Volvemos al ruedo con los Galaxy S26, una generación de móviles que está dando que hablar como muy pocas lo han conseguido hacer.
La familia Samsung Galaxy S26 lleva teniéndonos en ascuas a la espera de su lanzamiento desde finales de 2025, acumulando un retraso tras otro y sin llegar a dar datos oficiales y concretos aún de todo lo que está por llegar.
Sin embargo, lo que no ha parado en ningún momento han sido las filtraciones. Las ha habido para todos los gustos y de todos los colores: desde filtradores de reconocida fiabilidad anunciando fechas y equivocándose a una oleada de pesimismo ante la supuesta falta de innovación en la nueva generación a nivel de hardware.
Unos modelos suben, otros bajan
En plena crisis de la memoria y con Samsung siendo uno de los tres grandes actores en esta función, junto a Micron y SK Hynix, lo cierto es que nadie esperaba que la nueva generación de móviles fuese más barata. La mayoría de marcas están siendo puestas a prueba para poder mantener sus precios o no tener que subirlos demasiado, todo eso a la vez que vemos los chips de RAM y almacenamiento de los nuevos dispositivos recortados.
Es en este contexto que Samsung prepara sus nuevos Galaxy S26, con una apuesta de hardware bastante continuista, pero que según las filtraciones que ya están por todas partes, podría sorprender, y mucho, por el precio de algunos modelos.
¿Serán los nuevos S26 más baratos? Sí. Pero también más caros. Según el modelo y la configuración de memoria elegida, vemos variaciones de precio que dejan a más de uno con una ceja alzada.
Y es que mientras que el Galaxy S26 base y el Galaxy S26 Plus suben su precio de lanzamiento entre 80 y 170 € respecto a la generación anterior, el Galaxy S26 Ultra, el nuevo buque insignia de Samsung, saldría por 60 € menos de lo que lo hizo su predecesor.
Así, tenemos un Galaxy S26 base que parte de los 1.049 € en su versión con 256 GB, un Galaxy S26 Plus a partir de 1.299 € con 256 GB y un Galaxy S26 Ultra a partir de 1.399 €, también en su versión de 256 GB.
La joya de la generación: la gama más alta
Resulta una estrategia sorprendente por parte de Samsung: subir los precios en la gama «más baja» (unas palabras muy atrevidas hablando de un Galaxy S26) y a la vez recortarlos un poco en su buque insignia.
Eso sí, analizado fríamente, resulta muy lógico: presumiblemente el fabricante debería tener un mayor margen de beneficio, y, por tanto, de maniobra, en los modelos de gama más alta, especialmente en sus versiones con menos almacenamiento, que es justo el caso que nos ocupa.
Además, así se empuja al usuario a hacer un esfuerzo adicional para subir de categoría y pasarse al buque insignia por una diferencia de precio acortada en ambos sentidos: tanto desde la base como desde arriba.
Entre el Galaxy S25 base y el Galaxy S25 Ultra base había una diferencia de precio de 490 €, que en esta próxima generación se quedará en 350 €. Es una cantidad mucho más pequeña, y más tentadora a la hora de hacernos gastar «un poco» más.
Eso sí, hay que recordar que estos precios no son más que filtraciones: hasta que Samsung celebre su Galaxy Unpacked y presente los nuevos móviles de forma oficial, no tenemos forma de estar seguros de cuáles serán los datos reales.
