En plena crisis de la memoria DRAM, con la mitad de componentes y videoconsolas con los precios por las nubes, podemos decir sin miedo que no es el mejor momento para los aficionados a los videojuegos. Sin embargo, aún queda un sector del mercado que no solo resiste, sino que vive su mejor momento: los monitores son de más calidad y más baratos que nunca.
Si bien es cierto que estamos ante el peor momento en los últimos años para renovar la tarjeta gráfica, el procesador o incluso la videoconsola, también lo es que es el mejor momento que recordamos para cambiar de monitor.
Ese gran olvidado por muchos que lleva demasiados años acumulando polvo en tu escritorio merece ya un relevo generacional, y es que un buen monitor tiene un impacto enorme en la experiencia de usuario, que a menudo supera incluso los resultados de un salto de generación en consola o tarjeta gráfica.
El Amazon Prime Day nos ha dejado algunas oportunidades de las que no se pueden pasar por alto, con lo que es el mejor momento para echar mano de tu periodo de prueba gratuito o directamente aprovechar tu suscripción de usuario Prime. Además, recuerda que ahora mismo puedes aprovecharte del cupón de 15 € de retorno al gastar 60 € o más en tus compras en Amazon, simplemente asegúrate de marcarlo.
| Modelo | Destacamos | Precio |
El más económico: QHD 27 pulgadas y 200 Hz | ||
Equilibrado al límite: Mini LED QHD de 27 pulgadas y 180 Hz | ||
El sueño de cualquier gamer: 4K OLED 32 pulgadas y 240 Hz |
El más barato: Gigabyte G27Q20
Hace solo unos años, pensar que era posible llevarse un monitor gaming competente por menos de 150 euros era más un ejercicio de fe que de esperanza. Y sin embargo aquí estamos, ante toda una joya de Gigabyte que parece desafíar todo lo que sabíamos del mercado.
El G27Q20 no tiene truco: es un monitor QHD de 2560 x 1440 píxeles, con una tasa de refresco de 200 Hz y de 27 pulgadas que ofrece todo lo que cualquier gamer puede querer, solo que lo hace por un precio que parece imposible.
Con NVIDIA G-Sync, AMD FreeSync Premium, color de 10 bits y HDR10, además de un tiempo de respuesta de 0,5 ms y conectividad HDMI 2.0 y DP 1.4.
Unas características sorprendentes que superan por mucho lo que ofrecían los monitores de más del doble de precio hace solo dos o tres años y que hoy te llevas a casa por menos de 140 euros. De locos.
El mejor en calidad-precio: Mini LED KTC M27T6
Llegamos a una de las joyas de la corona, y es que este verano está cargado de oportunidades que de verdad parecen imposibles: esta vez se trata de un panel Mini LED por apenas 250 euros.
El culmen de la tecnología LCD, con 27 pulgadas de diagonal, resolución QHD de 2560 x 1440p y una tasa de refresco de 180 Hz, que rompe con HDR1400 (sí, 1400, no se nos ha colado un 1) y una velocidad de respuesta de 1 ms, además de una cobertura de color del 148 % de la gama sRGB.
Si quieres disfrutar del gaming más espectacular y de los contenidos HDR en toda su dimensión, con unos negros puros de nivel prácticamente OLED y un blooming mínimo, no encontrarás opciones así por este precio.
Un salto brutal desde un panel LED común, a precio tremendamente tentador y con soporte para montaje vertical y en pared incluido.
El más brutal: OLED 4K con el Gigabyte MO32U2
Terminamos por todo lo alto con un monitor para los gamers más exigentes. Se trata del bestial Gigabyte MO32U2, una bestia de 32 pulgadas con resolución 4K UHD de 3840 x 2160 píxeles y con un panel OLED que hará las delicias de cualquier aficionado al gaming y el cine más espectacular.
Y es que hablamos de la mejor tecnología de imagen del momento, con negros puros, contraste infinito y unos tiempos de respuesta sin rival de solo 0,03 ms, eliminando los artefactos visuales y consiguiendo la iluminación más precisa, en que cada píxel se enciende y apaga de forma independiente.
Con 240 Hz de tasa de refresco, NVIDIA G-Sync, AMD FreeSync Premium Pro y puertos HDMI 2.1 y DP 1.4, además de certificación HDR True Black 400, es el sueño húmedo de cualquier jugador que ahora te puedes llevar por casi 100 euros menos. Lo mejor de lo mejor por menos que nunca.



