, aunque en un principio pueda parecer que es pedir poco, las expresiones «buena pantalla» y «barata» no suelen llevarse bien cuando se trata de tablets.
Estos dispositivos, que son principalmente justo eso, pantalla, suelen sufrir en su resolución, brillo y color cuando nos movemos por las gamas de entrada o media, ofreciendo unos desempeños que se quedan en lo regular y acaban llevándose buena parte de la satisfacción que sería usar una tablet recién adquirida.
A menos que uno elija bien: existen modelos entre los 150 euros y los 250 que ofrecen unas prestaciones realmente sorprendentes, sobre todo si los encuentras en ofertas tan interesantes como la que hoy te hemos encontrado en Rakuten: se trata de la Galaxy Tab A9+.
Pantalla: lo más importante
No se puede hablar de una tablet sin empezar por la característica que resulta claramente dominante en todas: la pantalla. Aquí Samsung equipa un panel LCD de 11 pulgadas, espectacular cuando se tiene en las manos, con una resolución WQXGA de 1920 x 1200 píxeles y una tasa de refresco de 90 Hz.
Mucho ojo a estos 90 Hz de frecuencia de actualización, porque si bien es cierto que el estándar en el mercado de móviles actual es de 120 Hz, la diferencia entre 90 y 120 Hz es mucho menor que la que se percibe entre 60 y 90 Hz. Aquí disfrutarás de una gran fluidez al hacer scroll y navegar por las redes, con un movimiento mucho más agradable que aligera en gran medida la fatiga visual que muchos usuarios sufren al utilizar este tipo de pantallas.
De hecho, desde aquí te recomendamos configurar la pantalla para que funcione siempre a 90 Hz desde el primer momento, con la única excepción posible en cuando te pongas a ver vídeos en plataformas como Netflix, Youtube o Tiktok. El contenido en ese tipo de plataformas rara vez alcanza siquiera los 60 fps, con lo que mantener tu pantalla a una tasa más alta solo sirve para gastar más batería.
En cualquier otra circunstancia, estamos ante la configuración ideal y más agradable a la vista.
Potencia y rendimiento
Esta es una tablet para multimedia: series, películas, música e incluso algún juego sencillo, pero no está diseñada para que te pongas a editar vídeo en ella o para que pongas el último juego de moda en calidad Ultra.
Teniendo esto en cuenta, su procesador Snapdragon 695 cumple a la perfección. Se trata de una CPU sencilla que no puede con los juegos más pesados o las tareas más exigentes, pero que vuela en uso habitual con las apps más comunes y a la hora de simplemente navegar o ver vídeos, fotos y escuchar música.
Por otro lado, la batería de 7040 mAh es un detalle muy de agradecer, con una gran autonomía que da para muchas horas de pantalla. Como por un precio tan bajo todo no puede ser perfecto, la carga rápida se queda en 15 W, siendo recomendable dejarla durante 2 o 3 horas cuando no se esté usando.
Las cámaras son circunstanciales y para salir del paso al leer QR o hacer videollamadas, pero poco más, como en todas las tablets de esta gama: tenemos 8 MP en la trasera y 5 MP en la frontal.
Lo mejor, sin embargo, es la calidad-precio. Es una tablet que recomiendo mucho para cualquiera que la quiera para navegar por las redes sociales, ver vídeos en las plataformas habituales y, en definitiva, disfrutar de una gran pantalla en las manos durante horas y horas por un presupuesto muy ajustado. No es para gaming o edición, pero para todo lo demás cumple perfectamente.
