Oppo ha presentado sus nuevos móviles de las Reno 16 Series y hemos podido ver muchas de las novedades que ofrecen. Una pista: no van a dejar a nadie indiferente.
La nueva generación de Oppo Reno 16 llega con multitud de novedades tanto técnicas como de diseño y es que la marca tiene claro que estos móviles llegan para sentar nuevos estándares en sus gamas. Desde el primer vistazo al abrir la caja a cuando lo tienes en las manos, con esa espectacular pantalla encendida, como por la fuerza de sus hojas de especificaciones.
Reno no se ha guardado nada y esto es lo que está por llegar muy pronto.
Oppo Reno 16 Series: características
Estas son las características más importantes de los nuevos móviles de Oppo:
Oppo Reno 16 Pro
El mayor de los nuevos móviles de Reno llega pegando muy fuerte, y es que hace de escaparate tecnológico para la marca, como ocurre siempre con los buques insignia.
Sorprende con un diseño muy contenido en tamaño, con una pantalla AMOLED de 6,32 pulgadas y 144 Hz con resolución 1,5K, además de un diseño llamativamente fino de 8,36 mm en su versión Pop White de chasis de aluminio o de 8,20 mm en la versión Starlight Black. Queda además en evidencia el enfoque a la IA con el botón físico dedicado AI Snap Key.
En el apartado fotográfico, tenemos un sensor principal de 200 MP con OIS y un teleobjetivo de 50 MP con zoom óptico 3.5x, además de un ultra gran angular de 50 MP y una cámara frontal de 50 MP, evidenciando un claro enfoque a la fotografía por parte del smartphone, que se nota también en detalles como los Dual flashes.
No le faltan herramientas de edición de imagen y vídeo de todo tipo y en el músculo electrónico tenemos un chip Dimensity 8550 Super Platform y una batería de 6.000 mAh muy respetable, con 80 W de carga rápida.
Oppo Reno 16
El Reno 16 comparte tamaño con su hermano mayor, aunque aquí la pantalla AMOLED baja hasta los 120 Hz de tasa de refresco manteniendo, eso sí, la resolución 1,5K. Sigue estando disponible el diseño 3D Pop Planet con chasis de aluminio de grado aeroespacial y el grosor es casi idéntico al del 16 Pro, manteniendo también el botón dedicado AI Snap Key.
Una de las principales diferencias la encontramos en el sensor principal de la cámara, con un LYT-600 de 50 MP con OIS, aunque mantiene la misma ultra gran angular, teleobjetivo y cámara frontal del buque insignia.
El procesador también varia, con un Snapdragon 7 Gen 4 de Qualcomm que tiene capacidad de sobras para cualquier tarea común pero que los aficionados a los juegos o a las apps más exigentes pueden llegar a notar.
La batería es la misma bestia de 6.000 mAh con 80 W aunque aquí la RAM se queda en 8 GB, por debajo de los 12 GB del Pro.
Oppo Reno 16 FS y F
Los Reno 16 FS y 16 F comparten el mismo hardware por entero, siendo la única diferencia importante la capacidad de almacenamiento de ambos.
Así, ambos móviles cuentan con un panel AMOLED de 6,57 pulgadas, el más grande de la familia, con 120 Hz y resolución FHD+. El apartado fotográfico está compuesto por un sensor principal y un teleobjetivo de 50 MP, manteniendo el zoom óptico de 3.5x, aunque el ultra gran angular se queda en 8 MP y la cámara frontal es el mismo sensor que en los otros dispositivos de la familia.
En el cerebro tenemos un MediaTek Dimensity 7300, más humilde pero perfectamente capaz de mover cualquier aplicación e incluso juegos y la batería crece hasta los 6.500 mAh, aunque a cambio la carga rápida se queda en 45 W, digna pero menos llamativa.
Oppo Bubble, la gran novedad
Los Reno 16 y Reno 16 Pro han llegado con un accesorio que desde luego hace alzar más de una ceja con interés. Se trata de la Oppo Bubble, un dispositivo aparentemente sencillo pero con un potencial y posibilidades que harán que muy pronto veamos más versiones de este gadget en otras marcas, no nos cabe duda de ello.
Su aspecto es el de un simple aillo magnético no demasiado grande y muy delgado que puede fijarse a la parte trasera del móvil y que cuenta con una pantalla AMOLED de gran definición en la que colocar las imágenes que más nos gusten, hasta ahí todo bastante normal.
La gracia está en sus muchos usos: al fijarlo a la carcasa del móvil, podemos hacer que muestre una preview de cómo va a quedar la foto que estamos haciendo con la cámara trasera, haciendo que podamos aprovechar el sensor principal para selfies con total comodidad, o para que quien va a ser fotografiado pueda ver cómo queda.
También podemos usarlo como disparador de la cámara independiente a hasta 10 metros de distancia, o simplemente lucirlo como accesorio decorativo en un soporte adecuado o como colgante, entre muchas posibilidades. Su autonomía es muy llamativa: hasta casi 50 horas con una imagen estática o casi 8 horas en preview activa.
