Equivocarse no solo es común, es totalmente entendible: la mayoría de televisores e incluso monitores actuales vienen con al menos tres puertos HDMI y en un primer vistazo todos parecen exactamente iguales.
Y es que, ¿quién se para a leer el manual de instrucciones de una tele nueva o se molesta en asomarse a la parte de atrás con una linterna o el móvil y prestar atención a las pequeñas indicaciones en esa parte tan escondida?
Para colmo, actualmente somos muchos los que tenemos el televisor fijado a un soporte de pared y en este caso llevar a cabo la «exploración» es aún más difícil: muchos conectan el HDMI en uno de los puertos al azar el primer día y no vuelven a prestarle atención a ello nunca más.
Qué tipos de puertos HDMI existen
Lo primero es saber a qué nos enfrentamos: los tipos de puertos.
La inmensa mayoría de puertos HDMI que encontramos en cualquier dispositivo actual será al menos HDMI 2.0, que quiere decir que permite enviar señales a una resolución de hasta 4K y a hasta 60 Hz, además de permitir contenido HDR y audio ARC.
Es el tipo de puerto que queremos usar en reproductores multimedia, pues estas especificaciones cumplen a la perfección con los requisitos de esos dispositivos.
También tenemos los puertos HDMI 2.1, que llegan a hasta 4K a 120 Hz u 8K a 60 Hz, además de permitir VRR, ALLM y eARC. A este puerto quieres conectar tu ordenador si lo usas con el televisor o tu consola de última generación como una PlayStation 5, pues aprovechan la mayor capacidad y fluidez. Si tu dispositivo es lo bastante potente y el televisor cuenta con una tasa de refresco lo bastante alta, notarás una mayor fluidez.
Además, en ocasiones encontramos también un HDMI ARC/eARC, que aunque no se distingue a la vista de los otros, está diseñado para sacar el sonido de la tele y llevarlo hasta un equipo de audio o barra de sonido. Este es uno de los mejores formatos actuales para conseguir esto, pues la conexión eARC admite Dolby Atmos y DTS:X sin compresión, algo que los audiófilos notarán al instante.
Cómo distinguir los puertos HDMI
Lo más sencillo aquí, con diferencia, será casi siempre acudir al manual de tu televisor. Y aunque es muy posible que hayas tirado el que venía con el producto, actualmente descargarlo suele ser tan sencillo como poner tu modelo concreto en Google y seguir el link a la página oficial o al foro de soporte de turno.
Si no, siempre puedes hacer un poco de espeleología doméstica y buscarlo tú mismo en la parte trasera del televisor, donde casi siempre están etiquetados de una u otra forma en la propia carcasa.
Los HDMI 2.0 normales probablemente estén numerados de forma normal y sin más indicaciones, pero un HDMI 2.1 podría aparecer con una indicación como «Juego», «VRR» o «4K120». Del mismo modo, el ARC aparece siempre indicado y es solo para audio.
También es posible que si se trata de un televisor antiguo o muy sencillo, sus HDMI sean anteriores al 2.0, no soportando 4K siquiera o sin contar con opción ARC. Estos casos tampoco suelen ser un problema porque si el televisor no tiene puertos que soporten 4K será generalmente porque su pantalla tampoco es de esa resolución, sencillamente.
Así, el resumen sería conectar tu videoconsola o PC gaming a un HDMI 2.1, tu barra o equipo de sonido a un eARC y el resto de dispositivos que tengas en casa a cualquiera de los puertos libres.
Hay que tener especial cuidado aquí y no conectar ninguna consola moderna o PC gaming potente a un puerto HDMI 2.0 o anterior porque estarías perdiendo mucho rendimiento y posibilidades.
Para empezar, no podrías disfrutar de una salida de vídeo a 4K y 120 fps, algo que es cierto que la PlayStation 5 casi nunca consigue pero que un PC de gama alta sí puede lograr sin demasiados problemas. Tampoco podrías disfrutar de una resolución 8K (aunque si tienes una máquina capaz de mover juegos a esta resolución, tienes toda nuestra admiración y envidia sana).
En un puerto HDMI 2.0 estarás limitado a la salida de vídeo 4K a 60 fps con HDR, que en una videoconsola estándar suele ser lo normal. La PlayStation 5 Pro quizás sea la única excepción una vez reciba la actualización de su PSSR, que podría llegar a empujar los fps por encima de ese valor más a menudo con un poco de suerte.
También debes prestar atención a los cables que usas: algunos cables HDMI muy antiguos pueden no estar a la altura de los estándares actuales y será como si estuvieses usando un puerto antiguo también.
| Estándar | Ancho de Banda | Resolución / Refresco Máximo | Características Clave | Uso Ideal |
|---|---|---|---|---|
| HDMI 2.0 | 18 Gbps | 4K @ 60 Hz | HDR (estático), ARC | Reproductores Blu-ray, Apple TV 4K, consolas de la generación anterior (PS4 Pro) |
| HDMI 2.1 | 48 Gbps | 4K @ 120 Hz, 8K @ 60 Hz | HDR dinámico, eARC, VRR, ALLM | PlayStation 5, Xbox Series X, PC Gaming de alta gama |
| (e)ARC | N/A (Función) | N/A (Audio) | Retorno de audio. eARC soporta Dolby Atmos y DTS:X sin comprimir | Conectar barras de sonido y receptores A/V |
