Hay una duda eterna que tienen muchas personas antes de comprar un climatizador: ¿compramos un aire acondicionado portátil, o basta con enfriador de aire? A simple vista pudieran parecer lo mismo, porque ambos prometen bajar la temperatura. Pero nada más lejos de la realidad.
Si estás en la tesitura de comprarte un aire acondicionado o un climatizador evaporativo, debes saber que comprar el equivocado te hará perder dinero y, además, pasar mucho calor. Hoy te explicamos cómo funciona cada uno de ellos, cuál te interesa más en función de los metros que mida tu habitación y, sobre todo, de dónde vivas.
Diferencias clave
| Características | Aire acondicionado portátil | Enfriador de aire |
|---|---|---|
| Tecnología | Compresor de gas refrigerante | Depósito de agua/hielo y ventilador |
| Tubo al exterior | Sí | No |
| Capacidad de enfriar | Alta | Modesta |
| Consumo eléctrico | Alto (800 W - 1400 W) | Muy bajo, como un ventilador (40 W - 80 W) |
| Clima ideal | Cualquiera | Solo climas muy secos |
El problema del ruido
Una de las diferencias clave, y uno de los motivos por el que muchos usuarios no quieren un aire acondicionado portátil, es por el ruido que este hace. Cualquier modelo medio se sitúa alrededor de los 60 – 65 dB cuando está a la máxima potencia; tú, como usuario, podrías compararlo con una televisión a un volumen moderado o con una zona en la que hay un murmullo continuo. Es cierto que tienen modo noche muchos de ellos, y que consiguen posicionarse alrededor de los 39 dB – 50 dB. Es mucho más adecuado, especialmente si quieres dormir sin ruido.
Pero si pasamos a ver los enfriadores domésticos, vemos que el ruido es inferior. Nos movemos en un rango amplio, puesto que depende del modelo y de la potencia del ventilador, pero lo habitual es que se mantenga alrededor de unos 40 dB.
Enfriador evaporativo: estancias y climas
Lo primero que has de saber es que el enfriador funciona haciendo pasar aire a través de un filtro húmedo, aprovechando el agua o el hielo del depósito. Teniendo esto en cuenta:
- El espacio ideal son siempre habitaciones pequeñas o medianas, de un máximo de 20 metros cuadrados. Idealmente despachos o zonas bien ventiladas, puesto que siempre tendrás que tener algo abierto para refrescar el ambiente sin que el aire se vicie de más.
- El clima perfecto es siempre seco y de interior: Madrid, Zaragoza, Córdoba… En caso de que estés en una zona con mayor humedad, sentirás que se queda corto.
- Cuándo no comprarlo: si vives en zonas de costa, donde la humedad relativa ya es alta. Porque si el ambiente es húmedo, esa agua no se evaporará, la estancia no se enfriará y sentirás un efecto sauna.
El aire acondicionado portátil: la solución más fácil
Un aire acondicionado portátil, o pingüino, funciona exactamente igual que uno de pared: expulsa aire frío por delante y va sacando el aire caliente de la habitación. En este caso, mediante un tubo que tendrás que conectar a una ventana.
- El espacio ideal son dormitorios, salones o buhardillas. Aunque es cierto que dependerá en buena medida de la capacidad de enfriamiento real de cada equipo.
- El clima perfecto es prácticamente cualquier punto de España, aunque es cierto que es la única alternativa eficiente en una zona costera o donde haya mucha humedad. Porque consigue secar el ambiente; es más, hay usuarios que lo usan para secar y no para enfriar, puesto que son muy eficientes en este sentido.
- Pero debes tener en cuenta que hace mucho más ruido que un enfriador, puesto que lleva el compresor integrado.
Cuál elegir en función de tus necesidades
Como habrás visto, ambos dispositivos son prácticos e interesantes. Pero dependerá siempre de cuáles sean tus necesidades reales. Nosotros, como expertos, recomendaríamos:
- Enfriador si vives en una zona de clima seco, buscas una solución de muy bajo consumo y quieres poder moverlo libremente por toda la habitación.
- Aire acondicionado si vives en zona de mucha humedad, o si necesitas bajar los grados de la habitación de forma real y rápida durante una ola de calor extremo.
