En ocasiones, pagarse el rango más alto de suscripción no es suficiente para poder disfrutar de tus contenidos en la máxima calidad y con fluidez.
Llegas a casa después de un duro día de trabajo o estudio, te pones cómodo en el sofá, echas mano del mando de la tele y pones el servicio de streaming en el que estás viendo la última serie que te tiene enganchado. Marcas el último capítulo, le das al play… y eso no parece 4K por mucho que el recibo en tu cuenta bancaria no opine igual.
No te lo estás imaginando ni es que ya te hayas acostumbrado a la calidad de tu nueva tele: en muchas ocasiones, las plataformas de streaming no emiten con toda la calidad que deberían y no siempre es culpa de Netflix, Amazon o HBO. Es importante tener en cuenta que la velocidad de internet para ver Netflix en 4K depende de varios factores, como la estabilidad de la red, el router o incluso el número de dispositivos conectados. Sin embargo, cuando todo parece estar correcto y aun así Netflix va lento o pierde calidad, es cuando muchos usuarios empiezan a sospechar que su operadora está limitando la velocidad de conexión en determinados servicios.
Cómo las operadoras limitan la velocidad de Netflix y otros servicios
Lo que ocurre en ocasiones es algo que llamamos habitualmente «limitación de ancho de banda», una medida que algunos servicios proveedores de internet toman cuando notan un tráfico alto de datos por servicios de streaming, gaming online o intercambio de archivos P2P, como torrent.
Cada ISP o proveedor gestiona esto de manera diferente, con lo que mientras que podría no ocurrirte nunca, también podrías sufrir este problema a menudo. De hecho, ni siquiera se considera algo ilegal o no permitido: la mayoría de contratos contempla esta medida dentro de sus condiciones de uso, y la utilizan como regulación cuando sus redes afrontan más carga de la que pueden soportar, aligerando así el consumo de datos en ellas.
Se trata así de una medida legal pero discreta, que a menudo ni siquiera es percibida con claridad por el que la sufre. ¿Cómo comprobar si tu proveedor está «ahogando» tu línea? Por suerte, tenemos formas muy sencillas de verlo.
Lo más rápido con diferencia es usar un test de velocidad estándar. Muchas operadores y páginas webs ofrecen estos de forma rápida y totalmente gratuita, basta con que escribas «test de velocidad» en Google y pinches en cualquiera de los primeros resultados.
Además, la propia Netflix ofrece la web fast.com, en la que puedes realizar una prueba dedicada que te mostrará realmente tu velocidad al conectar a los servidores de Netflix, que puede ser distinto del tráfico general y te dirá si tu proveedor de internet está frenando específicamente esa conexión.
También es recomendable hacer varias pruebas en distintos momentos del día, ya que la limitación de velocidad suele producirse en horas punta. Comparar los resultados entre un test general y uno específico de streaming puede darte una pista clara de si existe throttling (limitación de red) por parte de tu operador.
Cómo evitar que Netflix vaya lento y recuperar la velocidad real
Si tu ISP u operadora están restringiendo tu ancho de banda en plataformas como Netflix o parecidas, aún hay algunas cosas que puedes hacer. La más sencilla pasa por utilizar una VPN, o Red Privada Virtual.
Este tipo de herramientas se encargan de crear un túnel cifrado que enmascara los datos de tu conexión, por lo que la operadora ya no tiene forma de usar sus herramientas de inspección profunda de datos: no sabe a dónde conectas y, por tanto, no puede restringir tu velocidad en ciertos servicios.
Al no poder reconocer servicios críticos como Netflix, Disney+ o YouTube, tampoco puede establecer limitaciones asociadas. El problema de esto que hay que tener mucho cuidado con las VPN, pues estás dando los datos de tu conexión a la empresa dueña de la herramienta.
Muchas VPN cobran una cuota de suscripción y limitan cierta cantidad de datos que se pueden usar con ellas, mientras que otras tienen versiones gratuitas. Estos últimos casos, sin embargo, hay que mirarlos bien: fijarse en cuáles son las limitaciones de las cuentas gratuitas y en cuáles son las condiciones de privacidad a las que están sujetas.
A parte de usar una VPN, también puedes probar otras soluciones como reiniciar el router, usar conexión por cable en lugar de WiFi o reducir el número de dispositivos conectados a la red. Aunque no siempre solucionan el problema del throttling, sí pueden ayudarte a mejorar la velocidad de Netflix y la calidad de reproducción en muchos casos.
