La llegada de Android Wear 2.0 ha supuesto el despertar de muchas compañías a la hora de lanzar sus nuevos smartwatch al mercado. Un ejemplo es el Huawei Watch 2 del que ya os hemos hablado y, especialmente, muchas de las marcas tradiciones en el mundo del reloj son las que están tomando la delantera ante el letargo de otras marcas como Motorola -Lenovo- o Sony. El caso es que hay un nuevo modelo del que os vamos a comentar lo que ofrece: Montblanc Summit.

Este nuevo accesorio wearable llega con un diseño con acero o titanio atractivos que, sin ser el más llamativo del mercado, sí que mantiene una de las características que ofrecen los relojes tradicionales de esta compañía: su robustez y solidez. Esto es lo primero que se detecta al ver el nuevo Montblanc Summit de la compañía alemana. La verdad, es que es sobrio, pero tiene su encanto.

La esfera del smartwatch es de 46 milímetros (con un grosor de 12,5), por lo que hablamos de unas dimensiones correctas, sin ser las más reducidas del mercado. Aquí se integra una pantalla de 1,39 pulgadas que tiene un panel tipo AMOLED, por lo que su calidad parece indiscutible. En lo que tiene que ver con la resolución que ofrece para mostrar la información, esta es de 400 x 440, por lo que para nada desentona.

El resto de opciones de Montblanc Summit

Si conocerse de forma concreta el procesador que hay en su interior, todo apunta que se ha elegido un SoC de Qualcomm, lo que sí ha trascendido es que la RAM es de 512 MB, una marca habitual en los smartwatch. Además, el almacenamiento del Montblanc Summit es de 4 GB y no le falta conectividad Bluetooth y WiFi. Su batería es de 300 mAh, lo que está por ver como afecta a la autonomía el gran caballo de batalla de estos accesorios wearables.

Diseños del Montblanc Summit

Para que no le falte de nada a Montblanc Summit, este modelo es compatible con protección IP68 frente al agua y polvo, sino también de la partida un sensor de ritmo cardíaco en su parte inferior. Pero, sorprendentemente, no dispone ni de NFC y GPS, algo que hace que su utilidad como podómetro, por poner un ejemplo, no sea posible. Y, como hemos indicado, y al contrario de otros fabricantes que quieren apostar por sistemas operativos propietarios, la elección es Android Wear 2.0 de Google. El precio de este smartwatch, que llega en el mes de mayo, es de 890 dólares, unos 826 euros.