Ahora que muchos de nosotros estamos aprovechando estos días para disfrutar de la playa y las vacaciones, es el momento en el que algunas personas se preguntan de qué forma podrán lavar las toallas de la playa para que no pierdan tan rápidamente el color y la suavidad, ya que entre el cloro, la sal del mar, la arena y los continuos lavados, es muy fácil que queden envejecidas con muy pocos días de uso.
Por eso, en este artículo vamos a darte una serie de recomendaciones sencillas con las que conseguirás alargar su brillo y color sin tener que complicarte excesivamente. Por otro lado, si todavía no tienes tus accesorios de vacaciones listos, te dejamos este enlace de Amazon donde puedes encontrar un surtido completo a un precio bastante competente.
Elimina toda la arena antes de meterlas en la lavadora
El primer paso, y probablemente el más evidente, consiste en retirar toda la arena posible. Lo ideal es sacudir la toalla al aire libre y, si todavía quedan restos, aclararla con agua fría antes de introducirla en la lavadora. Puede parecer un detalle evidente y sin importancia, pero esos pequeños granos actúan como un abrasivo durante el ciclo de lavado. Con cada giro del tambor van desgastando las fibras del algodón, haciendo que la toalla pierda poco a poco su tacto suave y esponjoso.
Mejor lavarlas por separado
Otro consejo habitual esno mezclarlas con el resto de la colada, ya que además de evitar que la arena termine adherida a otras prendas, las toallas necesitan espacio para moverse bien dentro del tambor y conseguir un lavado más eficaz.
También es importante no sobrecargar la lavadora. Si el tambor está demasiado lleno, el detergente no se reparte correctamente y las fibras no se aclaran como deberían, algo que acaba afectando tanto a la limpieza como a la suavidad de la toalla.
La temperatura y el detergente son clave
En la mayoría de los casos, un lavado entre 40 y 60 grados suele ser suficiente para eliminar suciedad, restos de sal, cloro y bacterias, aunque siempre conviene revisar la etiqueta del fabricante antes de seleccionar el programa. Si la toalla apenas está sucia, un ciclo más suave también puede ser suficiente.
En cuanto al detergente, muchos recomiendan utilizar uno líquido o de pH neutro, ya que deja menos residuos sobre las fibras que algunos detergentes en polvo. Además, utilizar más detergente del necesario no mejora el resultado. De hecho, más bien sucede al contrario, puede llegar a provocar que las toallas pierdan capacidad de absorción con el paso del tiempo.
Cómo recuperar la suavidad original
Si notas que la toalla ya no es tan agradable como al principio, existe un pequeño truco que muchas personas utilizan desde hace años. Consiste enañadir un poco de vinagre blancodurante el aclarado, ayudando a eliminar restos de detergente y minerales acumulados entre las fibras y devolviendo parte de su suavidad natural.
También es recomendable reducir el uso de suavizante, porque aunque proporciona una sensación agradable al tacto, si es excesivo excesivo puede crear una película sobre el tejido que disminuye su capacidad para absorber el agua.
El secado, el último paso importante
Una vez limpias, lo ideal es sacudirlas bien antes de tenderlas para que las fibras recuperen volumen. Si puedes, procura secarlas en un lugar ventilado y evita una exposición prolongada al sol intenso, ya que los rayos UV terminan apagando los colores con el paso del tiempo. Si cuentas con una secadora, utilizarlas puede ayudar a que el aire circule mejor entre las fibras, consiguiendo un acabado más mullido y agradable. Recuerda que si aún no tienes tu set de toallas para la playa, puedes encontrar este en Amazon a muy buen precio.
