Si bien los pisos pequeños parecen haberse convertido en un estándar del que parece que no regresaremos en mucho tiempo, hay personas que saben sacar el máximo partido incluso a los espacios más reducidos. Sin duda, los más expertos son los japoneses, que ya nos llevan años de ventaja en esto de economizar el espacio hacer que cada metro sea ultra eficiente sin renunciar al buen gusto.
Una de las tendencias más copiadas de los últimos años, es su capacidad de sacar el máximo provecho a las terrazas pequeñas, todo gracias a los jardines bento, ya que son una manera de conectar con naturaleza sin apenas sacrificar espacio. Si quieres saber cómo lo consiguen y cuáles son los mejores trucos, sigue leyendo, porque vamos a contártelo para tú también puedas tener el tuyo en casa.
Qué es un jardín bento y por qué es tendencia
Lo primero que debes saber es que una caja bento es una caja que divide los alimentos en compartimentos, de manera que se aprovecha al máximo el espacio y se compartimentan las racione y los ingredientes. De la misma forma, esa estructura se aprovecha para crear un jardín más creativo, donde se añaden por secciones plantas, piedras, macetas y otros elementos decorativos que apenas reducen el espacio de tu terraza y le dan ese toque verde que de otra manera no sería posible.
Para que la composición tenga sentido, suele buscarse el orden visual, el aprovechamiento del espacio colgándolos directamente de las paredes para no entorpecer el paso y el minimalismo y el mimo japonés por los detalles que tanto llama la atención a todos aquellos que no pertenecemos a su cultura. Básicamente, se busca que aunque el jardín sea pequeño, tenga personalidad si cada elemento tiene su función y espacio determinado.
División de espacios y rincones con identidad propia
Así mismo, los japoneses dividen de forma inteligente los espacios. Una pequeña zona verde con las plantas principales, que aporta paz y bienestar cuando simplemente se observan en silencio o cuando se disfruta de su cuidado. Otra diferente y más relajante, con cojines y un práctico banco, otra más decorativa con elementos menos demandantes, como piedras pequeñas, grava o madera. Dependiendo del espacio disponible, puedes permitirte ampliar estas zonas o mantenerlas más reducidas, pero estas tres no solo aportan tranquilidad y paz, sino también un espacio disfrutable, bonito y que apenas ocupa espacio.
Por otro lado, resulta fundamental aprovechar las diferentes alturas, ya que los jardines verticales no solo resultan más cómodos sin tener que agacharte, sino que también se aprovecha un espacio que de otra manera quedaría vacío y no se satura tanto el suelo impidiendo el paso libre. Para conseguirlo, se utilizan jardineras verticales, estanterías o plantas colgantes.
Tipos de plantas y materiales
Como último consejo, es importante escoger correctamente el tipo de plantas. Algunas de las más utilizadas son las compactas, como bonsáis, helechos pequeños o el bambú enano. Por otro lado, se busca que sean resistentes, como las suculentas o el cactus. Por último, la combinación de espacios, teniendo en cuenta diferentes alturas, texturas y tonos de verde.
Para los elementos decorativos, es frecuente encontrar pequeñas macetas de cerámica, madera natural, piedras, grava, linternas japonesas decorativas o pequeñas fuentes de agua. Por último, debes tener en cuenta que el vacío también debe formar parte de la decoración, evitando sobresaturar el espacio y aportando una sensación de calma.
