Hace tiempo que las actualizaciones de Android son poco emocionantes. No es una crítica, pero suelen incorporar herramientas y opciones que tienen muy poco peso en la experiencia del usuario promedio, como si todo estuviera ya hecho y pulido al máximo.
Los diferentes fabricantes del ecosistema Android tienen sus propios ritmos y estilos diferentes a la hora de introducir las novedades en sus capas de personalización, que a menudo acaban siendo más interesantes que las que ofrece la base en sí: la versión de Android.
Sin embargo, esto podría cambiar pronto al menos para muchos usuarios con la llegada de Android 17. ¿Por qué? La respuesta está en el increíble trabajo que Google ha hecho con el nuevo modo escritorio para Android.
Las bondades del modo escritorio de Android
El modo escritorio de Android no es una novedad estrictamente hablando: se trata de una característica que el sistema operativo lleva tiempo ofreciendo, pero en versiones poco prácticas o cómodas de utilizar. Y cuando hablamos de una función que permite cambiar de pantalla, la usabilidad más cómoda y práctica es vital.
Son las últimas versiones las que han pulido este aspecto, en una versión que aún está disponible solo para unos pocos smartphones agraciados, que no son otros que los Google Pixel de la generación 8 en adelante.
Si tienes uno de estos móviles y quieres probar este modo, es necesario acceder a las opciones de desarrollador y activar algunas opciones ya que, como decimos, la nueva versión de la utilidad aún está en fase de pruebas.
Una vez activada, basta con conectar el móvil a cualquier pantalla mediante su salida USB-C. Al hacerlo, el móvil preguntará qué tipo de conexión deseamos usar y si elegimos la opción de escritorio, todo será como si tuviéramos una pantalla de ordenador de sobremesa común. Llegados a este punto lo mejor es echar mano de teclado y ratón Bluetooth, porque el móvil se convierte a todos los efectos en un mini PC común.
Si el móvil utilizado es de cierta potencia y resulta capaz de mover el sistema con agilidad, la experiencia resulta sorprendentemente completa y agradable: un avance de lo que está por traernos Aluminium OS, el futuro sustituto de ChromeOS para portátiles.
El modo escritorio es perfecto para los actuales plegables
Las limitaciones de pantalla de los móviles limitan el uso de este modo escritorio a pantallas externas y tablets… pero nos estamos olvidando de algo: actualmente tenemos plegables que, una vez abiertos, no tienen nada que envidiar en diagonal a muchas tablets.
Poder abrir tu Galaxy Z TriFold y pasar a modo escritorio, dejándolo en un soporte de mesa con teclado y portátil inalámbricos delante, llevaría un paso más allá el concepto de ordenador portátil.
Basta con pensar en todo el potencial que esos pepinazos de la gama más alta podrían tener con aplicaciones redimensionables y ventanas flotantes, además de barras de tareas más propias de PC. Y lo mejor es que, dado que los plegables son siempre buques insignia, contarían con potencia de hardware más que de sobras para aprovechar todo eso y moverlo con fluidez.
Si Google aprovecha esta oportunidad y abre la funcionalidad del modo escritorio para móviles plegables en su modo de pantalla grande, podríamos estar hablando al fin de una compra mucho más justificable. Porque sí, todos sabemos que son un lujo y productos muy de nicho, pero si de repente equivalen a llevar un portátil en el bolsillo, es mucho más fácil justificar ese gasto de cuatro cifras en un smartphone.
Quedará por tocar madera para que desde Google nos oigan y piensen en los usuarios de este tipo de teléfonos que, aunque escasos, no dejan de crecer en los últimos tiempos.
