Es una sensación que todos hemos tenido: cuando estrenas el móvil, la batería es prácticamente infinita. Pero a los dos años (si tienes suerte), a media tarde te encuentras buscando el enchufe. Es lo que se llama degradación de la batería, y estaba muy relacionado con el grafito. Ahora, con las nuevas baterías, todo parece a punto de acabar.
El grafito lleva décadas marcando la vida útil de las baterías de nuestros smartphones, y de otros tantos dispositivos electrónicos de nuestro día a día. Pero ya está aquí la revolución de las baterías de silicio-carbono, que empresas como Xiaomi ya están poniendo en marcha. Y tienen dos superpoderes clave:
- Móviles delgados con autonomías increíbles, de hasta 3 días de uso. Es algo que ya estamos viendo, sobre todo en los móviles de Xiaomi que se presentan en China, puesto que es cierto que en Europa aún no hemos podido disfrutar de modelos con 9.000 mAh.
- Y el acabar con los ciclos de carga tal y como los conocemos ahora mismo, que se han convertido en un lastre en muchas ocasiones para los usuarios.
Qué es un ciclo de carga y por qué debería importarte
¿Has escuchado alguna vez hablar de los ciclos de carga? Son una realidad y, a la par, uno de los mitos más extendidos ahora mismo. Porque quién no ha escuchado alguna vez decir que cada vez que conectas el teléfono al cargador gastas «vida» de la batería, y no es así. O, al menos, no es así del todo.
Un ciclo de carga se completa cuando has consumido el 100 % de la capacidad de tu batería, pero esto no ha de hacerse necesariamente de una vez. En caso de que hoy gastes el 50 % de tu batería y mañana el otro 50%, ahí habrás consumido un solo ciclo de carga. No es un día de uso como tal, sino un consumo completo de la batería; que, teniendo en cuenta el uso real que hacemos de los móviles ahora mismo, ya no es tan habitual como lo era antes.
Esto es interesante porque es un indicador real de la vida útil que le queda a tu móvil. Las baterías tradicionales, las que cuentan con iones de litio y ánodo de grafito, suelen soportar alrededor de 500 y 800 ciclos antes de bajar por debajo del 80 % de su salud original. Y, a partir de ahí, es justo cuando empiezas a notar que tu batería ya no funciona como antes. Es cuando empiezas a tener que cargar tu smartphone varias veces al día, por ejemplo, o cuando sientes que ya no llega al final del día con la soltura que tenía antes.
El secreto del silicio-carbono
Hemos estado décadas atrapados en este bucle porque en las baterías convencionales, el ánodo está hecho de grafito. El grafito brilla por ser estable y muy seguro, pero tiene un límite físico muy claro.
Pero llega el silicio, que es capaz de almacenar hasta 10 veces más iones de litio por gramo que el grafito. Es cierto que traía de cabeza a la mayoría de los ingenieros porque era inestable. Al cargarse, puede expandirse físicamente hasta un 300 %, provocando que la batería acabase por destruirse muy rápido.
La solución de la industria ha sido crear una matriz nanoestructurada de silicio carbono. Se dispersan todas las partículas de silicio dentro de un conductor de carbono, que actúa como amortiguador y va conteniendo la expansión física del silicio. Pero, a la par, es capaz de aprovechar su densidad energética.
Cómo cambiará esto tu vida
Pero ¿en qué nos afecta esto a nosotros, como usuarios? Porque son ya muchas las marcas que están trabajando con baterías de este estilo, con entre 6.000 y 7.000 mAh. Y donde realmente se va a notar esto es en el día a día.
- Consume muchos menos ciclos al año, puesto que las baterías ahora tienen mucha más capacidad. Tiene sentido, puesto que tardamos más en consumir un ciclo de carga completo, ya que este es más largo.
- La carga rápida se gestiona mucho mejor, con menos estrés térmico y menor desgaste. Esto también es positivo para la batería y se convierte en un plus para los usuarios.
- Y, además, una gran resistencia a largo plazo. Porque ahora hay móviles que consiguen mantener su salud óptima por encima de los 1.000 ciclos de carga completos.
Un nuevo estándar que lo cambiará todo
Lo que antes era un experimento de laboratorio, o una prueba sin más, ahora mismo es una realidad. Es cierto que hay marcas que se muestran muy conservadoras, como Apple o Samsung, pero ya hay otras firmas (como Xiaomi) que están trabajando mano a mano con el silicio-carbono. Las hemos visto, son una realidad, aunque aún tengamos que esperar un poco a que lleguen a nuestro continente. Mientras tanto, podremos disfrutar de los pequeños avances que sí que vamos viviendo, como baterías de alrededor de 7.000 mAh.
Así que tenlo en cuenta la próxima vez que vayas a comprar un móvil, y no te fijes solo en los megapíxeles o en la RAM. Busca también el material de la batería, para que puedas tener un móvil que tu bolsillo agradezca a largo plazo.
